La fisura palatina o paladar hendido, como es conocida popularmente, es una malformación congénita que ocurre aún dentro del vientre materno durante el desarrollo fetal. Puede afectar toda la extensión del paladar hasta la base de la nariz, dejando un canal abierto entre ellos. Además de la abertura, también puede ocurrir la división de la úvula (campanilla de la garganta). Esta fisura ocurre más en niñas, a diferencia del labio leporino, que afecta más a los niños. Incluso durante la gestación ya es posible constatar la presencia de la fisura palatina, pero solamente después del nacimiento se puede realizar algún tratamiento o intervención. La fisura palatina ocurre debido al cierre incorrecto de las estructuras craneofaciales. Por lo tanto, cuando se descubre, lo mejor es tranquilizarse y prepararse para todos los procedimientos después del nacimiento del bebé.

IMPORTANTE: Esta malformación ocurre normalmente entre la 4ª y la 12ª semana gestacional. Puede visualizarse claramente a través de ecografías a medida que avanza la gestación, pero con mayor precisión en el segundo trimestre.

¿Cuál es la causa de la fisura palatina?

Aún no se conoce la causa real de la fisura palatina, pero la medicina apunta a una fuerte indicación de factores genéticos y ambientales, como:

  • Presencia de padres con fisuras
  • Deficiencias nutricionales
  • Exposición de la gestante a radiación
  • Enfermedades durante el embarazo
  • Algunos medicamentos
  • Consumo de alcohol
  • Consumo de tabaco y drogas

Los casos de fisura palatina también están relacionados con la edad de los padres, realización de exámenes de rayos X abdominales durante el embarazo y uso de medicamentos anticonvulsivantes o a base de corticoides durante el primer trimestre, fase en la que el bebé está en completa formación. En algunos casos de fisura palatina, todavía puede causar alteraciones fisiológicas afectando la trompa auditiva y provocando problemas auditivos en el niño. Debido a la insuficiencia velofaríngea, el niño también puede presentar dificultades en el habla. La deformación causada por la fisura del paladar no afecta solo la estética del niño, sino que afecta factores nutricionales, auditivos, respiratorios, dentales y principalmente emocionales y sociales. Al nacer, algunos bebés que presentan la fisura palatina no logran alimentarse ni succionar la leche materna normalmente. Por eso se alimentan con cucharas o biberones. Los que lo consiguen, suelen mamar por menos tiempo debido al ingreso de aire que los sacia más rápidamente. Por esto, sienten hambre más rápido y maman más veces de lo normal.

Tratamiento

Para el tratamiento es necesario un equipo médico especializado y que trabaje en conjunto, como un logopeda, odontólogo, un otorrinolaringólogo y un cirujano plástico. La cirugía de reparación de la fisura palatina se recomienda solo a partir de los 2 años de edad, realizándose en etapas. Al tratarse de una reparación delicada que busca corregir la parte ósea y muscular de la cara y además proporcionar una adecuada respiración, se realiza minuciosamente. La reparación quirúrgica también tiene como objetivo y preocupación que el niño no tenga una voz nasalizada.

Cirugía

Normalmente, el primer paso de la cirugía de reparación es el paladar óseo, donde se alarga para dar continuidad al tratamiento y cierre restante. Durante todo el proceso de reconstrucción, el niño recibe un aparato ortodóntico que le permite alimentarse de forma adecuada y además logra cubrir la fisura palatina. Ya desde el nacimiento se forma todo el cronograma de tratamiento inicial, que será complementado y ajustado conforme a las necesidades y problemas funcionales del niño. Estos problemas irán apareciendo con el desarrollo y crecimiento del niño, y el acompañamiento de un logopeda es de suma importancia para la rehabilitación del habla desde el principio. Tras toda la reparación ósea y muscular, se realiza la intervención plástica donde el niño queda con una pequeña cicatriz. Si se sigue el tratamiento adecuado, el niño puede llevar una vida normal, alimentarse, hablar normalmente y desarrollarse socialmente como cualquier otro niño. Las reparaciones quirúrgicas deben realizarse en el momento adecuado, ni demasiado pronto para no interrumpir el desarrollo óseo, ni demasiado tarde para evitar que afecte el habla del niño.

Duración

El éxito del tratamiento dependerá de los profesionales y de la dedicación de los padres en realizar el seguimiento regular. La fisura palatina puede dejar consecuencias fonéticas, ortodónticas, masticatorias e incluso auditivas, pero en general existe tratamiento para todas ellas. El tratamiento es largo y solo termina al promediar los 18 años de vida, cuando toda la estructura ósea de la cara está consolidada. A lo largo de esos años, el seguimiento con todos los especialistas relacionados es esencial. No existe manera de prevención, salvo evitar los factores de riesgo como la realización de exámenes innecesarios, consumo de bebidas alcohólicas, tabaco y drogas y el uso de medicamentos inapropiados durante la gestación. Vea también: Labio Leporino – Qué es y por qué ocurre Foto: King97tut