Cuando pensamos en un bebé, instantáneamente pensamos en esa dulzura diminuta en nuestros brazos que desprende un aroma maravilloso y único. Pero estos pequeñines necesitan muchos cuidados para estar siempre limpios y oliendo bien, como todo bebé debe estar. Entre estos cuidados están el cabello y la cabecita, que deben ser tratados adecuadamente y, aun así, no siempre están libres de la costra láctea1. La costra láctea, también conocida popularmente como la caspa del bebé o por los pediatras como dermatitis seborreica, es una afección bastante común en los bebés. Se produce en las zonas más grasas del cuerpo y es generada por las glándulas sebáceas2, que liberan una gran cantidad de secreción grasosa que causa las costras en el cuero cabelludo del bebé.
La aparición de la costra láctea no se debe a la falta de higiene y tampoco solo puede aparecer en la cabeza. Existen casos en los que las costras se extienden hasta los oídos, las cejas y la nariz. No es un problema contagioso, pero puede ser bastante molesto para el bebé, ya que puede causar picazón e irritación. Por eso, cuanto antes se trate el problema de la costra láctea, menos incomodidad tendrá tu bebé. Los cuidados para el tratamiento son simples y pueden realizarse diariamente sin mayores complicaciones. Con la ayuda de un poco de aceite mineral o aceite apropiado para su uso en bebés y un trozo de algodón, se debe extender por toda el área afectada por la costra láctea.
Déjalo actuar unos minutos para que las costras se ablanden. Si las costras son demasiado gruesas, también puedes utilizar vaselina líquida con la ayuda de una toalla para ablandarlas aún más rápido. Cuando veas que ya están blanditas, lava la cabeza del bebé con un champú, de preferencia neutro, y con la ayuda de un peine de cerdas suaves. Pásalo en todas las direcciones y de forma delicada para no dañar el cuero cabelludo del bebé. No olvides enjuagar bien la cabeza y retirar cualquier residuo que haya quedado en el pelo. Este procedimiento debe repetirse al menos 3 veces por semana para que todo el cuero cabelludo quede perfectamente limpio.
El problema de la costra láctea suele aparecer en los primeros días de vida y persiste, en promedio, hasta los nueve meses. Pero si, a pesar de todos los cuidados indicados, el problema persiste de forma intensa y causa mucha irritabilidad al bebé, consulta al pediatra, quien evaluará la situación y te indicará la solución adecuada.
Dermatitis seborreica en la cara
Como ya mencionamos arriba, los bebés pueden presentar problemas de dermatitis en la cabeza y otras áreas consideradas grasas. Pero existen algunos casos más graves en los que la dermatitis seborreica afecta la zona de la cara del bebé o del niño, causando gran irritabilidad y molestia3. El tratamiento para su eliminación es parecido al del cuero cabelludo, debiendo usarse aceite mineral o aceite para bebé con la ayuda de algodón para humedecer las costras, pero como se trata de una zona delicada, debe retirarse durante el baño con la punta de los dedos delicadamente. Después del baño se debe secar con una toalla suave, con cuidado para no lastimar al bebé.
Una advertencia muy importante es que jamás deben quitarse las costras con la ayuda de las uñas, pues el problema puede empeorar y causar una infección en la piel. Algunos casos se agravan tanto que solo consiguen resolverse con el uso de antibióticos y cremas a base de corticoides de baja o media potencia. Recordando que cualquier medicamento, ya sea oral o en crema, debe utilizarse únicamente bajo prescripción médica y después de la evaluación del caso.
Véase también: Alergia en la piel del bebé – ¿Qué puede ser?
Fotos: Amber Davis, christina rutz







