¡Conjuntivitis! Esa enfermedad de la que de vez en cuando oímos hablar que ha aparecido en alguna familia. ¿Pero qué ocurre cuando la conjuntivitis afecta a los niños de la casa? La conjuntivitis es una enfermedad inflamatoria de la membrana externa del ojo y de la parte interna del párpado, que es la conjuntiva, de ahí el nombre de la enfermedad1. Es extremadamente contagiosa y es causada por bacterias, virus o incluso alergias y puede contraerse por contacto. Así que, cuando hay un caso de conjuntivitis en niños, ¿suponemos que tuvo contacto de alguna manera con el virus o las bacterias, cierto?

Los tipos de conjuntivitis en niños son los mismos que afectan a los adultos, con la diferencia de que los niños son más vulnerables al contagio. Los síntomas para todos los tipos de conjuntivitis son básicamente los mismos:

  • Secreción amarillenta (ojos pegados al despertar y durante el día)
  • Irritación en los ojos (ardor, picazón, lagrimeo)
  • Sensación de arenilla en los ojos
  • Visión borrosa o nublada
  • Posible hinchazón

Los síntomas son un indicativo de las etapas de la conjuntivitis tanto en adultos como en niños. En su mayoría, las personas solo notan que algo anda mal al despertar. La secreción amarillenta no dejaría que los ojos del niño infectado se abran como deberían y también puede rascarse constantemente el ojo afectado. Como la conjuntivitis en niños menores de un año es muy complicada debido a que no saben expresarse ni decir lo que sienten, solo puede detectarse cuando ya está en una etapa avanzada de evolución. La conjuntivitis no deja secuelas después de su periodo activo, pero puede ser muy molesta para quien la padece.

Tipos de conjuntivitis en niños y adultos

La conjuntivitis más fácil de tratar es sin duda la bacteriana2, existen medicamentos como colirios a base de antibióticos que pueden aliviar bastante los síntomas de la conjuntivitis en niños o adultos. Las conjuntivitis virales tardan más en desaparecer, como sucede con todas las enfermedades virales, el niño portador debe esperar el tiempo de reacción de la enfermedad para que desaparezca sola3. El tratamiento en estos casos es solamente sintomático, es decir, aliviar el malestar del niño que tiene conjuntivitis en ese momento.

¿Pero cómo saber si la conjuntivitis es bacteriana o viral? El médico descifrará este enigma por la secreción que sale de los ojos del niño. Si la secreción es blanquecina es muy probable que la conjuntivitis sea viral. Si la secreción es amarillenta (como pus) es probable que sea bacteriana y ahí se inicia el tratamiento adecuado. Trucos como el uso de agua boricada ya no son aconsejables, lo correcto es llevar al niño con conjuntivitis al pediatra para una evaluación cuidadosa del estado de salud. Algunos cuidados deben ser redoblados por las personas que tienen conjuntivitis y también por los familiares cercanos para evitar que la enfermedad se transmita al niño. Normalmente, el periodo de mayor contagio es durante los tres primeros días de manifestación de la enfermedad.

  • Lávese muy bien las manos siempre que sea posible
  • Cambie las fundas de las almohadas todos los días
  • Evite lugares cerrados
  • Lávese las manos siempre, especialmente al poner medicación o tocar los ojos
  • Evite compartir toallas, prefiera las toallas desechables
  • No lleve en brazos a niños pequeños durante las crisis

Manillas de puertas, pasamanos y autobuses son lugares propensos a propagar la infección, por eso quien tiene conjuntivitis debe evitar tocar lugares comunes donde todos pueden poner las manos. Como dije antes, la conjuntivitis es extremadamente contagiosa y afecta mucho a los niños cuando contraen la enfermedad. ¡Atención papás y mamás! Ante cualquier señal de enrojecimiento, hinchazón o secreción, lleven a sus bebés al pediatra y nada de guardería o jardín en esos periodos, estos lugares pueden aumentar el riesgo de contagio tanto en otros niños como en más personas.

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Foto: Kris Kesiak Photography, ErnestBludger