Para quienes ven a un bebé tan lindo y adorable, puede ser difícil imaginar que las crisis afectan el humor de esta hermosa criaturita y que puede cambiar por un motivo simple: la crisis de crecimiento del bebé. Sin embargo, sigue siendo un tema bastante desconocido, generalmente la madre nota que el bebé se transformó por completo. Antes era un bebé tranquilo, dormilón y fácil de tratar, pero ahora pasa a requerir mayor atención, llora por todo y no quiere comer, en fin, esta fase requiere mucho más amor.
Sí, todo esto es debido al crecimiento del bebé y las crisis incluso tienen época para ocurrir, ¿lo sabías? Bueno, la crisis de crecimiento del bebé puede suceder por varios motivos, pero el motivo más considerado para las crisis de crecimiento en los bebés es el malestar que provoca el “estirón”. ¿Entonces podemos decir que crecer duele? En realidad los bebés tienen picos de crecimiento y estos sí pueden afectar toda la estructura corporal y provocar dolores, aunque esto no es una teoría confirmada, es la que se considera más plausible para el cambio de humor durante el crecimiento1.
La primera crisis puede suceder a los 3 o 4 meses de vida del bebé, período en el cual el crecimiento del bebé es evidente en la parte motora y también emocional. Con 3 meses el bebé ya se muestra más atento al mundo y esta fase de “despertar” puede llamarse fase simbiótica. La fase de cambio inicial a los 3, 4 meses puede ser bastante complicada ya que algunos bebés pueden rechazar el pecho o incluso no querer alimentarse, dormir o estar en cualquier posición. Es literalmente una fase difícil que el bebé atraviesa y las madres, padres y quienes acompañen los cuidados pueden asustarse.
Otra crisis puede ocurrir entre el 6º y 7º mes de vida, cuando el bebé también puede crecer un poco más y empezar a percibir el mundo a su alrededor con otros ojos2. Digamos que a los 6 meses se da cuenta de que puede moverse, formar parte del ambiente y también pueden presentarse ese pico de crecimiento. En esta etapa también el bebé puede extrañar a las personas que lo rodean y tener crisis de llanto. También alrededor del 6º mes puede comenzar otro gran cambio, la aparición de los dientes, y ahí una explicación para la irritabilidad del bebé puede ser más aceptada. Realmente el crecimiento de los dientes puede molestar, ¡y mucho!
Otra crisis puede suceder en el 9º mes y también a los 18 meses del bebé, pero todas ellas son pasajeras, el resto del tiempo el crecimiento puede ni notarse, salvo por la cantidad de ropa que deja de servir y también por su desarrollo, ya que este continuará normalmente. Sin embargo, la crisis de los 9 meses puede ser la más fuerte de todas, no hay una explicación para que sea la mayor y más intensa, simplemente ocurre. Puede durar más que las otras y también presentar síntomas más intensos. Las características más evidentes y frecuentes en estas crisis de crecimiento del bebé son efectivamente la pérdida del apetito normal y noches de sueño mucho más conflictivas para el niño3. El bebé puede simplemente dejar de dormir por la noche y quejarse mucho. Normalmente estas crisis de crecimiento del bebé duran algunos días, no más de 20 días en el caso de la más fuerte de todas, la de los 9 meses por ejemplo.
¿Pero qué hacer entonces en la crisis de crecimiento del bebé?
¡Paciencia, esa es la receta principal! Por supuesto que los padres deben estar atentos a la salud del bebé y también a su desarrollo normal. Si aparece algo anormal en el crecimiento del bebé o si la crisis se prolonga, sería necesario investigar si hay algo más en el bebé. Las crisis de crecimiento deben ser reportadas al pediatra de confianza, y en caso de necesidad, el médico puede solicitar algunos exámenes para evaluar la salud del bebé.
Nota de la bloguera: ¡Papás y mamás, tranquilos que esta etapa pasa! Recuerdo muy bien todas las crisis de crecimiento de mis bebés y todas fueron complicadas de superar. Realmente la falta de apetito del bebé puede asustar, así como algunos otros síntomas del crecimiento como la agitación nocturna, pero pasa. Luego de la crisis vuelven a comer como antes y a dormir tranquilos como solían hacerlo. Ahora bien, transmitir tranquilidad al bebé es muy importante, siente el apoyo y eso sin duda le reconfortará en los momentos difíciles de angustia, ya sea por dolor o por transición de fases. Recuerda, cada niño tiene su ritmo de crecimiento, y son etapas necesarias para su desarrollo y adaptación a la vida. Paciencia, amor y mucho cariño pueden ayudar al bebé a superar esta fase incómoda del crecimiento con mucha más facilidad. ¡Hasta la próxima!
Vea también: Celos del hermano menor – ¡Qué difícil!
Foto: Prayitno / Thank you for, Frank Avitia







