Morder, pellizcar y tirar del pelo forman parte del desarrollo normal del niño. Aunque pueda ser una sorpresa para los padres que un bebé muerda, es importante saber cómo manejarlo. Al reaccionar de forma calma y constructiva, es posible enseñar a tu hijo maneras más apropiadas de actuar.
¿Por qué lo hacen los bebés y los niños pequeños?
Para los bebés, morder puede ser consecuencia del inicio de la dentición. En esta etapa, el picor en las encías les lleva a morder para aliviarlo. Otras veces, el bebé que muerde no se da cuenta de lo que está haciendo. Normalmente ocurre alrededor de los 4 a 12 meses1. Los niños más mayores muerden para experimentar y explorar su entorno. De este modo, morder les ayuda a resolver curiosidades del desarrollo. Por ejemplo, el niño muerde y después observa para ver cómo reacciona su madre. Si la madre se ríe o lo convierte en un juego, puede intentarlo de nuevo para ver si obtiene la misma reacción. Si la madre se enfada, el niño puede quedar fascinado con la reacción extrema, lo que también puede hacer que repita la conducta. También, el bebé que muerde podría estar irritado, molesto o con dolor. A veces, para él es más fácil hacer esto que usar palabras para decir lo que le molesta. Algunos bebés pueden morder porque están imitando algo que han visto en otros niños, o porque otros niños lo han hecho con ellos.
¿Cómo lidiar con un bebé que muerde?
Es normal sentirse molesta cuando el bebé te hace daño, pero tu reacción ante el comportamiento de morder puede influir en las actitudes de tu hijo en el futuro. Cuando la madre se mantiene tranquila y desarrolla una forma constructiva de manejar la situación, esto ayuda al bebé a aprender sobre el comportamiento adecuado. Una reacción calmada por parte de la madre es el primer paso para fomentar un comportamiento positivo en el futuro.
¿Cómo controlar las mordidas del bebé?
Cómo se enfrenta la madre al bebé que muerde dependerá de la edad del niño. Para bebés de 1 a 12 meses Mordida al final de una toma: la mordida suele producirse al final de una toma, cuando el bebé comienza a aburrirse y ya no tiene hambre. Si la madre empieza a tener problemas porque el bebé muerde, es importante observar las señales de aburrimiento para poder quitar al bebé del pecho antes de que empiece a morder. Además, observar la tensión en la mandíbula del bebé antes de que empiece a morder2. Al inicio de la dentición: Los problemas con el bebé que muerde también pueden deberse a la dentición. Si el bebé parece querer morder en vez de alimentarse, lo ideal es ofrecerle un juguete o algo frío para morder. Ofrécele un mordedor tras una mordida o mantenlo cerca. Mordida al inicio de la toma: si el bebé muerde al inicio de una toma, asegúrate de que el agarre es correcto. Si el bebé ya tiene dientes y muerde al comienzo de la toma, prueba a darle un mordedor o algo frío para morder antes de amamantar. Felicítalo cuando agarre correctamente el pezón sin morder. Bebé distraído: cuando el bebé está distraído, no fuerces una toma. Si se retuerce o se aleja de ti, puede que no tenga hambre o no quiera mamar. Prueba a tumbarte con él en una habitación tranquila, pasear o mecerlo. Mordida para llamar la atención: concéntrate en el bebé durante la toma si tienes problemas de mordidas. Algunos bebés mayores muerden para llamar la atención. Vigilar al bebé que muerde también te ayudará a estar atenta a cuándo está a punto de dar otra mordida.
¿Qué hacer cuando el bebé muerde?
Si el bebé muerde, no es buena idea gritar o chillar deliberadamente como método para que deje de morder, hay mejores maneras de enseñarle a no morder. A veces, claro, es imposible no gritar de dolor si el bebé te pilla desprevenida o si la mordida duele mucho. A veces, gritar impide que el bebé vuelva a morder; sin embargo, algunos lo encuentran tan divertido que siguen mordiendo para ver la reacción. Otros, en cambio, pueden asustarse tanto que no quieran volver a mamar. La probabilidad de que este método detenga la mordida del bebé simplemente no compensa los problemas que puede causar. Para bebés mayores de 12 meses El bebé está empezando a desarrollar la noción de acción y reacción, por lo que probablemente, si muerde, simplemente está experimentando lo que el entorno le permite en ese momento. Si la madre le da una respuesta verbal, le está dejando claro que no le gusta lo que está haciendo. Esa respuesta, por ejemplo, puede ser: ‘No’. El siguiente paso es quitarle la boca de encima y apartarse. Cuando la madre hace esto, retira la atención del comportamiento. El bebé repetirá el comportamiento que le llame la atención. Entonces, en cuanto el niño muestre un comportamiento positivo, como abrazar o acariciar, es importante recompensarlo con mucha atención y entusiasmo.
Gestionando las mordidas en niños pequeños
Si el niño muerde a otras personas, descubrir el motivo de este comportamiento es el primer paso. Eso significa pensar en las posibles causas de que el bebé muerda3. Analizar esta actitud y ver cómo reaccionan los padres ante esta situación puede estar agravando el problema. Por ejemplo, si el niño muerde porque no puede encontrar palabras para explicar sus sentimientos, gritarle no va a servir de ayuda. En cambio, es necesario mantener la calma por fuera, incluso si por dentro no te sientes tranquila. Esto enseñará al niño que muerde cómo manejar la frustración. Muchas veces, este tipo de comportamiento es para llamar la atención. Por lo tanto, desviar la atención del niño envía un mensaje muy potente sobre cómo se siente. Por ejemplo, los padres pueden apartarse de él. Si el niño sigue mordiendo, demuéstrale que sigues teniendo el control. Mantente tranquila, diciéndole brevemente cómo te hace sentir su comportamiento. Puedes explicar que morder puede tener consecuencias como forma de corrección. Las palabras que expresan sentimientos también pueden usarse con el niño, por ejemplo: «¡Parece que estás enfadado!», esto puede ayudarle a aprender a utilizarlas en el futuro. Es necesario insistir varias veces para que el niño lo aprenda. Si el niño muerde al hijo de otra persona, mantén la calma y pide disculpas rápidamente al niño y al otro padre. Habla con el niño, puedes decir: ‘¡No! Morder duele’. Luego, retíralo de la situación durante un corto periodo de tiempo. Dependiendo de lo molesto que esté el otro niño, una nota breve o un mensaje al padre para pedir disculpas también puede ser útil. Algunos niños siguen mordiendo, sin importar el esfuerzo que hagas para gestionar su comportamiento. Si los padres se sienten frustrados, exhaustos o enfadados con el bebé que muerde, o si el comportamiento del niño les preocupa tanto que dejan de hacer cosas que solían hacer, como por ejemplo ver a amigos o ir de compras, es buena idea buscar ayuda. El pediatra puede ayudar, o si aun así no es suficiente puede derivaros a un psicólogo infantil. Este especialista puede ayudar a descubrir si existe algún motivo para el comportamiento del niño que requiera una evaluación adicional o un plan de tratamiento específico. Ver también: Primeros Dientecitos – Cuándo Aparecen y Sus Síntomas Fotos: pxhere







