¡La vida de la mujer no es nada fácil! Además de lidiar con todas las transformaciones del cuerpo a lo largo de la vida, aún enfrenta alteraciones, molestias y varias sorpresitas que pueden aparecer en cada ciclo menstrual. Cambios en las secreciones, olores, flujos vaginales con diferentes colores y molestias vaginales que pueden ser ocasionados por diversos factores. En este artículo, vamos a hablar de un problema muy recurrente en la vida de las mujeres, pero que aún causa muchas dudas: la vaginosis bacteriana.
¿Qué es la Vaginosis Bacteriana?
La vaginosis bacteriana es una infección que ocurre en la vagina debido a la proliferación excesiva de bacterias, normalmente Gardnerella mobiluncus y Gardnerella vaginalis en el canal vaginal. Su ocurrencia se acompaña de síntomas muy molestos y característicos como picazón intensa, molestias al orinar, ardor en la zona vaginal, mal olor y la presencia de un flujo de color blanco y textura pastosa, en algunos casos grisácea o amarillenta. Aunque es una infección vaginal, la vaginosis bacteriana no es considerada una ETS. En realidad, es una alteración de la flora vaginal, lo que provoca una reducción en la cantidad de lactobacilos presentes en la zona y desencadena la proliferación de estas bacterias. Aunque causa grandes molestias y los síntomas son muy desagradables, la vaginosis bacteriana puede ser tratada fácilmente, bajo la orientación de un ginecólogo.
Síntomas de la Vaginosis Bacteriana
Como ya mencionamos, la vaginosis bacteriana provoca síntomas muy característicos y molestos para la mujer. Como puede presentar uno u otro síntoma y un flujo con coloración diferente, el diagnóstico debe ser confirmado mediante consulta ginecológica. Entre los principales síntomas se encuentran:
- Flujo pastoso de color blanco, amarillo, verdoso o grisáceo;
- Mal olor parecido al de pescado podrido;
- Picazón intensa en la vulva y zona vaginal;
- Sensación de ardor al orinar
Normalmente estos síntomas son más evidentes justo después de las relaciones sexuales o al finalizar el periodo menstrual. Algunas mujeres pueden estar sufriendo el problema y ni siquiera saberlo debido a la ausencia de síntomas y señales de la infección.
Causas de la Vaginosis Bacteriana
Muchas mujeres creen que la vaginosis bacteriana está relacionada con la falta de higiene vaginal, pero sin embargo, cualquier mujer puede verse afectada por la infección. Obviamente, algunas están en el grupo de mayor riesgo y por eso es importante alertar sobre las principales causas. Mujeres con muchas parejas sexuales, que tienen el hábito de hacerse duchas vaginales constantemente y que usan productos de higiene íntima que pueden provocar alteraciones de la flora vaginal tienen mayores probabilidades de sufrir vaginosis bacteriana. Se recomienda utilizar productos indicados para la zona íntima o jabones neutros. Las braguitas de algodón son las más recomendadas para la salud íntima, ya que facilitan la transpiración de la zona.
¿Cómo se Diagnostica?
Normalmente el diagnóstico de la vaginosis bacteriana ocurre tras un examen ginecológico preventivo, el Papanicolau. Pero también puede ser detectada tras la solicitud del ginecólogo cuando la paciente relata molestias y síntomas. En algunos casos, la vaginosis bacteriana puede ser totalmente asintomática, lo que dificulta el diagnóstico. En estos casos, solo un examen de laboratorio del Papanicolau puede confirmar la presencia de la infección. Los principales síntomas de la vaginosis bacteriana a tener en cuenta por el ginecólogo para sospechar la infección son: mal olor parecido al de pescado, gran cantidad de flujo blanco, amarillo o verdoso muy homogéneo y pH vaginal > 4,5. Muchas personas confunden la vaginosis bacteriana con la famosa candidiasis, por eso vamos a aclarar las diferencias.
Diferencias entre Vaginosis Bacteriana y Candidiasis
Es muy común que se confundan las infecciones vaginales, especialmente la vaginosis bacteriana y la candidiasis, ya que en la mayoría de los casos presentan un fuerte flujo blanco abundante y un olor fuerte y característico. Ambas tienen su origen en el desequilibrio de la flora vaginal, alterando el pH de la vagina. Pero aunque sean infecciones parecidas, requieren tratamientos completamente diferentes para combatirlas, por eso es tan importante estar seguras de lo que realmente ocurre. La candidiasis es una infección causada por hongos llamados Candida Albicans y provocan una intensa picazón en la zona vaginal, además de un flujo blanco abundante y un olor muy característico, parecido al de productos de limpieza con lejía. Por otro lado, la vaginosis bacteriana, también causada por la bacteria llamada Gardnerella vaginalis, provoca mucha picazón en la zona vaginal, molestias al orinar y un flujo abundante que puede ser blanco, grisáceo o verdoso. Este mal olor puede generar preocupación en las mujeres y hacerles pensar que se debe a una mala higiene, ¡pero créeme que no es así! Y si intentas usar otros productos e incluso duchas vaginales para lavar e intentar disimular el olor, solo conseguirás empeorar aún más la situación. Como se trata de hongos y bacterias completamente diferentes, la candidiasis se trata mediante antifúngicos orales, pomadas o cremas indicadas por el ginecólogo y la vaginosis bacteriana, por ser una infección más potente, con el uso de antibióticos.
¿Cómo Prevenir la Vaginosis Bacteriana?
Como ya hemos mencionado, la vaginosis bacteriana puede afectar a cualquier mujer, principalmente a mujeres en edad fértil y no ocurre por falta de higiene. Por el contrario, el exceso de higiene puede ser una de las principales causas, al provocar alteraciones en la flora vaginal. Por eso, una de las primeras recomendaciones para evitar la vaginosis bacteriana es no realizar duchas vaginales. El número de parejas sexuales también es un gran factor de influencia para la aparición de la vaginosis bacteriana y otras infecciones vaginales, por eso, utiliza preservativo en todas las relaciones sexuales y limita el número de parejas.
¿La Vaginosis Bacteriana Representa Riesgos?
Como cualquier infección existen riesgos y por eso es necesario un tratamiento adecuado. Normalmente la vaginosis bacteriana no causa complicaciones graves, pero si la mujer tiene la inmunidad baja la infección puede manifestarse en el útero y trompas, provocando una EIP (enfermedad inflamatoria pélvica) o incluso aumentar el riesgo de contraer enfermedades de transmisión sexual como la gonorrea y la clamidia. En el caso de mujeres embarazadas, la vaginosis bacteriana puede provocar parto prematuro o afectar el desarrollo del bebé, ocasionando el nacimiento de un bebé con bajo peso. Ver también: Los Cambios de la Vagina durante el Embarazo Foto: Belly Button







