Muchas mujeres se alarman ante cualquier flujo durante el embarazo. ¿Pero sabías que no toda secreción que aparece en el embarazo es mala? El flujo siempre está relacionado con enfermedades o infecciones, pero si es solo una secreción, no siempre es motivo de preocupación.
Flujo en el embarazo: ¿de qué debo preocuparme?
El flujo durante el embarazo que de hecho es preocupante es aquel que presenta una coloración específica y también un olor característico que puede variar de mujer a mujer, pero aun así ser similar. Normalmente el flujo es una señal de que el cuerpo está atravesando alguna infección en la zona íntima1.
Síntomas de infección
Los síntomas que puede presentar una embarazada durante una infección son:
- Flujo de color diferente: marrón, amarillo, verdoso e incluso grisáceo
- Picores y escozor durante el día
- Olor característico a lejía o algún olor más fuerte
- Piel gruesa o con pequeñas bolitas en la zona íntima
El flujo preocupante tiene olor fuerte y algunas veces puede venir acompañado de una hinchazón en la región vaginal. También pueden presentarse dolores en la parte baja del abdomen así como picazón interna y externa. La infección también puede producir escozor al orinar o al lavar la zona. La orina o el agua, al entrar en contacto con la piel irritada, provocan dolor y escozor. Estate atenta también si presentas un flujo amarillento durante el embarazo, o de color verdoso.
Estos son los síntomas de una posible infección por hongos o bacterias, vaginitis, infecciones en el cuello del útero e incluso ITS2. Cualquier cambio debe ser comunicado al médico lo antes posible para iniciar el tratamiento. Por eso la embarazada debe estar atenta a cualquier diferencia. Un excelente parámetro para observar estos cambios es prestar atención siempre a la braguita. Ella puede mostrar cualquier alteración que suceda en la vagina. La mujer también debe conocer su olor habitual.
IMPORTANTE: Bajo ninguna circunstancia la embarazada puede utilizar medicamentos para combatir infecciones sin prescripción del obstetra. ¡En caso de sospecha de alguna infección, consulta a tu médico!
¿Qué flujo vaginal en el embarazo no representa peligro?
Muchas mujeres ni siquiera se dan cuenta del flujo debido a una infección. A veces solo se percatan después de un tiempo y ahí el cuadro puede haberse agravado. Normalmente el flujo blanco que vemos en el embarazo es el saludable. Ese blanco pastoso que parece una pomadita es una señal de que todo va bien. Sin embargo, este moco no debe presentar olor y debe ser en cantidad moderada, sin otros síntomas importantes. El moco de progesterona puede aparecer muchas veces. En algunas mujeres puede manchar la braguita e incluso dejar una rodajita dura como marca de esta secreción.
El problema es cuando este moco pasa a ser abundante y demasiado espeso, lo que muestra que no todo va tan bien. Por eso la mujer debe realizar un seguimiento prenatal de manera religiosa, porque si hay alguna alteración, el médico podrá indicar un tratamiento adecuado.
¿Cómo diagnosticar?
El diagnóstico de los problemas con los flujos en el embarazo es sencillo. Normalmente se realiza mediante un examen físico, especular, donde el médico observa la característica y el color del flujo. Si percibe algo más inusual, entonces el médico orientará el mejor tratamiento.
Este tratamiento puede consistir en cremas ginecológicas antifúngicas, y en algunas ocasiones en lavados vaginales. A veces el médico también puede recetar antibióticos o algún tipo de procedimiento como la cauterización del cuello del útero. Depende mucho de la relación entre el riesgo y el beneficio teniendo en cuenta el embarazo3. Para evitar estos flujos en el embarazo o fuera de él, la mujer debe tomar algunos cuidados:
Cómo evitar los flujos vaginales
- Usar ropa más ligera en verano
- Evitar pantalones vaqueros muy ajustados y usarlos todo el tiempo
- Utilizar bragas de algodón
- Dormir 1 o 2 noches a la semana sin bragas
- Séca bien la zona vaginal
El crecimiento de hongos muchas veces es el resultado de una vestimenta ajustada y calurosa. Si la mujer utiliza vaqueros o tejidos gruesos todos los días, debe buscar una alternativa, principalmente durante el embarazo. Las bragas de algodón son una buena elección en cualquier etapa, y más aún en el embarazo. Las mujeres que usan faldas son las más beneficiadas. En este caso, la ventilación ayuda mucho en la prevención de los flujos durante el embarazo. Es importante recordar que el moco verdoso, amarillento o blanco al final del embarazo, si no tiene mal olor, puede ser señal de que el tapón mucoso está a punto de salir o ya ha comenzado a hacerlo. Debemos recordar que toda embarazada debe tener un buen seguimiento médico. Cualquier flujo en el embarazo que sea diferente, avisa a tu ginecólogo.
Dudas de las lectoras:
¿Cómo tratar el flujo en el embarazo?
Como en el embarazo se debe tener el doble de cuidado con los tratamientos, para iniciar cualquier tipo de uso de cremas o medicamentos se debe consultar al ginecólogo. Dependiendo del tipo de flujo vaginal puede estar indicada una crema vaginal o en algunos casos el uso de antibióticos.
¿Cuál es el color del flujo durante el embarazo?
El flujo considerado común en el embarazo es transparente, blanco o con aspecto gelatinoso. Aquellos de apariencia amarilla, verdosa y acompañados de picazón y mal olor deben ser investigados.
¿Cuál es el riesgo de tener flujo vaginal en el embarazo?
Si el flujo es el considerado común no existe ningún riesgo. Pero si es un flujo generado por infecciones, debe ser tratado para que no haya complicaciones con el bebé. Algunas de las complicaciones son parto prematuro, ruptura precoz de la bolsa e infección al momento del parto.
Consulta también: Flujo marrón en el embarazo – ¡Señal de alerta!







