¡Algunos consejos más de Michele de Maternity Coach! ¿Y qué hacer a la hora de la visita al recién nacido? Descubra de una especialista cómo recibir y comportarse en situaciones incómodas que pueden surgir.

Sin duda esa visita, especialmente la inesperada, es algo que deja a las mamás muy estresadas. El cansancio excesivo, el desorden, la adaptación a los horarios de las tomas y las noches mal dormidas son solo algunos de los muchos motivos que podríamos enumerar y colgar en nuestras puertas para ahuyentar a las visitas. Ya que eso no es posible, principalmente cuando se trata del primer hijo, compartimos aquí con ustedes algunos consejos para evitar aumentar la confusión en los primeros días tras la llegada de su bebé:

  • Deje claro a los amigos y familiares que prefiere recibir a las personas en la maternidad. Generalmente las visitas en hospitales son rápidas, tendrá el apoyo de las enfermeras si el bebé empieza a llorar y no quedará ningún desorden por recoger después.
  • Si es posible, organice una reunión de presentación. Muchas madres no quieren recibir visitas en la maternidad y prefieren organizar un solo día para que los familiares y amigos conozcan al bebé. Por lo general, las madres contratan una doula o niñera para quedarse con el bebé en la habitación mientras reciben a las personas en otro lugar de la casa. La ventaja de organizar este evento es que el desorden se limita a un solo día, la invitación se envía antes del nacimiento del bebé (lo que evita visitas inesperadas) y las personas conocen al recién nacido rápidamente ya que no está en el mismo ambiente que los invitados.
  • Muchas madres no quieren imponer la fecha de la visita en casa y tampoco se preparan para una reunión de presentación. En estos casos, el consejo es comunicar al mayor número de personas posible que solo desea recibir visitas un mes después del nacimiento y que es imprescindible que las personas avisen cuando quieran visitar al bebé. Este aviso se puede hacer de una manera muy educada y divertida, donde la mamá puede compartir el número de teléfono móvil o el correo electrónico del “bebé” para que “él” planifique su agenda. Este es un buen plazo para la adaptación de horarios y principalmente para que las mamás pasen por el blues postparto (tristeza que afecta a las madres aproximadamente durante las 2 semanas posteriores al nacimiento, donde el llanto fácil e inesperado ocurre a menudo).

No podemos dejar de mencionar aquí que algunas personas nos visitan realmente para ayudar. Son capaces de cuidar al bebé mientras la madre se da una ducha o toma una comida, ayudan a organizar la casa y, muchas veces, hasta cambian un pañal. Desafortunadamente no tenemos cómo filtrar las visitas… Lo que sería lo ideal en la mayoría de los casos. Por este motivo, no se sienta incómoda, ni apenada ni avergonzada en usar la sinceridad en este momento que ciertamente será extremadamente desafiante. Recuerde que usted es la madre y debe pensar, por encima de todo, en su comodidad y la de su familia. Disfrute de su momento. Con cariño, Michele.

Michele Melão es especialista en entrenamiento de sueño infantil y baby planner de Maternity Coach (www.maternitycoach.com.br) certificada por la International Academy of Baby Planner Professionals (IABPP) y por el International Maternity Institute (IMI). Además de consultoría de sueño, Maternity Coach ofrece una serie de servicios para gestantes y bebés como shantala, lactancia materna, aromaterapia y fotografía de embarazo y newborn.

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