De ninguna manera este capítulo estimula a nadie a utilizar medicamentos sin la orientación de un especialista, es solo una forma de aclarar que incluso las parejas con problemas de infertilidad pueden, sí, lograr un embarazo. ¡Así que vamos allá!

Muchas mujeres pueden presentar problemas como SOMP (Síndrome de Ovarios Micro-Poliquísticos). Este síndrome puede dificultar el embarazo porque los ovarios quedan comprometidos con varios óvulos que no salieron de su casita. Digamos que no recibieron el empujón final, como un bizcocho que no tuvo levadura para crecer. Normalmente, después de crecer, reciben la hormona LH que hace que ellos, los óvulos, salgan del folículo y puedan ser fecundados. Ya que esto no ocurre, ¿qué hacer en estos casos cuando se quiere quedar embarazada? ¡Tratar!

Ovario con imágenes quísticas, folículo dominante y cuerpo lúteo
Ovario con imágenes quísticas, folículo dominante y cuerpo lúteo

Existen medicamentos que ayudan a limpiar los ovarios de los microquistes. Las opciones tradicionales son Metformina, Glifage para diabéticos con reducción de la glucemia, o incluso anticonceptivos apropiados como Selene y Diane 35 que son muy eficaces, pero son anticonceptivos y evitan el embarazo. El procedimiento también es válido para mujeres sin SOMP que solo presentan microquistes alguna vez en la vida.

Otro medicamento que puede ser bastante útil en casos de mujeres con poliquistes es la Cicloprimogyna. Acomoda las hormonas al mismo tiempo que no impide que la mujer pueda quedar embarazada. Debemos recordar que cada cuerpo es un organismo que puede reaccionar de manera diferente a cada medicación. Por eso, resalto que lo más indicado es buscar un médico dispuesto a ayudarte de la mejor forma posible y continuar el tratamiento hasta el final, hasta que los ovarios queden limpios.

Otra enfermedad de infertilidad que afecta a muchas mujeres es la endometriosis. Por desgracia, es más grave que el SOMP y puede evitar permanentemente el embarazo, sin hablar de los dolores intensos. La endometriosis es la sangre menstrual que sale de la cavidad uterina hacia fuera y “se pega” a las paredes internas y externas del útero, en los ovarios, en el abdomen e incluso puede ir más allá de estas zonas, al intestino o a la vejiga. El compromiso de la fertilidad depende del grado de la enfermedad. En algunos casos, solo un tratamiento de fertilidad, como la fertilización in vitro, puede resolver la situación. Las mujeres que tienen endometriosis son – en mi opinión – las que más sufren por no saber exactamente lo que puede pasar, además de los enormes dolores que provoca la enfermedad. Incluso con tratamientos como la laparoscopia para retirar la sangre, convivir con la endometriosis es bastante doloroso.

Cirugía de laparoscopia para retirar la endometriosis
Cirugía de laparoscopia para retirar la endometriosis

Trombofilia es una enfermedad que no impide que la mujer quede embarazada, pero puede causar abortos recurrentes. No es más que la tendencia a la coagulación de la sangre en arterias y venas del cuerpo femenino, incluso durante el embarazo. ¡Imagina una coagulación en el cordón umbilical o en la vena que lleva oxígeno a la placenta y al bebé! Compromete mucho el embarazo, llevando al aborto. Las mujeres que hayan sufrido varios abortos deben hacer una investigación más detallada con su médico sobre los factores que los provocaron, incluyendo el análisis de las proteínas C y S, cuya ausencia en el cuerpo puede estar relacionada con la trombofilia. El tratamiento es sencillo. Para no embarazadas, se deben usar anticoagulantes como la heparina inyectable y AAS infantil oral. Para quienes ya están embarazadas, la heparina inyectable o implantada subcutánea también puede usarse para licuar la sangre.

Otro problema del cual se habla poco es la obstrucción de trompas. Generalmente causada por algún problema de infección o una enfermedad de transmisión sexual como clamidia o sífilis, la adherencia -como se dice- puede dificultar que la mujer quede embarazada porque no permite que el óvulo pase por las trompas para ser fecundado. Esta es una hipótesis que el médico debe considerar a la hora de investigar la infertilidad de la mujer. Un examen con un nombre que parece una palabrota o una palabra corta en alemán, la histerosalpingografía, puede realizarse para detectar el problema. Se trata simplemente de una radiografía con aplicación de contraste intrauterino. Es rápido, fácil y casi indoloro. Yo me lo hice hace un tiempo y no lo considero nada del otro mundo; sufrir por no poder quedar embarazada duele mucho más.

El tratamiento para este problema, normalmente, se realiza durante el propio examen. Si se constata la adherencia u obstrucción de las trompas, ahí mismo se despega y desobstruye la trompa. Dicen que el ciclo en el que se hace el procedimiento también es el mejor para lograr el embarazo. ¡Ánimo y hazte la histero si el médico lo indica! ¡Nada de miedo, eh!

Tabla de los Problemas Más Comunes

Problema Quién Frecuencia* Diagnóstico Tratamiento
SOMP Mujer 1:5 Examen de Imagen, Análisis de Sangre Hormonal con Anticonceptivo, Metformina
Endometriosis Mujer 1:10 Análisis de Sangre CA125, Examen de Imagen Medicamentos, Quirúrgico**
Trombofilia Mujer 1:10.000 Análisis de Sangre Medicamentos
Obstrucción de Trompas Mujer 1:10 Histerosalpingografía Quirúrgico
Adherencia de Trompas Mujer 1:8 Histerosalpingografía Quirúrgico
Alergia al Esperma Mujer 1:30 Test de Postcoito Inseminación
Moco Hostil Mujer 1:50 Test de Postcoito Inseminación
Infección de Testículos Hombre 1:10 Espermiograma, Análisis de Sangre Antibióticos
Varicocele Hombre 1:5 Ultrasonido Medicamentos, Quirúrgico**

*Frecuencias estimadas por experiencia
**Si los medicamentos no funcionan

Un problema menos conocido es la alergia al esperma del marido. ¿Has oído hablar de eso? Imagino que no porque el asunto es muy extraño. Es cuando tu cuerpo ataca el esperma y lo elimina, o incluso no deja que llegue al útero para fecundar, creando una atmósfera hostil, nada amigable. El tratamiento en este caso es más complicado porque puede exigir un esfuerzo financiero por parte de la pareja para pagar el procedimiento que, lamentablemente, ni la seguridad social ni la mayoría de los seguros privados cubren: la fertilización o una inseminación artificial después del lavado de esperma para descartar el factor irritante en la mujer. Suele dar buenos resultados, pero hasta llegar al diagnóstico de la alergia puede haberse perdido mucho tiempo y derramado lágrimas sin saber por qué no se consigue el embarazo. Por eso es importantísimo plantearle esta hipótesis al médico para que investigue si es la causa.

No solo la mujer puede tener problemas, a veces provienen del hombre. Muchos hombres aún se resisten a admitir la posibilidad de tener algún problema que impida el embarazo, pero hay que recordar esa hipótesis. Aunque haya tenido hijos, puede haber tenido una infección en los testículos en otro momento, que comprometa ahora su fertilidad. Así que revisar la salud del esperma es muy recomendable. La solución es el espermiograma. Si se detecta una baja motilidad de los espermatozoides o una alteración anatómica, es más sencillo tratar la causa real de la infertilidad. Normalmente, estos problemas se tratan con vitamina E y antioxidantes. Vitergan también se utiliza con frecuencia. Se aconseja al hombre cambiar tanto los hábitos alimenticios como el vestuario (los calzoncillos apretados asfixian a los pececillos). ¡Así que a dejarlo suelto para poder reproducirse libre, ligero y sin obstáculos!

Para saber si está todo bien con el esperma del marido o con tu moco cervical, ¿qué tal sugerirle al médico un test postcoital? No es más que un análisis del moco cervical de la vagina seis horas después de la relación sexual. Mostrará cómo están los espermatozoides eyaculados dentro de la cavidad femenina y determinará si existe un ambiente favorable o no para llegar al óvulo. Recuerda que esta prueba siempre debe complementar al espermiograma.

Si todo esto ya ha sido investigado sin señalar problemas y aún así no hay embarazo, es momento de relajarse, olvidarse, dejar que el tiempo pase o buscar un especialista que ayude en procedimientos como el coito programado que facilita el embarazo en parejas con infertilidad sin causa aparente.