El embarazo es uno de los mayores sueños de las mujeres, pero siempre conlleva una gran preocupación: el posparto. ¿Cómo quedará mi cuerpo después del nacimiento? ¿Seré capaz de cuidar de todo sola? ¿Voy a poder amamantar?
Son tantas las preguntas y miedos que afectan a la mujer en esta etapa, que vamos a intentar aclarar algunos puntos y así tratar de atravesar el posparto sin tantas preocupaciones y con la mayor tranquilidad posible, ya que en este periodo lo que más necesita es paz y calma para recuperarse y cuidar de su bebé.
El periodo del posparto tiene una duración de aproximadamente 40 días, también conocido como cuarentena o resguardo, que va acompañado de la menstruación posparto. Muchos mitos y cuidados antiguos se preservan hasta hoy, algunos ya confirmados como simples leyendas sin fundamento y ya no se siguen en la actualidad1.
Mitos y verdades del posparto
Antiguamente, las mujeres pasaban 40 días sin lavarse el cabello después del parto por miedo a sufrir dolores de cabeza que podrían durar ese mismo periodo. Según los mayores, si rompías el resguardo sufrirías dolores intensos, no solo en ese tiempo, sino por el resto de tu vida. Hoy en día, ya comprobado que no tiene ninguna relación, las mujeres se lavan el pelo normalmente después de ser autorizadas para levantarse de la cama e higienizarse.
Otro punto importante para aclarar es el de la alimentación: en el posparto la mujer sí debe tener más cuidado con lo que come, no solo para su recuperación y cicatrización en caso de cesárea o puntos en la episiotomía, sino porque todo alimento consumido será transferido a través de la leche materna al bebé2.
La mujer en esta etapa debe ingerir mucha agua, que además de hidratarla, aumentará la producción de leche. Incluye en tu menú frutas, verduras y hortalizas, sobre todo de hojas verdes oscuras, y carnes preferentemente magras. Evita frituras, refrescos, dulces y alimentos muy condimentados, pues pueden causar gases en el bebé, provocando cólicos intensos y mucho llanto.
En relación a la vida sexual en el posparto, también existen muchos mitos, cuando en realidad es muy sencillo. La pareja puede volver a tener actividad sexual justo después de terminar el resguardo, que puede durar de 30 a 40 días, cuando termine el sangrado ¿por qué no? Solo recuerda protegerte, si no quieres un nuevo embarazo, existen algunos anticonceptivos apropiados para quienes están amamantando y deben ser indicados por tu médico3. Al contrario de lo que dicen, es un gran mito que las mujeres que amamantan no pueden quedar embarazadas, las mujeres pueden volver a ovular entre 7 y 9 semanas después del parto, así que no es un método seguro para evitar el embarazo.
Ahora un tema que interesa mucho a todas las mamás que están pasando el posparto: si la lactancia realmente adelgaza. Sí, es totalmente cierto: obviamente, si la mujer realiza ejercicio físico y se alimenta adecuadamente, la pérdida de peso será aún más rápida y saludable, pero la lactancia en sí hace que la mujer recupere su peso previo al embarazo más rápido, ya que se gastan unas 700 calorías para producir un litro de leche para el bebé.
Hablando del ejercicio físico, que es otro mito muy extendido, normalmente se escucha que las mujeres en el posparto no pueden realizar actividad física, y es otro gran error. Por supuesto, no hay que regresar de la maternidad y salir a correr, ya que tu cuerpo aún se está recuperando del parto, pero tras unas 6 semanas puedes volver a practicar ejercicios leves como caminatas, natación, aquagym, yoga y otros ejercicios que no solo ayudarán en la pérdida de peso, sino que permitirán recuperar la forma física aún más rápido.
En general, el posparto solo requiere un cuidado especial justo después del nacimiento del bebé, para la recuperación de los puntos en caso de que hayan sido necesarios. De lo contrario, la mamá puede llevar una vida y rutina normal, sin tantas neurosis y preocupaciones. ¡Lo importante es que disfrutes mucho de tu bebé y de este momento, y que seas feliz!
Ver también: Menstruación posparto – Cuándo vuelve a la normalidad y riesgos de un nuevo embarazo







