Durante nuestra vida surgen diversas enfermedades, algunas más frecuentes, otras menos. De igual manera, también existen señales que indican que podemos estar ante una enfermedad más grave y que nos preocupan más de lo habitual. Pero aunque puedan asustarnos, una vez que estamos enfermos, es necesario saber cuáles son los procedimientos que deben tomarse para que el tratamiento se realice de la mejor manera posible y, de este modo, la curación también llegue lo más rápido posible. Este es el caso de la ascitis, por ejemplo. Una señal de enfermedad del cuerpo cuyos verdaderos efectos y gravedad pocos conocen, así como su tratamiento. Sigue leyendo y conoce más sobre esta condición tan poco comentada por la mayoría de nosotros, pero que puede causar daños serios a la salud.
¿Qué es la Ascitis?
La Ascitis1, también conocida como vientre de agua, es la acumulación de líquidos en la parte abdominal del cuerpo, más específicamente en la cavidad peritoneal, que es el espacio entre el abdomen y los tejidos que lo recubren. Dependiendo de la cantidad de agua acumulada, el paciente presenta una “hinchazón” en esa zona, esta distensión abdominal hace que el abdomen crezca recordando al de una mujer embarazada. Es importante resaltar que la ascitis en sí no es una enfermedad, en realidad está normalmente asociada a otras enfermedades, principalmente relacionadas con el hígado, pero también puede aparecer debido a problemas en el páncreas, algunas infecciones e incluso algunos tipos de cáncer.
Tipos de Ascitis
La ascitis puede clasificarse en 2 tipos: exudativa y trasudativa. Esta división está relacionada con la composición del líquido presente en la región del peritoneo, más específicamente con la cantidad de proteínas como la albúmina. También existen otros tres tipos de ascitis.
- Ascitis fetal: Cuando la acumulación de líquido ocurre en el abdomen del feto o recién nacido.
- Ascitis quilosa: Cuando la acumulación de líquido se debe al bloqueo de las vías linfáticas.
- Ascitis pancreática: Cuando la acumulación es causada por pancreatitis crónica.
¿Qué Causa la Ascitis?
La ascitis ocurre cuando nuestros vasos sanguíneos, por alguna razón, no logran mantener el líquido en su interior, permitiendo que se filtre a regiones como el peritoneo, que suelen tener una baja concentración de líquido o ninguna. La mayoría de las veces, esta “fuga” ocurre principalmente debido a tres factores: el aumento de la presión en las venas de la región abdominal, o la obstrucción del flujo causada principalmente por trombosis y várices, la disminución de la proteína albúmina, que actúa como un bloqueo para mantener el líquido dentro de los vasos sanguíneos, y también cuando el paciente presenta retención de sal y agua en los riñones2. Normalmente estos tres factores están ligados a otras enfermedades, siendo la mayoría de ellas directamente relacionadas con el consumo excesivo de alcohol, es decir, cirrosis hepática, trombosis, hepatitis, entre muchas otras.
Síntomas de la Ascitis
Al tratarse de una señal de otra enfermedad, los síntomas de la ascitis son muy variados y dependen de la enfermedad subyacente. Sin embargo, los principales síntomas de la ascitis son:
- Hinchazón en la zona abdominal;
- Aumento excesivo de peso;
- Náuseas y vómitos;
- Dolor en la región abdominal.
También puede ser común la falta de apetito e incluso dificultad para respirar.
¿Cómo se Diagnostica la Ascitis?
Al presentar los síntomas, el paciente debe acudir a un médico, que puede ser endocrinólogo, gastroenterólogo, hematólogo o un médico general. Dependiendo de la cantidad de líquido acumulado, se puede realizar el diagnóstico en la misma consulta mediante palpación del abdomen. No obstante, cuando hay poca cantidad de líquido este método no es suficiente. El médico deberá solicitar un análisis de sangre completo o pruebas de imagen como ecografía e incluso una punción abdominal.
¿La Ascitis Tiene Cura?
La curación de la ascitis depende de la curación de la enfermedad subyacente, es decir, sin este primer tratamiento la ascitis no tiene cura y puede regresar varias veces. Dependiendo del estadio en que se encuentre la enfermedad subyacente, la ascitis podría requerir tratamiento durante un largo periodo.
Tratamiento para la Ascitis
Todo dependerá del tratamiento de la enfermedad subyacente, sin embargo, para disminuir el volumen de líquido en la región abdominal el médico podrá recetar diuréticos, para ayudar al paciente a eliminar parte de ese líquido. Ingesta de antibióticos para casos en los que haya infección de ese líquido y además el paciente debe seguir una dieta alimentaria que restrinja principalmente la sal y también suspender completamente el consumo de bebidas alcohólicas. En los casos más graves se recomienda un procedimiento llamado paracentesis terapéutica frecuente3, que consiste en la punción de ese líquido localizado. Este tratamiento es el más eficiente, ya que retira grandes cantidades de líquido de una sola vez, sin embargo, requiere la aplicación de anestesia local. La paracentesis también puede servir como método de diagnóstico.
Complicaciones de la Ascitis
Cuando no se trata, la ascitis puede desarrollarse y causar problemas más graves. Por ello, siempre es importante buscar atención médica tan pronto como se noten algunos de los síntomas e iniciar el tratamiento rápidamente. Otro punto de suma importancia es identificar cuál es la enfermedad subyacente de la ascitis para también poder tratarla correctamente. Algunas de las complicaciones más comunes de la ascitis son:
- Peritonitis bacteriana
- Sepsis
- Encefalopatía hepática
Vamos a hablar un poco más sobre cada una de ellas.
Peritonitis Bacteriana
La peritonitis bacteriana se produce por la proliferación de bacterias en la región del peritoneo, donde hay acumulación de líquido, causando una infección.
Sepsis
La sepsis es una consecuencia de la peritonitis bacteriana que, cuando no es tratada, se convierte en una infección generalizada que puede llevar al paciente a la muerte.
Encefalopatía Hepática
La encefalopatía hepática es causada por el mal funcionamiento del hígado, que ya no consigue eliminar las toxinas de la sangre. Esta complicación, si no se trata rápidamente, puede hacer que el paciente tenga confusiones mentales e incluso puede llevarlo al coma. Muchas veces solo nos damos cuenta de que estamos enfermos debido a una señal que nuestro cuerpo nos da. En el caso de la ascitis, la señal en sí misma ya es una gran complicación de alguna otra enfermedad, lo que no es una buena señal. La buena noticia es que existen tratamientos que no solo buscan disminuir los efectos que la ascitis provoca, sino también controlar esta condición. Cuidar de tu salud es lo más importante que puedes hacer en tu vida, porque sin ella, no puedes hacer nada más. Así que, si tienes alguno de los síntomas de la ascitis o sospechas de algo similar, busca ayuda médica lo antes posible. Recuerda: Cuanto antes se detectan y tratan las enfermedades, mayor es la posibilidad de recuperación del paciente. Ver también: ¿Es Normal el Abdomen Torcido en el Embarazo? Foto: Max Pixel







