El café es una bebida indispensable en la rutina diaria de muchos brasileños. Pero debido a sus propiedades estimulantes, es recomendable tener precaución con la ingesta de cafeína durante el embarazo; esto también aplica para tés, refrescos y chocolates. ¿Pero por qué se debe tener este cuidado? Bueno, la cafeína estimula una glándula en nuestro cuerpo que produce adrenalina, haciendo que las venas y arterias se contraigan. Como consecuencia, el flujo sanguíneo termina disminuyendo, lo que puede acarrear una reducción del riego placentario y una disminución en el suministro de nutrientes al feto.
Si ocurre una disminución en el riego placentario, el desarrollo del bebé se ve afectado y, en algunos casos, puede producirse un aborto espontáneo.








