¿Quieres poder cuidar de tu bebé de una forma que te permita conciliarlo con todas las demás tareas diarias sin volverte loca? ¿Llegar al final del día y ver que conseguiste hacer todo sin haberte desordenado mucho? Claro que hay tantas cosas que hacer a lo largo del día, y en algunos días todavía más tareas, que difícilmente no te sentirás exhausta al final del mismo. Pero cuando creamos una rutina para el bebé, pensando en lo que necesita y cuándo lo necesita, todo se vuelve más fácil y podemos resolverlo dentro de su horario y tiempo adecuados.
Los cuidados y la rutina para el bebé no son nada fuera de lo común ni complicado, pero debido al gran ajetreo y demás responsabilidades, a veces se mezcla todo y lo que es tan simple se vuelve complicado. Además, los especialistas señalan la rutina como un hábito saludable para la crianza de los niños, y cuando los niños están acostumbrados a ella, ya esperan el momento de jugar, de la siesta, de leer un libro o de disfrutar cualquier otra actividad con sus padres. Los pediatras también informan lo beneficioso que es crear una rutina para el bebé y lo bien que le hace para su desarrollo. Al fin y al cabo, un bebé tranquilo logra explorar y descubrir el mundo de forma más productiva. La rutina debe surgir según el estilo de vida de tu hogar, y tú marcarás los mejores horarios, porque nadie mejor que tú sabe cómo funciona tu casa. Hora de despertar, desayunar, jugar, hora de ver la televisión, hora de la siesta, de la merienda, hora de leer, y así sucesivamente.
¿Qué te parece crear una rutina semanal y, entre las actividades diarias como la alimentación y el baño, incluir las actividades preferidas de tu hijo? Existen tres tipos de opciones de rutina para el bebé que se pueden seguir; obviamente, cada familia se identifica con una forma de enseñanza y hábitos. Una de ellas es la rutina dirigida por los padres, en la que los horarios y el tiempo para el desarrollo de cada actividad se siguen de manera estricta. Se determina cuántos minutos puede dormir el bebé, cuánto tiempo debe tardar en comer y cuánto puede jugar.
La segunda opción es la rutina dirigida por el bebé, en la que los padres siguen el deseo del hijo y actúan según sus necesidades en cada momento. Este tipo de rutina al principio puede parecer algo “desordenado”, sin reglas. Pero al contrario, el bebé, después de crear su propia rutina, en pocos días seguirá sus propios horarios, pidiendo y solicitando en horarios similares a los anteriores. Y la tercera y última opción es la rutina mixta para el bebé, en la que se ponen en práctica las decisiones de los padres en los horarios junto con las necesidades y deseos del bebé.
En esta opción, se crean horarios para realizar las actividades, pero con menos rigidez en el cumplimiento de estos tiempos. Se respeta el tiempo, el desarrollo y el deseo del niño. Cada familia y diversos especialistas defienden una forma de criar y educar a los hijos, por eso no existe una forma correcta de hacerlo. La correcta para tu familia es aquella a la que tu familia se adapta y puede vivir de forma saludable y sin grandes preocupaciones ni estrés. El tiempo en familia debe ser productivo, saludable y placentero por encima de todo. Algunas madres logran seguir sus rutinas de forma tranquila y conciliar todas las demás responsabilidades, incluso cuando tienen más de un hijo. Otras no consiguen repartir su tiempo y sacarle el máximo provecho, y acaban necesitando la ayuda de terceros para complementar su rutina.
¿Cómo establecer una Rutina Diaria y Nocturna?
Como mencionamos más arriba, cada familia debe seguir su propio estilo de vida y hábitos, pero hay algo que se aconseja a todos los padres para que no tengan una vida tan sobrecargada y cansada: crear hábitos que también ayuden en el periodo nocturno, que es una de las grandes quejas de los padres en general. Un bebé que tiene una rutina agitada durante el día y que se extiende hasta la noche, termina teniendo noches más agitadas. Al fin y al cabo, ¿quién no ha pasado noches agitadas con el bebé extremadamente cansado, soñoliento y luchando por dormir? La siesta durante la tarde para los bebés es la clave maestra para noches más tranquilas.
Durante todo el día, la rutina de comer, jugar y bañarse debe seguirse según la rutina de la casa, pero los minutitos por la tarde para la recuperación de energía del bebé deben ser respetados. Cuando se despiertan, están de mejor humor y con más ganas de jugar y descubrir un poco más del mundo, y después de cumplir con las tareas nocturnas, entrar en la rutina para dormir hace que tengan una noche más tranquila. Evitar actividades agitadas en la noche, lugares con mucha gente e incluso la agitación dentro de casa ayuda a controlar su actividad. Si has establecido un horario para ir a la cuna o a la cama, haz de eso tu rutina del sueño. Acuéstalo, lee un libro o quizás cántale para que se duerma. También puedes aprovechar este momento para dar cariño y un buen mimo. Esto hará que el bebé se acostumbre a dormir de forma tranquila, sintiéndose protegido y cómodo, y proporcionará a toda la familia una noche de descanso merecida tras un día tan lleno.
Ver también: ¡Rutina de Mamá y Ama de Casa – Organización Doméstica!
Fotos: Jennifer, Hogan







