¡Llega el calor y también las vacaciones! Las futuras mamás empiezan a prepararse y hacer sus planes de viajes y paseos para el final y el comienzo del año, ¿pero será que basta con hacer la maleta y disfrutar? El embarazo realmente no es una enfermedad, pero hay que tomar varios cuidados ya que es una etapa bastante delicada de la vida. Los cuidados de una embarazada en la playa y en cualquier lugar donde esté expuesta al sol deben ser siempre redoblados.
Si no se trata de un embarazo de riesgo, estate tranquila, podrás disfrutar y aprovechar el verano sin problemas, claro que con algunas precauciones. Elige playas más tranquilas, sin grandes aglomeraciones y de preferencia que no tengan muchas olas.
Cuidados en la Playa
Si te gusta nadar en el mar, procura no ir a la zona más profunda y siempre estar acompañada de alguien. Ir a áreas más profundas puede requerir mayor esfuerzo para regresar y puede ser peligroso. Lo recomendado por los obstetras es quedarse con el agua hasta las rodillas. Siempre da la espalda a las olas; el impacto de ellas en tu abdomen puede provocar un golpe fuerte en la barriga.
Si para ti disfrutar la playa significa estar tumbada, expuesta tomando el sol para renovar el bronceado del verano pasado, tendrás que tomar algunos cuidados extra, ya que la piel durante el embarazo se vuelve aún más sensible.
Sol Fuerte e Hidratación
El uso de protector solar de factor máximo es indispensable y recuerda que es necesario volver a aplicarlo después de salir del mar o tras cierto periodo. Evitar los horarios de mayor intensidad solar también es fundamental para una embarazada en la playa.
Los horarios recomendados son en la mañana hasta las 10h o por la tarde después de las 16h. Al fin y al cabo, quieres disfrutar y no sufrir una insolación grave, quedarte incómoda por quemaduras en el cuerpo o que te aparezcan manchas, que son bastante comunes en el embarazo, ¿verdad? Artículos como sombrero, gafas de sol y sombrilla también son fundamentales para tener un día agradable y sin dolores de cabeza posteriores.
La hidratación también es esencial, así que aprovecha el ambiente playero y consume mucha agua, zumos y agua de coco. En épocas más calurosas, las gestantes deben tener mucho cuidado con la presión arterial y la hidratación del cuerpo, por eso bebe mucho líquido.
¿Qué Puedo Comer en la Playa?
En cuanto a los alimentos, los bocadillos vendidos por ambulantes y carritos suelen ser grasosos y de procedencia desconocida, por lo que no se recomienda para embarazadas en la playa. Procura llevar frutas y meriendas ligeras desde casa, las galletas de almidón de yuca también son una excelente opción para la playa.
IMPORTANTE: Tener contacto con la arena o incluso jugar con el hijo mayor en el suelo con cubo y pala no tiene ningún problema. Lo que no se recomienda es practicar juegos en la orilla del mar, especialmente con pelotas, que pueden golpear tu abdomen y llegar a lastimarte.
¿Y Embarazada en la Piscina?
Los mismos cuidados y recomendaciones para una embarazada en la playa también aplican para la piscina. ¡La creencia de que una embarazada no puede disfrutar de piscinas porque puede ablandar el tapón mucoso y ocurrir un parto prematuro es un mito!
De hecho, la natación y la hidroginástica son deportes súper recomendados para gestantes, para ayudar a controlar el aumento de peso y los malestares ocasionados por los cambios corporales en esta etapa. Lo que es fundamental observar es la limpieza de la piscina; si está debidamente limpia y tratada, no hay ningún problema.
Prohibiciones y Precauciones
Las únicas prohibiciones en relación al embarazo y la piscina son los saltos, zambullidas, el uso de toboganes y resbaladillas, ya que el impacto del cuerpo puede causar daños al bebé. Otro cuidado es con el uso prolongado del bikini mojado. Usar bikini húmedo durante mucho tiempo puede ser la puerta de entrada para bacterias e infecciones en la vagina y desarrollar problemas como la candidiasis, situación nada bienvenida durante el embarazo, ¿verdad? Por lo tanto, después de bañarte en la piscina, quítate la prenda mojada lo antes posible.
Durante el embarazo, los problemas de hinchazón son mayores, aún más en calor intenso. Usa algunas estrategias para reducirla como evitar estar demasiado tiempo de pie o sentada en la misma posición. Haz caminatas ligeras, evita los alimentos con mucha sal y aprovecha el momento de tranquilidad para estirar las piernas con otra silla y relajarte. No te olvides del protector solar de máxima protección, beber mucha agua y disfrutar del paseo.
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Foto: shultz







