Un problema que ronda la vida de las parejas y acaba causando gran malestar en el matrimonio, la falta de deseo sexual ocurre al menos una vez en la vida de todas las parejas. Se señala más como un problema femenino, pero algunos hombres también pueden sufrir de baja libido. Son diversos los factores responsables de esta disminución del deseo sexual y uno de los principales es la sobrecarga de trabajos y funciones en la vida femenina.
Una vida agitada, con responsabilidades en el trabajo, la casa, las compras, los hijos y todos los cuidados que implica la vida de los niños como la merienda, el uniforme, la escuela, comidas y actividades extra, además de tener que prestar atención. ¡Uf! ¡Realmente la vida de la mujer no es fácil! Y llegar al final del día y estar lista, llena de deseo por el marido. Realmente es complicado y el cansancio acaba pesando más, y en la oportunidad que tienes para hacer el amor, prefieres dormir y descansar, para tristeza de tu compañero. Pero no solo es el cansancio la causa de la falta de deseo sexual, problemas con el cuerpo y la autoestima también pueden ser responsables de la baja libido. Esto acaba haciendo que la mujer tenga y ponga muchas excusas para escapar de su pareja, evitando cualquier contacto sexual y físico. ¿Cómo sentirse deseada si al mirarse al espejo uno se ve fea, con el cuerpo feo? Para que otro te desee, ¡la primera que debe cuidarse y amarse eres tú misma! Tu compañero puede encontrarte guapa, desearte mucho, pero si tú no estás bien contigo misma ni te amas, ¡no fluirá!
Otro motivo muy recurrente de la falta de deseo sexual femenino son las crisis en el matrimonio. Algunas crisis pueden durar meses o años y esto afecta directamente la vida sexual de la pareja, enfriando el deseo el uno por el otro. La ausencia de cariño, de compañerismo y el distanciamiento de la pareja pueden crear cierto rechazo en el momento del sexo, en algunos casos donde la mujer incluso llega a sentir “asco” del marido. Otras razones para la baja del deseo sexual pueden estar relacionadas con traumas de la infancia, así como la educación sexual recibida, especialmente cuando está ligada a religiones muy estrictas. La iniciación sexual también puede ser responsable de ciertos daños en la vida sexual, sobre todo si se produce prematuramente y sin preparación ni madurez alguna.
Muchas mujeres viven con la baja libido o la desaparición completa de ésta y sobreviven sin echar de menos el sexo en su vida. Cuando están solteras no hay demasiado problema, pero cuando están casadas o tienen una relación, este hecho genera grandes problemas y riesgos para la relación, ya que el sexo forma parte de cualquier relación amorosa y tiene suma importancia para la salud de la pareja. Esta falta de deseo es señalada por los especialistas como deseo sexual hipoactivo.
¿Existe medicamento para aumentar la libido? ¿Cuáles son los tratamientos indicados?
Como gran parte de los motivos de la falta de deseo sexual están relacionados con problemas psicológicos, el primer paso es detectar el motivo real para poder solucionarlo. En algunos casos, una buena conversación con tu pareja es suficiente para estimular y dar más picante a la relación. Pero en otros casos, la desaparición del deseo sexual es tan fuerte que ni con estímulos constantes el fuego vuelve a encenderse.
Hablar con tu ginecólogo para investigar si el problema es orgánico también es una opción. En muchos casos, la pérdida de la libido está relacionada con el uso de anticonceptivos que pueden tener como efecto secundario la disminución de la libido, y con el cambio de medicamento el problema puede resolverse o no. Existen algunas opciones de medicamentos para aumentar la libido que prometen ajustar el apetito sexual, controlar la ansiedad, aumentar la energía e incluso ayudar en el momento del orgasmo. Por supuesto, cada organismo es diferente y cada persona reacciona a la medicación de distintas formas, así como pueden presentarse efectos secundarios. Tu médico podrá recetar lo más adecuado para tu caso y acompañar el tratamiento para alcanzar el resultado esperado.
Existe también la opción de remedios naturales en forma de cápsulas, tés y polvo que garantizan la eficacia en el 100% de los casos, ofreciendo la ventaja de no tener efectos secundarios ya que se trata de medicamentos naturales. Aunque su eficacia real no esté comprobada por la medicina, los datos confirman la respuesta al tratamiento y que realmente se alcanza un aumento de la libido después de iniciar el tratamiento. Algunas de estas opciones son: Tribulus Terrestris, arginina, ginkgo biloba y Muira Puama.
Otra solución es acudir a un especialista en terapia sexual que pueda ayudar a la pareja a identificar el enfoque del problema e indicar el tratamiento adecuado. La psicoterapia también es una opción de tratamiento, sobre todo para los casos de traumas y rechazos ocasionados por el pasado. Existe también el tratamiento de sustitución hormonal, donde se administran al organismo las hormonas que el cuerpo femenino ha dejado de producir, solucionando también la situación de la baja libido. Hay muchas alternativas de tratamiento y cada una se adapta a un tipo de problema, por eso es necesario el asesoramiento médico. ¡Busca un especialista, inicia el tratamiento y vuelve a ser feliz con tu pareja!
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Fotos: Claudiana Gois, Daniel Pádua







