A medida que la gestante se acerca a la fecha prevista del parto, puede que tenga una pregunta en mente: ¿cómo saber si estoy dilatando? Esta duda es normal, sobre todo para las madres primerizas. ¡Pero no te preocupes! Existen varias señales que muestran que te estás acercando al trabajo de parto.
¿Qué es la dilatación?
El cuello uterino es la apertura del útero y se encuentra en la parte superior del canal de parto (vagina). Durante el embarazo, su consistencia se parece a la punta de la nariz. Pero durante el trabajo de parto se vuelve más suave, como unos labios fruncidos.
Durante el trabajo de parto, el cuello del útero se abre1. Esto ocurre porque las contracciones tienen la función de apretar el músculo uterino, haciendo que ese cuello cerrado se abra hasta llegar a 10 centímetros. Este proceso se llama dilatación. A veces, algunas mujeres ya tienen uno, dos o incluso más centímetros de dilatación antes de que el trabajo de parto realmente comience
¿Cómo verificar mi dilatación?
Durante el control prenatal, no es necesario verificar la dilatación si no hay síntomas o alguna indicación médica2. Normalmente, la verificación de la dilatación está indicada cuando hay contracciones rítmicas, sangrado o pérdida de líquido. Sin estos síntomas, un examen innecesario puede aumentar el riesgo de infección, provocar la rotura de las membranas estimulando un parto prematuro, además de generar ansiedad en la futura madre y decepción por la posible “falta” de dilatación.
Métodos de verificación
El método más eficaz para comprobar la dilatación de una gestante es el examen de tacto vaginal, realizado por un médico obstetra con experiencia en este tipo de examen. Sin embargo, es posible observar algunas señales que pueden indicar la dilatación:
- Tapón mucoso
- Línea púrpura
- Sonidos de nacimiento
- Emociones
- Indicadores físicos
Todos estos métodos son observacionales. Fueron desarrollados y ajustados junto a numerosos profesionales de la salud que asisten a partos todos los días.
Es importante recordar que las mujeres no son máquinas; son organismos en proceso de trabajo de parto. No todos estos métodos pueden aplicarse a todas las gestantes, ya que cada mujer es única.
Tapón mucoso
Puede que una mujer muestre o no una secreción con sangre al inicio del trabajo de parto. Esta sangre y moco muchas veces aparecen en grandes cantidades durante las contracciones, sobre todo cuando la mujer se acerca a los 6 a 8 cm de dilatación.
Línea púrpura
Un estudio realizado y publicado por la revista Lancet mostró que una línea púrpura “asciende” entre las nalgas, indicando la dilatación cervical. La línea comienza en el borde anal al inicio del trabajo de parto y sube como un “termómetro de mercurio”. Cuando llega a la parte superior, la mujer está en dilatación total3.
Los autores afirman que un “aumento de la presión intrapélvica provoca congestión en las venas alrededor del sacro, que, junto con la falta de tejido subcutáneo sobre el sacro, muestra los resultados en esta línea de color púrpura».
Sonidos de nacimiento
Un indicador que puede ayudar a detectar el progreso son los sonidos característicos que emite una mujer en trabajo de parto. Normalmente, en la primera fase del trabajo de parto (0-4cm) hay poco o ningún ruido de «nacimiento», la gestante puede hablar sin problemas o con algún esfuerzo durante una contracción.
Alrededor de los 4-5 cm de dilatación, conversar se vuelve bastante difícil o casi imposible durante una contracción. La gestante empieza a emitir ruidos que suenan como vocales abiertas o un zumbido resonante.
Con 5-7 cm los ruidos son más altos, prácticamente imposible hablar durante una contracción, y los sonidos pueden volverse repetitivos. Si una mujer tiene un trabajo de parto silencioso, una buena manera de tener una idea de cómo va su progreso es esperar a que empiece una contracción y hacer una pregunta que requiera una respuesta de una frase completa.
La forma en la que puede o no responder durante la contracción es el indicador de la evolución del parto.
Emociones
El pre-trabajo de parto (1-4 cm de dilatación) muchas veces hace que las madres piensen “Es ahora”, y se sientan felices, emocionadas e incluso en negación sobre el verdadero trabajo de parto.
Al pasar al trabajo de parto activo (4-6 cm de dilatación), muchas veces la madre sigue sonriente e incluso puede reír entre una contracción y otra, participando en las conversaciones.
En el trabajo de parto activo (5-7 cm de dilatación) generalmente la madre se vuelve más irritable con las conversaciones banales o con personas que intentan distraerla.
Puede pasar algún tiempo después de una contracción hasta que vuelva al mundo exterior, o puede preferir permanecer en su espacio de parto conocido como “partolandia”, dentro de su burbuja, y no interactuar con el entorno.
En la etapa de transición (por lo general, 7 cm de dilatación), incluso entre contracciones, la madre puede volverse insegura, incapaz de tomar decisiones concretas (“No lo sé”, en respuesta a preguntas), o irracional. Esta inquietud y estas dudas son un buen indicador de que la madre está en la recta final.
Este método puede ser complicado de percibir, porque este ‘mapeo emocional’ puede estar distorsionado por la posición del bebé o por el estado emocional de la madre.
Indicadores físicos
Muchas mujeres descubrirán que cerca del momento de la expulsión pueden presentar signos similares a los de la gripe. Si de repente una madre siente deseos de vomitar o se queja de náuseas, enrojecimiento facial, sensación de calor o comienza a temblar incontrolablemente, puede estar entrando en la segunda fase del trabajo de parto.
Los vómitos por sí solos pueden ser solo emociones, o fatiga, el enrojecimiento facial es una buena señal de dilatación, y temblar incontrolablemente puede significar cansancio o fiebre. Estos indicadores son más fiables cuando se observan dos o los tres juntos.
- Enrrollar los dedos de los pies involuntariamente durante las contracciones, incluso cuando el resto del cuerpo está relajado (6 a 8 cm).
- Si está de pie, en lugar de encoger los dedos de los pies, la madre se pone de puntillas mientras se apoya en algo (6 a 8 cm).
- Escalofríos en la parte baja de la espalda, glúteos y muslos (9 a 10 cm).
Conclusión
Los métodos presentados pueden darnos una idea de cuánto ha dilatado una mujer y de cómo va el proceso del trabajo de parto, pero no es posible hacer afirmaciones sobre esa dilatación sin el examen físico de tacto vaginal realizado por un médico obstetra especializado.
La experiencia de algunas mujeres durante el trabajo de parto puede ser como un paseo corto y para otras, como un largo viaje. Pero, ante todo, estos métodos pueden ayudar a las madres a saber cuál será el siguiente paso para traer a su hijo al mundo!
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Fotos: Senado Federal







