Enfermedad que preocupa a los adultos y trae tantas inquietudes y cuidados, lamentablemente también afecta a los niños. La diabetes infantil afecta actualmente a cerca de un millón de niños en todo Brasil y ha quitado la tranquilidad a muchos padres. Existen dos tipos de diabetes: la tipo I, que afecta más a niños y adolescentes, y la tipo II, que generalmente afecta a adultos mayores de 40 años.

La diabetes en sí es una alteración que ocurre en el funcionamiento del páncreas, que es el órgano responsable de la producción de insulina. La insulina es la hormona encargada de transformar la glucosa o azúcar presente en el cuerpo en energía para que el organismo funcione correctamente.

La cantidad de glucosa o azúcar encontrada en el cuerpo depende de la cantidad de alimentos ricos en carbohidratos que se consuman, como pan, pasta, patata, etc. Mientras mayor sea la ingesta de estos alimentos, mayor será el trabajo para el páncreas que, con su funcionamiento reducido, hará que la diabetes se eleve considerablemente.

No siempre los padres consiguen identificar fácilmente que sus hijos están padeciendo diabetes infantil, ya que los síntomas pueden venir “disfrazados” como otros problemas de salud. Por eso es importante estar alerta a ciertos síntomas y, en caso de duda, buscar inmediatamente la ayuda de un pediatra.

Síntomas de la Diabetes Infantil Tipo I

  • Pérdida de peso
  • Mucha sed
  • Aumento de las veces que va al baño a orinar
  • Calambres
  • Hormigueo en las extremidades

El cansancio físico, mareos e incluso en algunos casos desmayos por debilidad pueden significar que su hijo está sufriendo de diabetes infantil. Muchas madres atribuyen la debilidad y la pérdida de peso a una mala alimentación de los niños y a la falta de apetito, y terminan dejando de investigar, lo que retrasa el diagnóstico precoz.

Cuanto antes se descubra y diagnostique la diabetes infantil, mejor será el tratamiento y más eficaz. Normalmente el diagnóstico se realiza mediante análisis de sangre y orina tras la ingestión de una cierta cantidad de glucosa, que debe hacerse en ayunas en un laboratorio.

¿Cuál es el Tratamiento para la Diabetes Infantil?

Normalmente el tratamiento, principalmente para la diabetes tipo I, se hace a través de aplicaciones diarias de insulina, que debe administrarse en la cantidad indicada según la necesidad del niño y el control del nivel de glucosa en sangre.

El control del nivel de glucosa se realiza mediante un pequeño aparato que hace un pinchazo casi indoloro en la yema del dedo y permite informar de inmediato el nivel en el que se encuentra.

Hace algunos años se convirtió en ley y en derecho garantizado por la Constitución Federal: todo paciente diabético tiene derecho a recibir la medicación y los equipos necesarios de forma gratuita. Se recomienda acudir al centro de salud de su región y pedir información sobre cómo obtener su kit.

En cuanto a la diabetes tipo II, que es más rara en niños, pero que en los últimos tiempos está aumentando cada día más. No es necesaria la administración de medicamentos para su control, sino una dieta equilibrada y el control de la glucosa ingerida a través de los alimentos, junto con la práctica de actividad física que permitirá a su cuerpo un mejor funcionamiento.

En general, el niño que tiene diabetes infantil puede llevar una vida normal, realizando actividades normales, solo cuidando la alimentación y, si es necesario, tomando la medicación correctamente, siguiendo las recomendaciones del médico.

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Foto: Martin Gommel