La hernia inguinal1 en bebés es una afección presente, sobre todo en el primer año de vida. El primer signo que provoca esta complicación en niños suele ser la hinchazón en la zona inguinal causada por la salida de una parte del intestino hacia el exterior. En niñas, puede aparecer una protuberancia en las zonas del ovario y de la trompa de Falopio. Aproximadamente uno de cada 20 bebés puede nacer con hernia inguinal, los prematuros corren mayor riesgo, pudiendo afectar hasta al 30% de los recién nacidos. Es una complicación más frecuente en niños2. La incidencia de la hernia inguinal puede ser más frecuente en niños debido a la formación de los testículos mientras el bebé aún está en el vientre materno. Los testículos suelen atravesar la pared abdominal a través del conducto inguinal hasta llegar al escroto. Muchas veces, el canal que debería cerrarse permanece abierto, lo que permite que los testículos se desplacen y se instalen en la pared abdominal. Sin embargo, existen casos en los que la hernia se localiza en la propia región escrotal.
¿Cómo se Diagnostica?
El diagnóstico de la hernia inguinal en bebés es clínico. Primero, la madre o el cuidador nota una pequeña protuberancia en la ingle del niño, similar a una aceituna bajo la piel. El bulto aparece y desaparece con frecuencia y generalmente no produce dolor. A la hora del baño o cuando el bebé hace algún tipo de esfuerzo para evacuar son momentos en los que la hernia puede visualizarse con mayor facilidad. En bebés menores de un año es común descubrir la hernia inguinal durante el cambio de pañal. Con el niño tumbado y moviendo las extremidades, el bulto aparece más frecuentemente, haciéndose visible.
¿Cuál es el Tratamiento para la Hernia Inguinal en Bebés?
El único tratamiento para la hernia inguinal es, sin excepción, quirúrgico. La cirugía para tratar la hernia implica bajo riesgo operatorio y puede realizarse de inmediato, sin necesidad de preparación previa y con recuperación rápida en el postoperatorio. ¿Los Niños que No Son Operados Corren Riesgos? (h3) Cuando no se realiza la cirugía de la hernia inguinal, puede producirse el estrangulamiento del intestino herniado y aumentar el riesgo de morbilidad. Aunque es una afección con tratamiento quirúrgico sencillo, la falta de cuidados y de intervención quirúrgica puede volverla peligrosa.
IMPORTANTE: No existe tratamiento médico para la hernia. No se recomienda el uso de vendajes compresivos ni suspensorio. El único tratamiento aprobado por la comunidad médica en todos los casos de hernia es la extirpación quirúrgica.
¿Cuándo puede mi hijo operarse la hernia?
Las únicas contraindicaciones para la cirugía son pacientes con anemia, tos, mucosidad, fiebre o deshidratación. El paciente puede someterse a la cirugía a diferentes edades, incluso desde un mes de vida (recién nacido) o en la adolescencia. Es importante que el hospital disponga de un quirófano con condiciones adecuadas para realizar el procedimiento.
¿Cómo se Realiza la Cirugía?
Se recomienda anestesia general inhalatoria con infiltración local de bupivacaína. Esta sustancia facilita una mejor recuperación tras la operación y reduce la necesidad de analgésicos. La cirugía es poco invasiva, lo que permite una recuperación rápida y el retorno del paciente a sus actividades cotidianas. Generalmente, la intervención se realiza mediante acceso e incisión transversal de unos 1,5-2 cm de grosor en el pliegue inguinal, lo que hace que la cicatriz sea discreta y casi imperceptible.
¿Qué es el Estrangulamiento Herniario?
Este es un signo de que la enfermedad está en fase avanzada. En este caso, el paciente debe ser hospitalizado urgentemente y operado lo antes posible. Los niños corren un riesgo serio de sufrir alteraciones en la irrigación de los testículos y del asa intestinal herniada. En las niñas, puede producirse una torsión del ovario, que podría requerir su extirpación definitiva y causar infertilidad3.
¿Qué es la Hidrocele?
Es una complicación que puede confundirse con la hernia inguinal. La hidrocele4 hace que el escroto se hinche debido a la acumulación de líquido. No obstante, generalmente este síntoma desaparece con el tiempo, aunque en algunos casos requiere la extracción quirúrgica del líquido. Si el niño presenta enrojecimiento en el escroto, hinchazón y sensibilidad, acuda al médico con urgencia, ya que estos síntomas pueden indicar problemas más graves como la torsión testicular. Si sospecha que su hijo tiene una hernia inguinal, consulte inmediatamente a un médico. La cirugía es sencilla y evita futuras complicaciones, como el bloqueo del flujo sanguíneo en la zona y daños permanentes. Aunque es una enfermedad con pocos síntomas y fácil de tratar, la hernia requiere atención y puede perjudicar al niño en el futuro. Consulte también: Hernia Umbilical – ¿Por qué ocurre? Foto: serenestarts







