Hace unos días estaba conversando con una amiga y me contaba todo lo que hacía por su marido, cosas como consentir a su amor dándole la comida en la mano jajaja o prestándole atención exclusiva al maridito. Claro, al fin y al cabo, cuando uno es recién casado o incluso si lleva casado un tiempo, la vida es muy, muy diferente a cuando llega un bebé. Yo misma me acuerdo de todo lo que hacía por mi amor cuando éramos solo nosotros dos, creo que fue una etapa preciosa, romántica y que se vivió intensamente. Claro que intentamos mantener el romanticismo, pero cuando llegaron los hijos la rutina que antes era solo de pareja cambió… Solemos romantizar mucho la situación y a veces no imaginamos los problemas que pueden surgir, como los celos del padre hacia el hijo y de la madre, por ejemplo.

Cuando la pareja está unida por el sueño de tener un bebé, las cosas pueden ser mucho más fáciles, pero hay casos en que después del nacimiento el papá empieza a extrañar a su esposa, cómo era antes del embarazo y del nacimiento. Pero no es que ella no esté presente, simplemente está allí de una forma diferente. Cuando sucede el embarazo, siguen siendo dos personas conviviendo, pero después de que nace el bebé, ahora son tres, y la vida, la atención y los cuidados de la mujer pasan a ser especialmente para el bebé, el papá puede quedar “al margen” en toda la historia.

Claro que son casos y hechos aislados, pero ¿sabías que pasa? Sí, el papá puede empezar a tener celos de su propio hijo con su esposa. A veces porque siente que lo dejan de lado, otras porque ya no tiene toda la atención exclusiva y los mimos que tenía antes de que naciera el bebé. Parece una disputa, pero gente, no lo es. Ese sentimiento es normal y totalmente comprensible, al final la vida cambia mucho con el nacimiento de un niño. Pero la mujer puede quedar perdida en este campo de “disputa” y celos, las noches sin dormir, las tomas y toda la nueva adaptación requieren la colaboración del marido, papá y compañero. Todo se vuelve mucho más fácil cuando hay sintonía, y cuando surge una situación en la que el hombre no entiende los cambios y a veces no los acepta. Entonces, ¿cómo manejar esta situación tan complicada?

Diálogo, siempre diálogo. Creo que el sentimiento del padre puede estar algo confuso justo después del nacimiento, y además está el tema de la cuarentena posparto que puede agravar aún más la situación. La rutina sexual de la pareja seguro se va a ver afectada. Quien ya tiene un bebé lo sabe, con cada embarazo, con cada hijo que llega al mundo, la vida sexual queda “afectada”. Los momentos íntimos son cada vez más espaciados y siempre dependiendo de si el bebé “lo permite” jajaja. Analizar el comportamiento también puede ayudar, ¿serán ciertas las quejas de tu pareja? Nos involucramos tanto en la maternidad que a veces podemos descuidar el matrimonio, la convivencia como marido y mujer, se vive solo este momento que es mágico para la mujer, para la pareja en general. Jamás debemos permitir que el lado materno se adueñe del matrimonio. Es fundamental que la relación entre la pareja siga siendo un momento especial como antes, pese al cansancio y a todas las responsabilidades.

Los motivos por los que surgen estos celos pueden ser varios, entre ellos que el hombre se sienta inseguro por el nacimiento, por la responsabilidad que llega con un bebé y también por el papel que ocupa en toda esta situación. Aunque sea una situación en la que ambos están involucrados, los cambios pueden ser demasiado para una persona que tiene resistencia a lo nuevo y también puede haber cierta disputa por la atención.

El bebé es fruto del amor de dos personas y no debe ser motivo de desentendimiento entre la pareja, el bebé debe unir a ambas partes, pero a veces el sentimiento de celos, que es controvertido, termina invadiendo la nueva situación. Nos corresponde a nosotras, como mujeres, saber equilibrar las actitudes y también ayudar al papá en esta etapa difícil. Involucrarlo cada vez más en las actividades y recordar que antes que nada sois una pareja, y es fundamental seguir siendo novios para que la relación siga funcionando incluso tras la llegada de los hijos. Los momentos a solas pueden volverse más raros, pero intenta disfrutar esos momentos e incluso hacer que sucedan más a menudo. Pide ayuda a la abuela del bebé, a una tía o a una amiga, ellas pueden ayudar mucho quedándose con el bebé para que la pareja tenga un momento a solas.

En fin, hacer sentir al marido que su esposa sigue estando ahí es fundamental. Ahora son padres, pero el amor de pareja jamás debe quedar de lado. ¡Hablar es el secreto de todo!

Ver también: Relación sexual después del parto

Foto: Extra Medium