En la época de mi abuela era sencillo, la dieta postparto de la mujer que acababa de tener un bebé se basaba en mucha sopa de pollo y canjica. Se decía que estos alimentos aumentaban la producción de leche, pero en fin, eso no fue comprobado científicamente. ¡Aun así, ayudaban! Hoy en día, la dieta postparto es mucho más saludable y sabemos que cuanto más natural mejor, así, los nutrientes son los adecuados para la leche y para que el bebé crezca fuerte y sano.

Además de beneficiar a la calidad de la leche, una alimentación más adecuada para la madre puede ayudar a la pérdida de peso y a evitar que el bebé tenga más cólicos de lo normal. La dieta postparto debe tener unas 400 calorías más que la cantidad diaria habitual para suplir la necesidad de más grasa para la leche del bebé, pero estas calorías deben provenir de alimentos saludables como verduras, hortalizas, carnes, pescados y aves magros.

La alimentación y los cuidados postparto también cumplen un papel importante además de la lactancia, ya que en el postparto inmediato ayudan a reponer todas las sales minerales y vitaminas que se pueden haber perdido con la pérdida de sangre durante el parto. De ahí la importancia de incluir alimentos ricos en hierro como el brócoli, la col y el hígado en caso de cesárea.

Comer cada 3 horas y beber mucha agua y jugos naturales es necesario para facilitar la hidratación del cuerpo y la producción de leche. La madre también debe procurar una alimentación más equilibrada, con frutas y verduras, carnes y proteínas, evitando fritos y grasas saturadas.

Para ayudar a prevenir los cólicos del bebé se deben evitar alimentos como frijoles, huevos, refrescos, café, col, chocolate, cacahuetes y el consumo excesivo de leche. Por supuesto, las grasas buenas como las de la nuez de la India, nuez de Brasil, nueces y otras son bienvenidas, ya que contienen aminoácidos que son perfectos para prevenir enfermedades en la madre y en el bebé.

Para las mujeres que retienen mucho líquido, la dieta postparto también puede ayudar a deshincharse: la cantidad de sal debe reducirse tanto como sea posible. Y para la recuperación de la piel en el postparto, alimentos que contengan sustancias que favorezcan la elasticidad de la piel, como la gelatina y la carne magra de res en sopas, pueden ayudar bastante en el proceso de “reducir” la barriga que se ha extendido durante el embarazo.

Los mariscos y los alimentos poco cocidos aún deben evitarse en esta etapa, para reducir el riesgo de contaminación durante la lactancia es fundamental. Uno de los secretos para volver al cuerpo de antes, además de la dieta postparto, es tener paciencia. Recuerda que tu cuerpo necesitó 9 meses para cambiar y puede tardar hasta 6 meses en volver a como estaba antes del embarazo. Normalmente en el postparto la mujer puede ayudar con ejercicios, pero solo después de recibir la autorización médica para realizarlos.

La cantidad de peso que se gana durante el embarazo puede perderse rápidamente en el postparto, ¿y sabes cómo? ¡Amamantando! Deja que tu pequeño succione y tome bastante leche materna, con la lactancia se van los kilitos restantes del parto.

Además de la dieta postparto, se debe monitorear el tránsito intestinal, ya que las posibilidades de que la mujer tenga estreñimiento son altas y es muy común que ocurra. Alimentos que ayudan y facilitan el tránsito, como la papaya y la ciruela, son muy bienvenidos. ¿Se puede comer dulces? Sí, claro, pero todo debe ser con moderación.

¡Disfruta de esta etapa, pasa muy rápido! ¡Hasta la próxima!

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Foto: Emerson Pardo