Durante la infancia es común que algunos niños presenten bultos en la región de la ingle. Este bulto puede ser una hernia inguinal, y su aparición es más común en niños que en adultos, ya que de cada 20 niños que nacen al menos uno tendrá predisposición a este tipo de hernia, especialmente los varones y los prematuros.

¿Qué es la hernia inguinal?

La hernia inguinal es una protuberancia de consistencia blanda localizada en la ingle como consecuencia de una abertura inusual en la pared abdominal1. La musculatura de la pared abdominal es frágil y la hernia empuja el intestino que a su vez ejerce presión en la pared del abdomen, provocando su desplazamiento hacia el canal inguinal. La hernia inguinal se localiza en la ingle como un bulto, como ya se mencionó, y en esa región se nota cierta protuberancia, principalmente si el niño está de pie o realiza algún esfuerzo físico. Su aparición es más común entre los niños debido a una malformación, por lo que es importante y esencial que las madres estén atentas a cualquier cosa que aparezca en los pequeños. Consultar a un médico es lo primero que se debe hacer al notar algo extraño en el cuerpo de los niños.

IMPORTANTE: Durante los cambios de pañal, los baños y demás cuidados con los niños la hernia inguinal es fácilmente visible, por lo tanto los padres deben estar siempre atentos a señales en el cuerpo del niño.

Causas de la hernia inguinal en los niños

Durante la gestación el intestino del bebé no se forma ni desarrolla dentro de él. Hasta los primeros tres meses de gestación el intestino del bebé se desarrolla individualmente, es decir, fuera de su cuerpo, y solo después el propio organismo se encarga de introducirlo. En los niños, además de este hecho sobre el intestino, los testículos se forman dentro del abdomen. Es a través del canal inguinal que los testículos bajan después de desarrollarse. Por eso la aparición de la hernia inguinal en ellos es más frecuente, ya que los testículos se desarrollan hasta el séptimo mes durante la gestación, y justo después del nacimiento el canal inguinal por donde pasaron los testículos se cierra dejando solo una pequeña abertura para que pase el cordón espermático, este orificio se llama anillo inguinal. Sin embargo, lo que termina provocando la aparición de la hernia inguinal es la abertura inadecuada que se forma en la pared muscular del abdomen, ya que el canal inguinal de la pared abdominal es muy frágil. Esta abertura es la responsable de la aparición de esta hernia, pues permite que parte del intestino pase por allí, formando así un bulto de consistencia blanda en la región de la ingle2. En las niñas es el ligamento redondo el que pasa por ese canal, la aparición de esta hernia en ellas puede no ser tan común como en los niños, pero eso no significa que estén exentas de tenerla también. El canal inguinal no se cierra correctamente en algunos casos, ya que el área alrededor del anillo inguinal es vulnerable. Así, parte del intestino encuentra paso y se aloja en la ingle, y en algunos casos más selectivos, en el caso de los niños, la hernia inguinal puede aparecer en el propio escroto.

Tipos de hernia inguinal

Existen dos tipos de hernias inguinales que son las más frecuentes: hernia inguinal indirecta y hernia inguinal directa. Sin embargo, según su tamaño, la hernia inguinal infantil podrá provocar, además de molestias, serias complicaciones en los niños. Generalmente, cuando se empuja con el dedo la hernia inguinal regresa a la región abdominal o incluso cuando el niño se acuesta. Sin embargo, es importante prestar atención a estas señales, porque si aun haciéndolo la hernia no se reduce, eso significa que podría ser una hernia inguinal encarcelada o estrangulada.

Hernia inguinal indirecta

La hernia inguinal indirecta es más común entre los hombres, especialmente en bebés y en los nacidos prematuros. Y lo que acaba provocando la aparición de la hernia inguinal es el paso del asa intestinal hacia el interior de la bolsa escrotal, a través del anillo herniario que encuentra una abertura debido a la debilidad de la musculatura de la pared abdominal.

Hernia inguinal directa

La hernia inguinal directa se forma en la propia pared abdominal debilitada y solo aparece en personas del sexo masculino, esta hernia surge a lo largo de la vida. A través de la abertura (irregular) en la pared abdominal, parte del intestino que encuentra paso por ese orificio se aloja en el escroto. La hernia inguinal es un caso sencillo de tratar y su único tratamiento es la cirugía, que generalmente es bastante eficaz.

Hernia encarcelada

La hernia encarcelada ocurre cuando un fragmento del intestino o la propia grasa del interior del abdomen queda irreducible, es decir, no se mueve y permanece atrapada en la ingle incluso si el médico intenta empujarla para que vuelva a su lugar.

Hernia estrangulada

La hernia estrangulada, además de que parte del intestino no regresa a su lugar por estar inmóvil, el tejido de esa región puede verse comprometido, pudiendo causar daños irreversibles. Ya que la sangre queda bloqueada y no logra llegar hasta ese lugar, como consecuencia la sangre puede gangrenarse afectando el tejido de esa región que, si aún no está muerto, podría ser solo cuestión de tiempo que eso ocurra. Por eso en estos dos últimos casos es necesaria una cirugía de urgencia para la extracción de la hernia inguinal, y principalmente si las complicaciones llegan a este último caso, de la hernia estrangulada, que es aún más grave. Por lo tanto, si sospecha que su hijo tiene una hernia inguinal, y esta hernia se encuentra en las condiciones antes mencionadas, es importante que no dude en ningún momento en consultar a un pediatra. La vida del niño puede estar en serio peligro si no se hace nada.

Síntomas

Es importante que las mamás presten mucha atención a algunos síntomas que pueden observarse en los niños con sospecha de hernia inguinal:

  • Protuberancia de consistencia blanda en la zona inguinal;
  • Se vuelve visible al toser, llorar, cargar peso, hacer esfuerzo al evacuar, o cualquier otro esfuerzo físico;
  • Dolor y molestia en la región, principalmente al realizar algún esfuerzo;
  • Sensación de debilidad o presión en la ingle

Por lo tanto, al notar un bulto prominente en la ingle del niño busque inmediatamente a un pediatra, ya que puede ser una hernia inguinal. El único tratamiento eficaz es mediante una intervención quirúrgica3. Sin embargo, dependiendo del caso, esta cirugía no debe demorar en realizarse, aún más si se trata de una hernia inguinal encarcelada o estrangulada, ya que puede causar daños irreversibles y comprometer el tejido muscular de la zona. Así que, en cuanto se diagnostique, debe programarse inmediatamente la cirugía para su extracción y el bienestar del niño. Vea también: Foto: White77, Agaricpro