Existen algunos trucos y métodos que pueden ayudar. El uso de tests de ovulación, por ejemplo, proporciona una posibilidad más exacta de identificar el periodo fértil. Si la pareja tiene sobrepeso, una recomendación para quedarse embarazada más rápido es adelgazar, ya que aumenta significativamente las posibilidades. La alimentación también colabora en el proceso. El consumo de ciertos alimentos, tés y vitaminas como el ácido fólico puede combatir posibles obstáculos para la pareja que está intentando concebir. Incluso adoptar ciertas posiciones sexuales puede incrementar las probabilidades cuando la fisionomía del útero de la mujer lo requiere.
Si aun así pasa un año sin concepción, la pareja debe sospechar que existe alguna dificultad más seria. El problema generalmente proviene de una de las partes de la pareja, en casos raros de ambas. Aunque la sospecha suele recaer en la mujer que intenta concebir, es importante observar que la causa también puede ser infertilidad masculina. Sin embargo, existe toda una gama de posibilidades que impiden que la mujer pueda quedarse embarazada en ese momento o en general. Por ello, es necesario buscar a un médico especialista.
El profesional está capacitado para solicitar los exámenes de acuerdo con el perfil de cada pareja y la edad de la mujer que intenta concebir. Los exámenes más sencillos son los hormonales de sangre para identificar problemas con:
- Progesterona
- Estrógeno
- GnRH
- FSH
- LH
- Prolactina
- Testosterona
Con estos exámenes se puede tener una idea de cómo está la salud del ciclo de la mujer que intenta embarazarse. Las ecografías permiten ver mediante imágenes si hay algo mal en el útero y los ovarios. En casos específicos, los ovarios poliquísticos se visualizan incluso en el primer examen. Cuando se trata de un caso más complejo, el médico solicitará otros exámenes complementarios, como la histerosalpingografía, por ejemplo. Como quedarse embarazada requiere cuidado, los demás exámenes sirven para ayudar a descubrir problemas como endometriosis, trompas adheridas u obstruidas y también anovulación crónica.
Además de las mujeres, los hombres que buscan el embarazo junto a su pareja deben hacerse exámenes hormonales y un espermiograma. Si existe baja motilidad espermática o mala calidad, el especialista indicará las vitaminas y medicamentos ideales para ese caso en específico. Si todo está bien con ambos, el médico autoriza los intentos. Si es necesario, indicará un tratamiento adecuado para restaurar la fertilidad. Los procedimientos como inducción ovulatoria, fertilización, inseminación artificial y otros, son competencia del médico, por lo que un buen especialista puede ayudar mucho.
Mientras que el hombre puede fabricar espermatozoides durante toda su vida adulta, la edad puede ser un enemigo cruel para la fertilidad femenina. Por eso, dejar el embarazo para más adelante puede convertirse en un problema. La reserva ovárica de la mujer se genera aún en el útero materno y, con el paso del tiempo, la calidad de los óvulos disminuye gradualmente y a los 40 y pocos años, la mujer tiene solo un 12% de probabilidades de concebir de forma natural en cada ciclo ovulatorio. En estos casos, muchas veces es inevitable que la pareja recurrra a tratamientos.
Desde el punto de vista sentimental, especialmente la mujer que intenta embarazarse puede sufrir con la demora y la falta de resultados después de tanto esfuerzo y tiempo invertido. La frustración puede aparecer e instalarse repentinamente o poco a poco, provocando un daño mental. Desde el momento en que la pareja decide tener un hijo, aunque aún no exista, ese niño domina la vida de los futuros padres. Ese sentimiento puede perjudicar la fertilidad, incluso si todo está bien con la salud de la pareja. La ansiedad llega a afectar físicamente y pone una barrera inquebrantable para algunas mujeres que desean concebir. Por eso, intentar quedarse embarazada requiere que la pareja esté lo más relajada posible.
"¿Cómo quedarse embarazada?" se convierte en una filosofía de vida para muchas mujeres que desean concebir. La información sobre medicamentos y procedimientos cada vez se busca y está más accesible en internet. Sin embargo, el riesgo está en tomar medicación para la fertilidad por cuenta propia. Usar inductores y hormonas pone en apuros la fertilidad, ya que puede traer a la mujer o a la pareja el efecto opuesto al deseado.