Los huesos son las estructuras que mantienen nuestro cuerpo en movimiento, y por ello, también pensamos que usamos nuestros huesos mucho cada día durante toda nuestra vida. Y si los usamos tanto, seguramente en algún momento acabarán teniendo problemas, especialmente cuando no nos cuidamos bien, pero no solo por eso. Es lo que ocurre con la artritis, enfermedad que afecta principalmente a las personas mayores, aunque también puede afectar a otras personas. ¿Pero cómo tratar este problema? Primero, necesitamos saber exactamente qué es esta enfermedad.
¿Qué es la Artritis?
Al contrario de lo que piensan muchos, la artritis no es solo una enfermedad. Es el nombre dado a distintos problemas. Inflamaciones que dificultan el movimiento de una persona. Estas inflamaciones normalmente afectan las articulaciones del cuerpo, más específicamente los cartílagos presentes en ellas, provocando que nuestros huesos se desgasten y causen mayores complicaciones. Este tipo de enfermedad afecta mucho más a mujeres que a hombres, en su mayoría personas mayores. No existe cura para este tipo de inflamación, pero hay formas de controlar la artritis para que no cause daños graves en nuestra vida.
Tipos de Artritis
Como ya mencionamos anteriormente, no se trata solo de una enfermedad, sino de distintos tipos de inflamaciones, por eso existen muchos tipos de artritis. Estos son:
- Artritis Reumatoide
- Osteoartritis
- Artritis Piogénica
- Artritis Degenerativa
Vamos a hablar más en detalle sobre cada uno de estos tipos de artritis para entender mejor cuáles son sus efectos en nuestro cuerpo y cuáles son las diferencias entre ellos.
Artritis Reumatoide
Es una enfermedad causada por el sistema inmunológico. Ataca los cartílagos de una persona, causando hinchazón y enrojecimiento, además de dificultad de movimiento en varias situaciones.
Osteoartritis
Este tipo de artritis es muy común y puede tener varias causas: Exceso de peso, alguna lesión, predisposición genética o simplemente el desgaste natural de los cartílagos. También provoca mucho dolor y dificultad para moverse debido a la rigidez en los huesos de la persona afectada.
Artritis Piogénica
Causada por bacterias, es el tipo de artritis que más puede traer problemas a quien la padece y, por ese motivo, su tratamiento debe ser intenso desde el inicio. Afecta principalmente las rodillas y los hombros, causando dolor intenso, aunque es menos frecuente en articulaciones como codos y tobillos.
Artritis Degenerativa
Este tipo de enfermedad provoca el crecimiento de los huesos y, en consecuencia, mucho dolor al moverse. Afetando principalmente las rodillas, los muslos y la columna vertebral, la artritis degenerativa es una enfermedad crónica.
Causas de la Artritis
Como existen varias formas en las que puede manifestarse la artritis, también existen diferentes factores que pueden causar este tipo de enfermedad. Las principales causas de la artritis son:
- Movimientos repetitivos – Como entrenamientos excesivos, que acaban comprometiendo las articulaciones.
- Sobrepeso – La obesidad es uno de los factores que puede hacer que las articulaciones se desgasten, provocando problemas como la artritis.
- Predisposición genética – Es común que la enfermedad se desarrolle más en personas que son genéticamente propensas a padecerla. Por lo tanto, la prevención debe ser más rigurosa en estos casos.
- Traumatismos – Una persona que ha sufrido algún tipo de lesión que haya afectado una o más de sus articulaciones puede acabar desarrollando artritis, incluso de forma posterior.
Síntomas de la Artritis
Aunque existan muchos tipos de artritis, algunos síntomas son comunes a todos ellos y pueden ayudarte a identificar si estás padeciendo la enfermedad. Los principales son:
- Fuertes dolores en las articulaciones
- Hinchazón en las articulaciones
- Enrojecimiento en las zonas articulares
- Dificultad y dolor al moverse
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Aunque la aparición de estos síntomas no indica directamente que tienes artritis, pueden ser una señal para que acudas al médico para que se realice un diagnóstico correcto.
¿Cómo se Realiza el Diagnóstico?
El médico ortopedista es el encargado de dar el diagnóstico y confirmar si una persona realmente tiene artritis. Lo primero que hace un médico en estos casos es analizar la estructura ósea de la persona a través de señales clínicas y radiografías. En algunos casos es necesario realizar una resonancia magnética o una tomografía computarizada. Aun así, el diagnóstico solo se da después de una combinación de estos exámenes y una conversación entre médico y paciente para que sus molestias sean correctamente entendidas. 
Factores de Riesgo
Existen algunos grupos que tienen más riesgo de desarrollar artritis que otros. Los principales factores de riesgo para esta enfermedad son:
- Mujeres, ya que la enfermedad las afecta mucho más que a los hombres.
- Las lesiones y traumatismos constantes pueden hacer que desarrolles algún tipo de artritis.
- Las personas nativas de América suelen padecer más la enfermedad que otros grupos.
- Las personas blancas suelen tener más artritis que los asiáticos y los afrodescendientes.
- La obesidad es también un factor de riesgo.
- Antecedentes familiares, ya que la predisposición genética es una de las causas de la enfermedad.
¿Cómo se Trata la Artritis?
El tratamiento de este tipo de enfermedad se realiza a través de fisioterapia y medicamentos controlados indicados por el médico. Cada caso específico requerirá un tipo de medicación y un tipo de fisioterapia, siempre enfocándose en la causa de la enfermedad. La principal función del tratamiento es acabar con el dolor, o al menos disminuirlo, ya que no existe cura para la artritis.
¿Cómo Prevenir la Artritis?
Como ya hemos comentado antes, existen varias causas que pueden llevar a una persona a desarrollar artritis. Y muchas de ellas pueden controlarse, al menos parcialmente, para evitar que la enfermedad te afecte. Algunas de las principales formas de prevenir la artritis son:
- Realizar ejercicios de estiramiento
- Tener una alimentación balanceada con frutas, verduras y hortalizas
- Practicar ejercicios regularmente y de manera correcta
- Mantenerse siempre bien hidratado
Cuando esta enfermedad no se trata, pueden ocurrir varias consecuencias, haciendo que actividades simples se vuelvan incómodas y obligándote a cambiar tu estilo de vida, en ocasiones de forma radical. La buena noticia es que siempre es posible intentar revertir este cuadro, llevando a cabo un tratamiento adecuado indicado por un médico ortopedista y manteniendo una vida saludable. La práctica de ejercicios como caminar y la hidroterapia es un ejemplo de cómo ayudar a combatir los males que la artritis conlleva. Pero atención, no intentes esforzarte demasiado o tu condición podría empeorar. Convivir con la artritis es posible y, aunque no tenga cura, puede no interferir mucho en tu vida. Realiza el tratamiento adecuado y mantén buenos hábitos de vida para que no se convierta en un gran obstáculo en tu camino. Ver también: Intoxicación Alimentaria en el Embarazo – ¿Es Peligroso? Foto: Tim Ross







