Muchas veces creemos que los problemas dentales se resuelven fácilmente con una visita al dentista cada 6 meses para realizar limpiezas y, quizás, eliminar alguna que otra caries. Sin embargo, aunque esto sea lo recomendado, pueden aparecer otros tipos de enfermedades y problemas que requieren tratamientos mucho más intensos y complejos, como es el caso de la endodoncia. Pero ¿qué es este procedimiento quirúrgico? ¿Cuándo es realmente necesario? Vamos a responder estas y otras preguntas en el texto de hoy. ¡Échale un vistazo!
¿Qué es la Endodoncia?
Podemos definir la endodoncia como una rama de la odontología que trata la pulpa dental, así como sus nervios y vasos sanguíneos. Sin embargo, este también es el nombre que se le da a la cirugía que consiste básicamente en la extracción del nervio interno de la cámara pulpar y de los conductos radiculares, el famoso tratamiento endodóntico. Si no estás familiarizada con estos términos, no te preocupes. Vamos a explicarte paso a paso cómo se realiza este tipo de procedimiento, indicando también cuáles son las áreas del diente que se ven afectadas.
¿Cómo se realiza la Endodoncia?
Podemos dividir la endodoncia en 3 etapas simples. Cada una representa una fase del tratamiento y es esencial para que se lleve a cabo correctamente. Estas tres etapas son:
- Apertura coronaria
- Preparación de los conductos radiculares
- Sellado de los conductos radiculares
Vamos a hablar con más profundidad sobre cada uno de estos puntos, explicando mejor los términos más técnicos y mostrándote cómo se realiza este tipo de tratamiento paso a paso.
Apertura Coronaria
La llamada corona del diente es la parte superior, que abarca otras partes más pequeñas como la dentina y el esmalte, llegando hasta cerca de la pulpa, o conducto radicular. Por lo tanto, la fase de apertura coronaria sirve precisamente para que la dentista pueda acceder a esta parte.
Preparación de los Conductos Radiculares
Como ya explicamos, los conductos radiculares no son más que la pulpa dental, un tejido que se extiende hasta la raíz y donde se encuentran varios nervios y vasos sanguíneos. La preparación de los conductos radiculares sirve para que la dentista pueda retirar el nervio en cuestión. Antes de esto, una dentista suele eliminar contenidos como detritos y microorganismos para que el procedimiento se realice de una forma más limpia.
Sellado de los Conductos Radiculares
Tras la extracción del nervio, una dentista va a “cerrar” el diente nuevamente para evitar cualquier tipo de infección o complicación. Para ello, normalmente utilizará un material especial, que puede variar según sus preferencias.
¿Cuándo es necesaria?
La endodoncia es un procedimiento necesario cuando el nervio pulpar se ve afectado de alguna forma. Cuando esto sucede, lo más común es que los dientes se vuelvan extremadamente sensibles al calor, al frío o incluso al masticar. Dependiendo del caso, esto puede ser bastante perjudicial, provocando que la persona tenga problemas para comer y dificultándole llevar una vida plena. Por eso, lo más recomendado es que, en cuanto sientas los primeros síntomas de sensibilidad dental, busques un dentista para revisar y realizar el tratamiento lo antes posible, evitando así situaciones extremas como la que acabamos de mencionar.
¿La Endodoncia Duele?
Esta es una de las principales dudas que surgen cuando hablamos de endodoncia. El tratamiento en sí no suele ser doloroso, ya que se realiza con anestesia aplicada en la zona del procedimiento. Aun así, es posible que el paciente sienta una molestia en el diente durante algunos días después de realizada la endodoncia. Si esa molestia es muy intensa, la dentista recetará medicamentos para aliviarla.
Podemos concluir entonces que el mayor dolor es el que se siente cuando no se trata el problema del nervio, ya que esto puede afectar a la persona de diversas maneras. Comparado con esto, los pequeños dolores que pueden sentirse tras el tratamiento son leves.
Resultados del Tratamiento
La endodoncia suele tratar casos de varios niveles, desde los que están en el inicio del problema hasta los más complicados. Aun así, la tasa de éxito de este tipo de tratamiento suele ser bastante alta, alrededor del 95% en la mayoría de los casos.
Sin embargo, cuando hablamos de casos más graves, esta tasa puede disminuir considerablemente, aún más si consideramos variables como si los dientes ya han pasado por otro tratamiento similar, si existen infecciones crónicas o incluso si los dientes del paciente son muy curvos o calcificados.
¿Existen tratamientos alternativos?
Cuando los problemas que tienes aún no han alcanzado la pulpa dental, es posible solucionarlos mediante otros tipos de tratamiento, como la restauración, por ejemplo. Sin embargo, cuando el problema afecta a la pulpa dental, no existe ninguna otra alternativa más que la endodoncia. Solo de esta manera puedes recuperar el diente y volver a tener una buena salud bucal.
Como pudiste notar, los problemas dentales pueden ser mucho más serios y peligrosos que simples caries. Cuidar de la salud dental es importante no solo porque puede afectar tu salud general, sino también porque los dientes son una parte importante de nuestro cuerpo y merecen esta atención especial. No siempre es necesario llegar al punto de realizar un procedimiento quirúrgico de endodoncia, pero para ello, entender cómo cuidar tus dientes es esencial. Como dijimos, tomar este tipo de actitud también es pensar en una vida mejor para uno mismo.








