Recientemente nos hemos encontrado con un nuevo diagnóstico médico, donde no se da ninguna certeza ni evidencia, lo que causa una total inseguridad en el tratamiento y en la conclusión de la consulta. Conocida como virosis, cualquier cuadro febril acompañado de diarrea y vómitos sin causa aparente, este es el diagnóstico que dan miles de médicos sin siquiera realizar un examen.

En algunos casos el diagnóstico se da solo al escuchar los síntomas informados por el paciente. Sales del consultorio con una receta médica con algunos medicamentos que debes dar, pero la gran duda permanece. Al fin y al cabo, ¿qué es una virosis?

La virosis es causada por la existencia de un virus indeterminado que puede alojarse tanto en el tracto respiratorio como en el intestinal. Normalmente son benignas y desaparecen con el paso de los días. Suelen tardar de 7 a 10 días para que todos los síntomas desaparezcan completamente.

Pueden ser comprobadas mediante exámenes de laboratorio, que normalmente no se solicitan debido a la demora del resultado, que suele llegar cuando los síntomas ya han desaparecido. Por eso, el tratamiento se indica en cuanto comienzan los síntomas, y se pide a los responsables que la niña o niño vuelva al médico si no desaparecen después de 10 días.

Estos virus normalmente circulan en lugares de baja temperatura y donde hay una gran cantidad de personas y la circulación de aire es reducida. Lugares con aire acondicionado también son ambientes de gran proliferación del virus, ya que un simple estornudo puede transmitir y hacer circular el virus por el aire de todo el entorno.

Es importante recordar que existe una gran variedad de virus y no todos se alojan en el mismo lugar del cuerpo, y mucho menos causan los mismos síntomas. Por eso, en algunos casos se producen estados febriles junto con mucosidad nasal y en otros casos, diarrea acompañada de fiebre o incluso todos los síntomas aparecen al mismo tiempo. Si no se trata como se recomienda, la virosis puede agravarse, sobre todo las que afectan el tracto respiratorio. Puede evolucionar hacia enfermedades más complejas como la meningitis viral y la neumonía.

¿Tipos de virosis y cómo evitarlas?

Las virosis pueden contraerse de varias formas: por la ingestión de agua contaminada, por un alimento o por el aire. Por sus características, la mayor contaminación ocurre en los períodos más fríos. Sin embargo, las virosis también se presentan en verano, principalmente a través del consumo de alimentos y bebidas contaminadas.

Existe una extensa lista de virus responsables de la virosis en las épocas más calurosas. Rotavirus, enterovirus y norovirus son los principales que afectan la vida de la población en general, principalmente de los niños que tienen una inmunidad más baja. Su principal objetivo es el aparato gastrointestinal, al que atacan directamente causando vómitos y diarreas intensas.

Ya en los periodos más fríos, los virus más frecuentes son el coronavirus, adenovirus y el conocido virus de la influenza. Afectan directamente las vías respiratorias y pulmonares, provocando síntomas como inflamaciones de garganta, oído, mucosidad y tos.

El consumo de agua no apta es uno de los medios de contagio

Existen algunos cuidados fundamentales para disminuir las probabilidades de contagio con estos virus:

  • Lavar muy bien verduras, frutas y hortalizas antes de consumirlas
  • Beber solo agua filtrada, mineral o de una fuente confiable
  • Evitar lugares con mucha aglomeración de personas
  • Evitar ambientes con aire acondicionado
  • Ingerir mucho líquido manteniendo el cuerpo siempre bien hidratado

En el caso de los bebés más pequeños, la alimentación a través de la leche materna es fundamental para prevenir y recibir anticuerpos, fortaleciendo el sistema inmunológico para evitar el contagio. La casa debe estar siempre ventilada y se debe mantener la ventilación de los ambientes.

Otra recomendación muy importante es no ir a los servicios de urgencias sin necesidad, o mejor dicho, solo acudir a una unidad de atención cuando realmente sea necesario. Dentro de los hospitales hay una gran cantidad de virus circulando por el aire y, lo que antes podría no ser tan serio, termina contagiando al niño o niña que ya tiene las defensas bajas por algún resfriado u otra cosa leve.

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Fotos: Alpha, Julien Harneis