Cuando pensamos en el embarazo y en las dificultades para que este ocurra, siempre tendemos a asumir la responsabilidad nosotras, las mujeres. Siempre es la mujer quien va tras exámenes y más exámenes y siempre hablamos de este tema. Pero cuando se trata de fertilidad, la investigación debe ser del caso en pareja, ya que los hombres son responsables de la mitad de lo que hace posible un embarazo.

La infertilidad masculina o incluso la del propio pareja puede aparecer después de un tiempo de intentos. Normalmente, los médicos piden que la pareja espere y haga intentos durante un año. Pero siempre es importante profundizar y realizar exámenes para descubrir cómo está la salud reproductiva de la pareja. Hay casos en que el hombre se niega a hacerse los exámenes, pero es necesario que ambos estén dispuestos para que el embarazo ocurra.

El examen principal para el hombre es el espermograma1. En él es posible descubrir si todo está bien con los espermatozoides, y también señalar posibles causas de la infertilidad masculina.

En el espermograma se analizan las condiciones químicas del semen y algunas características de los espermatozoides. Las principales características de los espermatozoides que se analizan son su cantidad, movilidad y forma. Todas estas cualidades son esenciales para una fecundación exitosa.

El espermograma se recoge mediante la masturbación en una clínica o laboratorio. Después de recolectar el semen, se analiza para verificar las siguientes características:

  • Volumen y concentración: La cantidad de semen y de espermatozoides por mililitro. Se recomienda que sea superior a 20 millones.
  • Movilidad: Es la capacidad del espermatozoide de moverse hacia adelante correctamente. Lo esperado es que al menos un 50% se desplace normalmente.
  • Morfología: La forma del espermatozoide, incluyendo cabeza, cuerpo y cola. Un número total ideal es por encima del 15% del total eyaculado. Para el resultado de morfología de Kruger, los considerados perfectos deben superar el 4%.

Muchas veces la infertilidad de la pareja o masculina puede deberse a la baja concentración de espermatozoides, a la baja movilidad y también a la morfología que en algunos casos puede llegar a ser extrema2. Los problemas que pueden ser detectados normalmente son:

  • Oligospermia: Menos de 15 millones de espermatozoides por mililitro.
  • Oligoastenospermia: Movilidad y cantidades menores a las ideales.
  • Teratospermia: Morfología inadecuada de los espermatozoides.
  • Necrospermia: Espermatozoides inactivos o muertos.
  • Leucospermia: Alteración de los leucocitos en el semen, normalmente por algún tipo de infección.
  • Azoospermia: Ausencia de espermatozoides en el semen.
  • Astenospermia: Espermatozoides que no se mueven como deberían y son más lentos.

La acidez del semen también puede ser un factor que puede perjudicar la vida de los espermatozoides. Por eso, el pH debe estar equilibrado, tanto del semen como del canal vaginal: para que el esperma esté en un entorno ideal para avanzar hacia el óvulo.

<p class="align-justify"Todos estos problemas son tratables y en la mayoría de los casos pueden curarse con medicamentos, cambios en el estilo de vida o procedimientos adecuados.

Factores externos como el tabaco, ropa apretada (pantalones y calzoncillos demasiado ajustados), varicocele, ETS (enfermedades de transmisión sexual como sífilis y clamidia) e infecciones corrientes de fácil tratamiento pueden afectar a los espermatozoides. También el uso de drogas y sustancias como anabolizantes y esteroides pueden afectar la fertilidad masculina al influir en la principal hormona sexual masculina, la testosterona.

Algunas veces, hay soluciones sencillas como el uso de ciertas vitaminas3. Un ejemplo de vitamina que puede ayudar es la vitamina E. En algunos casos de fácil tratamiento, el tribulus terrestris ha mostrado ser muy útil en el tratamiento de la infertilidad masculina. Sin embargo, todas las causas deben ser analizadas individualmente y con criterio por el médico que acompaña a la pareja.

Investigar a la pareja, en vez de solo a la mujer, puede acortar un camino de sufrimiento y presiones acerca del embarazo. Sufrir sin buscar ayuda no es una buena idea. En caso de que tu marido o pareja todavía se niegue a realizarse exámenes para verificar la presencia de algún problema, basta mostrarle esta publicación y las numerosas enfermedades que pueden afectar la fertilidad masculina. Es algo más común de lo que se imagina.

La lectora Silvana Chaves y su esposo Talles Chaves vivieron un momento difícil cuando buscaban el embarazo de su primer hijo, quien hoy tiene 1 año de edad. Mira un poco más del caso de Silvana y su esposo:

“Llevábamos 2 años intentando quedarnos embarazados cuando el médico sugirió que comenzáramos una investigación más profunda.

Empezamos por mí y enseguida se pidió el espermograma. El día del examen, Talles estaba muy nervioso y casi no pudo recoger el material para el examen. Esperamos 15 días por el resultado, y cuando recogimos el informe en el laboratorio nos asustamos ya que solo tenía un 2% de espermatozoides presentes en el semen.

Su forma también era muy diferente de lo normal: algunos tenían 2 colas, otros 2 cabezas, otros estaban achatados y muchos estaban muertos. El médico entonces sugirió un tratamiento dejando el cigarrillo, las bebidas alcohólicas y tomar vitamina E, más otro medicamento que tomaba todos los días (no recuerdo el nombre).

Cerca de 3 meses después repitió los exámenes y, para nuestra alegría, el resultado fue mucho mejor y se descartó la necesidad de fertilización in vitro. 4 meses después de los resultados y el inicio del tratamiento, quedé embarazada de mi hijo Renan, que acaba de cumplir 1 año. Por eso chicas, no dejen de buscar ayuda médica, la opinión de un buen profesional puede ser fundamental para acabar con el sufrimiento de una pareja.”

Recuerda que los exámenes hormonales también son bienvenidos. Además del urólogo, tu ginecólogo también puede solicitar exámenes para tu pareja en casos de sospecha de algún problema.

¡Espero haberte ayudado!

Ver también: Métodos para quedar embarazada parte 1