Existen determinadas condiciones que nos son impuestas, incluso en contra de nuestra voluntad. Cuando nacemos con algunas enfermedades, por ejemplo, no deseamos que permanezcan con nosotros, pero cuando uno de nuestros hijos nace con alguna afección queremos intensamente que ese problema se resuelva lo más pronto posible.

Lamentablemente, algunos de estos problemas no pueden ser resueltos, pero la mayoría pueden ser aliviados. Es el caso del megacolon congénito, una condición del intestino grueso con la que el bebé ya nace.

Y a pesar de la gravedad que presenta, existen formas de eliminarla completamente. Hablemos más a fondo sobre esta condición y cuáles son las acciones que se deben tomar al respecto.

¿Qué es el Megacolon Congénito?

También denominado enfermedad de Hirschprung, el megacolon congénito es una afección congénita, en la que el funcionamiento del intestino grueso del bebé está comprometido debido a la ausencia de fibras nerviosas.

Esto ocurre por una dilatación en el intestino, de ahí el nombre de la enfermedad: Mega (grande), Colon (intestino grueso). Como consecuencia, se acumulan heces, lo que provoca una dilatación aún mayor del órgano. Aunque ocurre en su gran mayoría en bebés, la enfermedad puede manifestarse en niños mayores o incluso en adolescentes.

La enfermedad lleva el nombre de Hirschprung en honor al médico danés Harald Hirschsprung, quien fue el primero en describir este caso, en 1886, en dos niños que tenían el problema. Sin embargo, solo después de la década de 1940 empezaron a aparecer las primeras formas de tratamientos eficaces.

¿Cuáles son las Causas del Megacolon Congénito?

El megacolon congénito es una enfermedad muy rara, ocurriendo en aproximadamente 1 de cada 5 mil bebés. Esta condición puede estar relacionada con factores genéticos, pero no siempre este es el factor determinante.

Por supuesto, los antecedentes familiares y ciertas alteraciones genéticas como el Síndrome de Down, por ejemplo, pueden contribuir a que un bebé nazca con megacolon congénito, pero en muchos casos el defecto genético afecta únicamente esa parte del intestino.

Síntomas del Megacolon Congénito

Las primeras señales de que un bebé puede tener megacolon congénito es cuando no evacúa en las primeras 48 horas de vida. En ese período, el bebé queda bajo sospecha y observación hasta que se confirme o no la enfermedad.

Vómitos de coloración verdosa, heces que solo se eliminan mediante procedimientos médicos (y a veces con sangre) también son síntomas que indican el megacolon congénito.

¿Cómo se Realiza el Diagnóstico del Megacolon Congénito?

Al observar todos los síntomas y realizar exámenes físicos al bebé, los médicos lo someterán a algunos tipos de pruebas para que el diagnóstico sea correcto. Estos exámenes son:

  • Biopsia
  • Manometría
  • Enema Opaco

Vamos a hablar de cada uno de ellos con un poco más de detalle para que entiendas cómo funcionan y cómo pueden indicar la enfermedad.

Biopsia

Es un tipo de examen muy común en diversas situaciones y también es el que puede diagnosticar el megacolon congénito con mayor precisión. Consiste en la extracción de una pequeña parte del intestino grueso para su análisis en el microscopio. Si el bebé no presenta células ganglionares, eso significa que tiene megacolon congénito.

Manometría

Es una prueba realizada para medir las presiones ejercidas por los músculos del ano y el recto. Consiste básicamente en un globo que se introduce en el ano del bebé para que el médico pueda realizar esas mediciones.

Enema Opaco

Y es un examen radiográfico, que consiste en la introducción de un tipo de líquido en el colon, aplicado por el ano, para que así el médico pueda analizar el abdomen del bebé.

Otros exámenes como una simple radiografía de abdomen también pueden ser solicitados por el médico para un análisis más preciso.

Tratamiento del Megacolon Congénito

El tratamiento del megacolon congénito se realiza a través de cirugías. Primeramente, mediante una pequeña cirugía de colostomía, que permitirá que las heces del bebé salgan por una pequeña bolsa que queda pegada a su abdomen.

Cuando el bebé es más grande y con el cuerpo un poco más desarrollado, con alrededor de 10 u 11 meses, se realiza una cirugía definitiva con la extracción de parte del intestino y reconstrucción del tracto intestinal.

Si el bebé está sano y el colon no está lleno de heces, es posible que la cirugía definitiva se realice sin necesidad de la cirugía provisional, sin embargo, esto es algo que ocurre raramente.

Posibles Complicaciones

El megacolon congénito, cuando no es tratado, puede causar una serie de complicaciones como la perforación u obstrucción intestinal, lo que puede llevar a una serie de inflamaciones en otros órganos, además de existir el riesgo de aparición de cuadros tóxicos que pueden llevar a la muerte. Por ser tan peligrosa, esta es una enfermedad que debe ser observada y tratada lo más rápido posible.

Existen muchas enfermedades congénitas y, inevitablemente, generan preocupación en los padres. Es común que nos asustemos con la situación, pero también es necesario entender que existe una solución, que existe un tratamiento y que todo esto puede hacerse con tranquilidad.

Visitar a los médicos necesarios y seguir al pie de la letra los pasos para que el tratamiento sea realizado es la mejor forma de evitar que el megacolon congénito se convierta en una pesadilla en tu vida. No importa cuán grave sea el caso, siempre es necesario prestar mucha atención y así, incluso los casos más graves pueden mejorar.

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