Si existe una etapa en la vida en la que nos sentimos en una verdadera montaña rusa de sentimientos, es durante el embarazo1. Es el momento en que experimentamos diversas emociones y sensaciones en un solo día. Muchas personas no entienden por qué ocurre esto y algunas relaciones incluso se ven afectadas durante esta época sin comprender lo que está pasando, inclusive algunas parejas que no logran entender ni aceptar el cambio de humor en el embarazo.
Esto también es algo complicado para nosotras las mujeres, que tenemos estos sentimientos y cambios de humor sin entender, pasando de la risa a las lágrimas en minutos y sin motivo. Este sentimiento es muy común durante el embarazo y está relacionado con la variación hormonal y con todos los cambios que ocurren en nuestro cuerpo y organismo durante esta etapa.
Cuándo sucede
Por eso es más común que ocurra en las primeras 12 semanas de embarazo, cuando el cuerpo aún no se ha adaptado a la bomba de hormonas a la que está siendo sometido. En las últimas semanas del embarazo más cerca del momento del parto, las variaciones de humor pueden volver a aparecer aún con más fuerza2.
Al fin y al cabo, además de la montaña rusa hormonal, la ansiedad en este momento domina tu vida. La ansiedad por ver pronto al bebé, el miedo de no conseguir ser una buena madre, la preocupación con el ajuar y si ya lograste arreglar todo lo necesario y, por supuesto, el momento del parto, que es uno de los motivos que quita el sueño a las futuras mamás.
¿Cómo lidiar con el cambio de humor en el embarazo?
Este es un punto muy complicado especialmente para los maridos, ya que enfrentarse a una mujer que en un segundo se está riendo de alegría y al minuto siguiente llora como si alguien hubiera muerto es bastante tenso, jeje. ¡Pero créelo, para nosotras las mujeres tampoco es fácil!
Tener un sentimiento que no entendemos por qué ocurre nos deja aún más locas, jeje. La mejor forma de afrontar estos cambios de humor en el embarazo es entender que esto va a ocurrir hasta el final del tercer trimestre y que no es nada personal contra nadie.
Preparación psicológica
Prepararse psicológicamente para lidiar con palabras groseras o respuestas cortantes, mucho llanto repentino y risas inesperadas. Diviértete con la situación, en vez de convertirla en un campo de batalla y no te sientas triste si intentas agradarla y responde de manera contraria a lo que esperabas, después de todo es incontrolable y ni ella sabe que está actuando así.
Ser comprensivo en este momento es fundamental para pasar por este periodo en paz y sin mayores desgastes. Tómatelo con humor y, si lo crees necesario, aléjate unos minutos y respira hondo antes de responder. Al fin y al cabo, nadie tiene sangre de horchata y sabemos lo difícil que es aguantar ciertas cosas, pero por el motivo en cuestión vale la pena contar hasta 1.000.
Atención y cariño
La mujer ya necesita de cariño y atención normalmente, durante el embarazo este nivel de necesidad aumenta aún más. Así que no escatimes esfuerzos para mimarla en este momento. Un masaje en los pies, en la espalda, unas caricias viendo la tele juntos y un cumplido sin que lo pida valen oro en este periodo. La mujer ya sufre con todos los cambios corporales, los niveles hormonales por las nubes y en la mayoría de los casos, la autoestima muy baja.
Corresponde al marido dar un apoyo y ayudar a mantener ese sentimiento controlado. No te olvides, ella está gestando un bebé y, aun con todas las transformaciones de su cuerpo y el aumento de peso, sigue siendo una mujer y le gusta y necesita sentirse bien y guapa. Ayudarla con las tareas domésticas y las actividades en general también es una forma de agradarla y disminuir el estrés durante este cambio de humor. Cuanto menos sobrecargada se sienta, más tranquila estará.
Papás, participen activamente en el embarazo y muestren interés por cada detalle de este momento, tanto en las compras, las consultas médicas e incluso en la elección de ropa para el ajuar del bebé y recuerda siempre, respira hondo y ten mucha paciencia ante cada actitud que no te agrade, ya que el embarazo no durará tanto y pronto el humor de tu amada volverá a ser como antes.
Señal de alerta
Cabe advertir que si se nota una tristeza fuera de lo normal, melancolía diaria y constante, se debe avisar al médico obstetra y, si es necesario, derivar a la madre para un seguimiento terapéutico. Las embarazadas tienen gran probabilidad de presentar problemas de depresión3 que pueden prolongarse después del parto, generando la depresión posparto.







