Entonces la mujer cría a sus hijos con todo amor y los educa, alimenta, cuida y hace todo por ellos. Claro, siempre pensamos en criar y educar a los hijos para el mundo, pero no siempre la mujer está preparada para ese momento de la vida. El momento en el que los hijos abren las alas y toman vuelos más altos fuera de casa. Y ahí es donde aparece el SNV o la Síndrome del nido vacío. Ese sentimiento en el que la madre se encuentra sola, o incluso con el marido, pero solo él, después de que los hijos se han ido de casa. El sentimiento de no tener a los hijos en casa como era costumbre puede traer sensaciones diferentes, cierta tristeza, y ahí radica la importancia de conocer más sobre la síndrome del nido vacío.
Todo ese movimiento en casa va disminuyendo con el paso de los años, a medida que los hijos van creciendo en la vida y alcanzando nuevos caminos, las cosas pueden parecer diferentes y ese es el inicio de todo. La madre comienza a percibir que sus hijos están listos para el mundo y que deben cosechar todos los frutos que esa madre ayudó a plantar, saliendo de casa para la vida, ya sea por matrimonio o no. Por supuesto que cada mujer enfrenta ese momento de formas diferentes, la salida de los hijos de casa puede ser un momento de tristeza para ella. Pero la salida de los hijos puede ser la oportunidad de vivir como antes de la maternidad, con la ventaja de toda la experiencia obtenida gracias a la maternidad y la recompensa de haber tenido la oportunidad de cuidar y educar bien a sus hijos para la vida.
¿Pero cómo enfrentar la síndrome del nido vacío y salir adelante?
Poner tus sentimientos sobre la mesa es un gran consejo, la síndrome del nido vacío puede ocasionar una tristeza profunda e incluso llevar a la madre a sentirse perdida con todo el tiempo libre y con tanto espacio vacío en la casa que antes estaba tan llena de vida. Con el tiempo, intenta llenar tu tiempo con cosas que realmente te interesen, si te gusta viajar este es un momento ideal. También hay mamás que volvieron a estudiar después de que sus hijos crecieron y ya son adultos. Además, aprovechar la vida al lado de la pareja es una excelente recomendación, volver a tener una relación de pareja como antes. Ocupar el tiempo marca la diferencia y puede ayudar mucho a la madre cuando se sienta triste por la ausencia de sus hijos, por eso es muy importante buscar una actividad que sea placentera. Todo ayuda en este momento de recomienzo. Además de todo esto, una mascota puede ayudar a que la casa no se sienta tan vacía, claro que no sustituye completamente pero sí hace mucha diferencia para no sentirse sola. Además, toda terapia puede ser una excelente alternativa y no te sientas mal por eso. Existen excelentes profesionales en el área que pueden marcar la diferencia en el proceso de recuperación de la síndrome del nido vacío. Al principio, la casa vacía puede parecer aterradora, pero con el tiempo todo se acomoda.
Anésia Almeida es madre de 4 hijos. Luchadora, crió y educó a sus hijos sola después de quedarse viuda muy joven y enfrentó la vida por sus hijos. Ahora, con los hijos adultos, cuenta cómo vivió ese momento.
«El primero fue Deibis que se fue de casa para casarse. Además de ser el primero, que creo que siempre es el más difícil como madre primeriza, una nunca ha pasado por eso. Él era muy joven, tenía apenas 19 años y la sensación fue horrible. Además de la falta en casa, pensaba que la mujer no lo iba a cuidar como yo lo cuidaba y que no iba a hacer las comidas que a él le gustaban y, en fin, fue muy doloroso. Muchas veces iba a su trabajo para asegurarme de que todo estuviera bien, si no, no podía dormir. Después de muchos años fue Edson y fue otro sufrimiento. Creía que me estaban abandonando y sentía un celo muy grande que ni siquiera sé explicar.
Una personita que llevaste 9 meses y viste crecer a tu lado de repente se hace adulto y se va de tu lado para vivir con otra persona, y no tienes la madurez para comprender eso… fue horrible, solo con el tiempo logré entenderlo mejor, pero hasta hoy tengo recaídas. Pero en compensación tengo a Sandra que nunca ha salido de mi lado, pero no sé lo que el futuro me depara, aún es joven y puede tomar nuevos caminos en la vida, pero cuando llegue el momento seguro va a doler, mejor no pensar en eso para no sufrir».
El amor de madre es único, incondicional y se sufre mucho en la separación. Lo que podemos hacer para que ese momento sea más fácil y escapar de la síndrome del nido vacío es imaginar cómo será el futuro sin los hijos. Hablando con mi madre, aún hoy ella extraña a mi hermano que vive lejos, la suerte es que los nietos llenan el vacío que quedó y con el tiempo ella también se fue acostumbrando. Lo importante también es que el hijo apoye a la madre en ese momento de transición, puede parecer poco, pero ayuda mucho.
Consulta también: Baby Blues Tristeza después del parto.
Foto: bronwyn quilliam







