El café es una bebida indispensable en la rutina diaria de muchos brasileños. Pero debido a sus propiedades estimulantes, es recomendable tener precaución con la ingesta de cafeína durante el embarazo; esto también aplica para tés, refrescos y chocolates. ¿Pero por qué se debe tener este cuidado? Bueno, la cafeína estimula una glándula en nuestro cuerpo que produce adrenalina, haciendo que las venas y arterias se contraigan. Como consecuencia, el flujo sanguíneo termina disminuyendo, lo que puede acarrear una reducción del riego placentario y una disminución en el suministro de nutrientes al feto.

Si ocurre una disminución en el riego placentario, el desarrollo del bebé se ve afectado y, en algunos casos, puede producirse un aborto espontáneo.

Se debe tener cuidado con la ingesta diaria de cafeína durante el embarazo.
El consumo de más de 200 mg de cafeína puede aumentar las posibilidades de parto prematuro e incluso de aborto espontáneo. Sin embargo, algunos investigadores afirman que no existen muchas evidencias sobre tal riesgo y, por eso, lo ideal es evitar consumir esa cantidad. Por precaución, lo mejor es seguir la recomendación médica antes de ingerir café y cualquier otro alimento que contenga cafeína.