No es raro ver casos de personas que necesitan usar el famoso aparato ortodóntico, ya sea por motivos de salud o incluso por una cuestión estética. Pero, ¿cómo saber exactamente en qué casos debe usarse o no? ¿Hay un lado negativo en usar un aparato de este tipo? ¿Cuánto tiempo debe usarlo una persona? ¿Es posible que el proceso no cause dolor? Debido a todas estas preguntas, que son muy comunes sobre el tema, hemos reunido en el texto de hoy toda la información que necesitas para conocer más a fondo el aparato ortodóntico. Así que, si este tema te interesa, ¡lee ahora!
¿Qué es el Aparato Ortodóntico?
Antes que nada, es importante aclarar de qué estamos hablando. El aparato ortodóntico, también conocido como aparato dental, ortodoncia o aparato de dientes, es un tipo de aparato utilizado por dentistas para corregir diversos problemas relacionados con la formación de los dientes. Estos problemas pueden estar relacionados con la salud de la persona, como cuando tiene dificultades para masticar, por ejemplo, o incluso cuestiones estéticas, cuando una persona quiere tener una sonrisa más alineada. Existen varios tipos de aparatos ortodónticos, pero el que más utilizan los dentistas y que resulta más común ver en nuestro día a día está compuesto por varias piezas:
- El arco ortodóntico, que une todos los dientes para corregir las malas formaciones
- Los brackets, que son pequeñas piezas que ayudan a mover y reposicionar los dientes, cuando es necesario
- Las bandas, que sirven para mantener los dientes en una determinada posición, principalmente los molares; las conocidas gomitas, que pueden ser de diferentes colores y
- Los elásticos, que se usan solo en algunos casos específicos.
No importa cuál sea el motivo, lo cierto es que este tipo de aparato suele ser una herramienta muy eficaz para corregir ciertos problemas y, de manera práctica, lograr que las malformaciones se solucionen de una forma relativamente sencilla.
El Surgimiento del Aparato Ortodóntico
Hace más de 200 años, en el año 1819, el médico francés Gaston Delabarre inventó el primer alambre metálico que unía los dientes, basado en estudios de médicos anteriores que ya hablaban sobre la mala formación dental. Sin embargo, la popularización de la ortodoncia tal y como la conocemos hoy tardó en llegar. Fue solo a mediados del siglo pasado cuando los dentistas desarrollaron el aparato que incluía brackets, el arco de acero y también las bandas que conectan las demás piezas. Hasta mediados de la década de 1970, el uso del aparato seguía siendo considerado muy complicado, tanto por cuestiones prácticas como por cuestiones sociales, ya que el dispositivo tenía extensiones fuera de la boca, lo que inhibía a muchas personas de usarlo. Después de la llegada del aparato en la forma que conocemos hoy en día, los estudios en este sentido avanzaron mucho, habiendo surgido varios otros tipos de aparatos ortodónticos con funciones más específicas y que además son cada vez más discretos.
¿Quién necesita usar un Aparato Ortodóntico?
Como ya hemos mencionado, el uso del aparato ortodóntico puede deberse a varios motivos, desde problemas que afectan directamente la masticación y la respiración de una persona hasta cuestiones puramente estéticas. Algunos de los principales problemas que llevan a una persona a necesitar un aparato dental son:
- Mordida cruzada
- Mandíbula desalineada
- Mordida abierta
- Dientes separados
Por supuesto, el aparato ortodóntico puede usarse en muchos otros casos, pero estos sin duda corresponden a la gran mayoría. 
¿Cuánto Tiempo se debe usar el Aparato Ortodóntico?
Esta es una cuestión que no tiene una respuesta objetiva, ya que cada caso requiere un tipo de tratamiento diferente y pueden emplearse aparatos e incluso piezas distintas, dependiendo del tratamiento. Sin embargo, es posible tener una media de uso. Un problema considerado “común”, como la mordida cruzada, por ejemplo, puede tardar entre 18 y 20 meses en ser alineado. Por supuesto, dependiendo del caso, ese tiempo puede ser mayor o menor. Sin embargo, lo más habitual es que el aparato ortodóntico no se use por menos de 8 meses ni por más de 30 meses.
¿Usar Aparato Ortodôntico duele?
Es importante tener en cuenta que, al colocar un aparato ortodóntico, este actúa sobre tus dientes para realinearlos y cambiarlos de lugar. Esto, inevitablemente, puede provocar cierta incomodidad e incluso dolor en algunos casos. Sin embargo, lo más común es que ese dolor solo ocurra en los primeros días, cuando la boca del paciente aún no está acostumbrada a la tensión que impone el aparato. Ese dolor tiende a disminuir con el tiempo. Por lo tanto, si este es un miedo que tienes, no te preocupes. Una persona que lleva aparato ortodóntico puede tener una vida totalmente tranquila y sin dolor. Cabe resaltar que cuando se crearon los primeros aparatos tal como los conocemos, a mediados de la década de 1950, el dolor solía ser más intenso.
Cuidados al usar un Aparato Ortodóntico
Aunque puedas llevar una vida tranquila y sin dolores, el uso del aparato ortodóntico requiere algunos cuidados especiales para que no surjan otros problemas. Estos cuidados son:
- Evitar comer alimentos muy duros y, en consecuencia, romper alguna pieza del aparato
- Recordar también cepillar el aparato a la hora de cepillarse los dientes
- Enjuagarse antes y después del cepillado para mantener el aparato limpio
- Visitar a tu dentista regularmente para que el mantenimiento se haga de forma adecuada
- Evitar golpes en la zona de la boca, ya que el aparato puede hacer que te lesiones aún más
- Evitar llevarse objetos a la boca como bolígrafos, por ejemplo, que pueden acabar rompiendo alguna pieza
- Evitar comer alimentos pegajosos como chicles y caramelos
Todas estas son acciones sencillas, pero que marcan toda la diferencia para que tu aparato no sufra ningún tipo de daño y para que tu tratamiento sea realmente un éxito. Usar aparato ortodóntico es algo extremadamente común hoy en día, pero como hemos mostrado aquí, no siempre fue muy bien aceptado por todos. La verdad es que, con los avances de la tecnología y los estudios odontológicos, el uso de este tipo de aparato se ha vuelto mucho más cómodo, fácil de mantener y también más barato, lo cual es muy importante para que más personas tengan acceso a él. Cuidar tus dientes es también cuidarte a ti mismo. Por lo tanto, si un dentista recomienda el uso del aparato, es importante tomarse esta recomendación en serio para evitar problemas mayores en el futuro.







