¿Qué padre o madre no se emociona viendo el desarrollo de sus hijos? Esperar el siguiente paso de descubrimiento y evolución es un verdadero placer. Los padres se entusiasman con las novedades y siempre quieren apresurarlo todo al máximo, pero todos sabemos que el desarrollo del bebé ocurre a su propio ritmo, siempre diferente al de los demás. Desde que sabemos que estamos embarazados, es fácil imaginarnos a nuestro bebé diciendo sus primeras palabras. Nos imaginamos cómo serán sus primeros pasitos e incluso quién será el afortunado al que llamará primero. Aunque sea una tarea muy difícil, debemos tener paciencia, todo sucederá en el momento adecuado para el bebé. Ya en los primeros meses, cuando el bebé comienza a balbucear sus primeras palabras, es necesario e importante el contacto con otros bebés y niños para contribuir al desarrollo del habla. Por eso, muchos especialistas infantiles aconsejan que los bebés asistan a guarderías y escuelas infantiles, debido al contacto con otros niños de la misma edad y lo beneficioso que es ese contacto. Las actividades realizadas en estos entornos, aunque puedan parecer solo juegos, son totalmente estimulantes para el desarrollo de los bebés.

Primer Mes del Bebé

En este comienzo de la vida de nuestro hijo, es común que mamás y papás tengan esta duda: ¿Cuándo preocuparse por el desarrollo del bebé? ¿Estará desarrollándose como debería? De todos los sentidos del bebé, la visión es el menos desarrollado en esta etapa, ya que no fue exigida durante todo el embarazo. Cuando el bebé nace, el alcance de su visión es de 20 a 30 centímetros, que corresponde aproximadamente a la distancia entre el rostro del bebé y el de la madre durante la lactancia. El bebé no puede enfocar objetos más allá de esa distancia, viendo todo aún distorsionado. Las imágenes son bastante borrosas y dobles, ya que las dos retinas aún no están coordinadas, lo que hace que el bebé tenga una visión miope. Por eso, todavía responde muy poco a los estímulos. Reconoce a los padres por el olor y, principalmente, por la voz.

Segundo Mes del Bebé

Uno de los grandes momentos de este periodo del segundo mes del bebé es la sonrisa. Cuando el bebé es capaz de sonreír, indica que su desarrollo psíquico y afectivo va muy bien. Es un fenómeno curioso, porque no depende de la mirada ni de la receptividad de los padres. Bebés que no ven ni oyen también pueden sonreír. Además de la sonrisa, el bebé de 2 meses ya puede levantar la barbilla, demostrando que comienza a tener control sobre la musculatura del cuello. En esta fase, el bebé comienza a tener el reflejo de girar la cabeza de un lado a otro. También empieza a mostrar reflejos como intentar darse la vuelta boca abajo o estirar el cuerpo hacia atrás cuando lo levantan.

Tercer Mes del Bebé

La boca es la puerta de entrada del bebé para conocer el mundo. Es a través de la boca que el bebé conoce la consistencia de los objetos, los volúmenes y texturas e incluso empieza a reconocer partes de su propio cuerpo. En esta etapa, aún no se lleva el pie a la boca, pero pasa buena parte del tiempo observando sus manos y algunos juguetes que le resultan muy atractivos. Los reflejos del bebé en esta fase van aumentando día tras día. Ya puede levantar la cabeza, el tronco e incluso moverse en busca de personas, objetos y sonidos familiares. En esta fase, el sueño del bebé comienza a cambiar, pero todavía es posible que duerma alrededor de 16 horas al día. Comparado con el sueño de un adulto, siguen siendo muchas horas de sueño, pero realmente es necesario para su desarrollo. En los meses siguientes, cada día o semana traerá nuevos descubrimientos. En el quinto mes, el bebé empieza a estar más firme y a sostener mejor su cuerpo. Sus brazos y piernas se vuelven cada día más firmes y ágiles en los movimientos. Está en un proceso preparatorio para poder gatear pronto. En el sexto mes el bebé ya es capaz de sentarse solo y sin apoyo. Ya tiene control sobre su cuerpo, su cadera y tórax. El bebé en esta fase ya interactúa con otros niños y adultos y responde a los estímulos cuando desea algo. Durante este periodo, hasta completar su primer año de vida, el bebé fortalecerá su musculatura aprendiendo a gatear y posteriormente a dar sus primeros pasos. Dirá sus primeras palabras y su desarrollo será evidente cada día.

Cuando Se Nota Algo Diferente

Es importante señalar que el desarrollo del bebé no debe compararse con el de los demás. Cada uno evoluciona a su propio ritmo y puede presentar diferentes etapas y descubrimientos. Durante las visitas mensuales al pediatra, habla sobre tus dudas. Si percibes algo diferente en el desarrollo de tu bebé que te preocupe, coméntalo durante la consulta. Siempre es mejor aclarar dudas con quien entiende, que vivir preocupada y con miedo por cosas que pueden ser absolutamente normales para la edad. Si tu bebé no responde a estímulos y, con el paso de los meses, pasos simples del desarrollo como sonreír, darse la vuelta, gatear no están ocurriendo, el pediatra hará el seguimiento e indicará al especialista competente la realización de pruebas para investigar un posible retraso psicomotor. Quédate tranquila, cuando se detecta algún retraso, especialmente de forma precoz, es posible ofrecer métodos de estimulación y tratamientos muy eficientes para ayudar a tu bebé. Cuanto antes se detecte algún problema, más fácil y eficaz será el tratamiento.

Fisioterapia Infantil – ¿Cuándo está Indicada?

Para que los padres lo entiendan, la fisioterapia infantil está destinada al tratamiento de recién nacidos, bebés, niños y preadolescentes, con el objetivo de mejorar y estimular las habilidades motoras. Con ejercicios, métodos especializados y equipos adaptados es posible estimular movimientos y ayudar, de manera definitiva, en el desarrollo de bebés y niños para que tengan una vida normal. Normalmente, las enfermedades tratadas por la fisioterapia infantil son en gran parte congénitas (el bebé ya nace con ellas). Pero en general la atención es amplia y aborda diversas causas e indicaciones para el tratamiento.

  • Parálisis cerebral
  • Síndrome de Down
  • Espina bífida
  • Traumatismo craneoencefálico
  • Atrofia muscular
  • Desviaciones posturales como escoliosis y lordosis
  • Problemas respiratorios como bronquitis y asma

La fisioterapia infantil es apta para tratar enfermedades que pueden tener orígenes diversos: musculares, esqueléticos, respiratorios, neurológicos, etc. La interacción y el apoyo de la familia son muy importantes para el tratamiento, especialmente la presencia del padre y la madre. El tratamiento con fisioterapia infantil proporcionará un estímulo especializado y adecuado para cada retraso y dificultad del niño. Buscando ayudarle en su tiempo, dentro de su necesidad y también procurando mejores condiciones de vida. Ver también: Enfermedades Respiratorias en Niños – ¿Cuáles Son y Cómo Prevenirlas? Foto: Canon EOS 60D