Con los cambios hormonales, aparecen granos y empiezan los cambios en el cuerpo

La adolescencia es una etapa complicada para todo ser humano. Es un momento de descubrimiento, de confusión y de pura transición corporal, y por ello puede causar muchos problemas y también confusiones psicológicas, sobre todo si los padres y responsables no saben cómo lidiar con la situación. ¿Será que existe alguna forma o cómo mejorar la autoestima en la adolescencia y superar esta etapa tan llena de emociones?

Algunos jóvenes terminan rebelándose en esta etapa, otros la llevan bien, y otros prefieren cerrarse en su mundo, aislándose cada vez más y lidiando solos con sus conflictos internos. Y aunque es difícil manejar ciertas situaciones y dramas a esta edad, sí es posible ayudarles a enfrentar esta nueva fase y colaborar para que todo sea más tranquilo y que la autoestima en la adolescencia no se vea perjudicada. En este período donde las hormonas están a flor de piel, el cuerpo comienza a cambiar de la noche a la mañana, aparecen granos y la voz empieza a hacerse más grave. Las chicas dejan atrás su cuerpo infantil y comienzan a desarrollarse, sintiendo que todos las miran y comentan sobre ellas.

El sentimiento de inferioridad que puede afectar la autoestima del adolescente suele venir del propio grupo de jóvenes con el que convive. Es común que en esta etapa se impongan reglas de convivencia, de moda, de cómo actuar e incluso de comportarse entre los demás, y quienes no siguen estas reglas acaban sintiéndose un poco fuera de lugar. Algo que todos los padres deberían saber es que la autoestima no se da cuando se quiere, sino que se construye cada día. Para tener un adolescente más seguro de sí mismo, es necesario plantar la semilla de la confianza a diario. Niños criados con frases positivas, felicitados por sus logros e incentivados a alcanzar sus metas reciben una base extremadamente importante para sentirse seguros en determinadas circunstancias.

Consejos para Ayudar a un Adolescente y su Autoestima

¿Quién dijo que ser padre o madre es fácil? ¿Y quién afirmó que los hijos dan trabajo solo cuando son bebés, cuando empiezan a caminar o hacen rabietas? Los hijos requieren de nosotros toda la vida, y el amor es proporcional a ese trabajo; conforme van creciendo, necesitan aún más cuidados, especialmente emocionales, poniéndonos los pelos de punta.

  • No criticar – Esta es una tarea difícil, pero de suma importancia ya que los adolescentes son muy sensibles. Los hijos no siempre tienen los mismos gustos que los padres y viceversa, ya sea en la forma de vestir, en el corte de pelo o incluso en lo que desean comer; criticar lo que les gusta no hará que dejen de hacerlo, sino que se sentirán más menospreciados. Si los propios padres los critican, imagina lo que el mundo puede decir sobre ellos.

  • Elogiar – Intenta elogiar siempre las acciones de tu hijo o hija, felicitándole por cumplir con sus responsabilidades o incluso por lograr aquello que se propuso. Esto sirve como un estímulo diario para desarrollar una buena autoestima y logra que el adolescente quiera “acertar” más veces y dar lo mejor de sí.

  • Animar – Es muy difícil que los adolescentes consigan expresarse, sobre todo con los padres. El apoyo y la fuerza que los padres pueden dar a sus hijos, ya sea para defender sus ideales o para alcanzar lo que tanto desean, aunque a ti te parezca banal.

  • No lo subestimes – Nunca subestimes a un adolescente, ellos tienen su forma de expresarse, de hablar y de actuar, y son capaces de hacer mucho más de lo que los padres imaginan. Aprender a escucharlos es muy importante para poder comprender qué esperan, desean, cómo se sienten y qué quieren para su futuro.

  • No lo compares con otros- Jamás, bajo ningún concepto, lo compares con la actitud o acciones de otro adolescente. Su forma de ser debe ser respetada y valorada por lo que hace y cómo lo hace; muestra a tu hijo lo especial que es por las cosas que hace bien. Nada es peor para la autoestima de un adolescente que sentirse inferior a los demás.

  • Estimula – Estimular a tu hijo o hija a hacer lo que le gusta es una forma de ayudarle a encontrarse y a hacer lo que le apasiona. Tal vez aprender a tocar un instrumento, o empezar un deporte que admire. Con buenas conversaciones puedes captar sus deseos más íntimos y ayudarle a evolucionar en base a eso.

El punto crucial para ayudarles en esta etapa que todos ya hemos vivido y sabemos lo difícil que es, es mostrarles cuánto son importantes y especiales. Utiliza lo menos posible frases negativas para referirte a sus actitudes y corrígelos con empatía. Muestra que pueden mejorar, valorando los puntos positivos, y de este modo les enseñamos que no podemos ser 100% en todo, pero podemos ser 100% en aquello a lo que verdaderamente nos dedicamos.

La adolescencia es una etapa como cualquier otra en nuestras vidas, solo que más larga e intensa. Es aquí donde despertarán los adultos, los futuros padres y responsables que algún día nos llenarán de orgullo. Con este enfoque, conseguiremos afrontar aún mejor esta fase que será pasajera como todo en nuestra vida y para nosotros, los padres, pasará tan rápido y dejará recuerdos como todo lo que vivimos con ellos. Con amor, cariño y mucha paciencia conseguiremos superar una etapa más de la vida, que es nuestra responsabilidad como padres: ayudarles en este desafío para que salgan más fuertes a la gran batalla que es la vida.

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Foto: The home of Fixers on Flickr, chandrika221