¡La vida de mujer no es nada fácil! No basta con la preocupación y los cuidados del posparto y del bebé recién nacido, sino que además hay que preocuparse por el cuidado de la cicatriz de la cesárea. Esto puede ser muy complicado, especialmente para aquellas que tienen que arreglárselas solas sin la ayuda de un familiar. Por este y otros motivos, se recomienda el parto natural para las mujeres, ya que los cuidados no son tan intensos como los que requiere una cesárea.

Con el paso de los años incluso la cicatriz de la cesárea se ha ido modernizando. Antes se realizaba un corte más grueso, que atravesaba el abdomen de manera vertical, dejando una cicatriz muy visible y poco atractiva para el cuerpo femenino. Tras la cesárea se intentaba esconderla bajo ropa más cubierta, incluso en la playa evitando bikinis y optando por bañadores que no dejaran ver esa marca tan llamativa. Era como si fuera una señal que acababa con la feminidad después de la maternidad.

Hoy en día, los cuidados médicos durante el procedimiento buscan hacer que la cicatriz de la cesárea sea cada vez más imperceptible y el corte lo más pequeño posible1, aunque todo depende del tamaño del bebé. Los cortes suelen medir entre 15 y 20 centímetros y hay que tener algunos cuidados posteriores para que no surjan problemas, inflamaciones o incluso la temida queloide en la cicatriz. Actualmente, la cesárea es una de las vías de parto más solicitadas en el mundo y alcanza el 84% de los nacimientos en Brasil2. Sin embargo, se trata de una intervención quirúrgica, donde se cortan 7 capas del cuerpo hasta llegar al bebé, por eso no es un procedimiento tan sencillo y requiere los mismos cuidados posoperatorios que cualquier otra cirugía, así que ¡no abuses! Por supuesto, tenemos nuestras responsabilidades, compromisos y rutina del hogar que atender, pero intentar ser una supermujer no siempre es la mejor opción, especialmente en esta fase. Baja el ritmo, pide ayuda y haz solo lo que sea realmente necesario.

Cómo cuidar la cicatriz de la cesárea

Ni hace falta decirlo: como en todo posoperatorio, necesitas descansar, descansar y descansar, ¿verdad? Esto es difícil para quien acaba de tener un bebé y necesita cuidarlo, y si hay más hijos aún más complicado. Sin embargo, es algo a lo que la mujer debe esforzarse en el posparto, ya que si no sigues al pie de la letra las recomendaciones, tendrás más problemas de los que preocuparte. Las dos primeras semanas después de la cesárea son fundamentales para que la cicatrización sea adecuada. No es solo el corte de la cesárea, sino que todo tu cuerpo estará volviendo a su tamaño normal, incluido el útero, así que cuídate. Olvida las tareas del hogar y dedícate solo a lo básico, además de los cuidados del bebé. Una vez sanada la cicatriz, todo el trabajo pendiente seguirá ahí para que puedas ponerte al día con él.

El lugar del corte, donde quedará la cicatriz de la cesárea, necesita cuidados e higiene especiales. No se recomienda el uso de ningún producto de higiene específico aparte de agua y jabón neutro. Cremas e hidratantes deben evitarse en la zona ya que debe estar siempre seca y limpia. Tras la ducha, seca con cuidado la cicatriz y, si notas cualquier secreción o algo fuera de lo normal, consulta a tu médico. Si ya tuviste problemas de queloides o de cicatrización difícil, habla con tu ginecólogo, que puede recomendarte una pomada u otros cuidados adicionales para ayudar en la cicatrización de los puntos. La cicatriz de la cesárea puede presentarse de 3 maneras: la atrófica, que es la esperada, en la que el corte queda fino y bien cicatrizado, casi imperceptible; la hipertrófica, donde la cicatriz se vuelve fibrosa y elevada, aunque solo en la zona de la incisión; y la conocida queloide, donde la cicatriz es gruesa, evidente y afecta el área circundante. Por eso, durante el proceso de cicatrización, si notas cualquier alteración en el color de la zona, secreción o mal olor, debes acudir al médico de inmediato para los cuidados necesarios.

Para quienes no lograron cuidar correctamente su cicatriz de la cesárea y no están satisfechas con el resultado, ahora existen algunos tratamientos estéticos que cada vez se modernizan más para resolver los problemas femeninos3. Con tratamientos a base de láser es posible atenuar marcas y cicatrices incluso muy antiguas. Otro método muy utilizado hoy en día es una pomada que se vende en todas las farmacias y que promete aclarar la zona y mejorar la cicatrización. Quienes la han usado la recomiendan por sus efectos beneficiosos, así que ¡vale la pena probarla!

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Foto: Andreia C. de Andrade