La inseminación intrauterina, o inseminación artificial como se le conoce popularmente, es un procedimiento que ayuda a cumplir el sueño de una pareja de tener un hijo, cuando no lo logran de forma natural. Hoy en día, la demanda de este procedimiento ha aumentado considerablemente y está dejando de ser considerado un tratamiento de alto nivel.

La inseminación intrauterina es el método utilizado para ayudar a la fertilización más antigua en el tema de la reproducción asistida y su tratamiento se ha actualizado cada día más y está siendo cada vez más accesible a la población, incluso a la de bajos ingresos. Hoy en día, las parejas de bajos recursos pueden buscar ayuda en el SUS (Sistema Único de Salud) y recibir el tratamiento en algunos lugares de forma integral y en otros aún parcialmente. Todavía son pocos los estados que ofrecen este tratamiento de manera gratuita, como: Rio Grande do Sul, Minas Gerais, Pernambuco, São Paulo y Distrito Federal.

Las clínicas de fertilización también están ofreciendo tratamientos a bajo coste y facilitando la realización de este sueño para quienes no tienen un alto poder adquisitivo. Ya que el tratamiento en la red privada puede llegar a costar hasta 20 mil reales.

¿Cuál es el Procedimiento Realizado en la Inseminación Intrauterina?

El propósito de la inseminación intrauterina es facilitar el encuentro del espermatozoide con los óvulos de la mujer. Para ello, se realiza la estimulación de la producción de la ovulación, que normalmente se hace mediante medicación inyectable y cuando está lista, podrá recibir a través de un catéter especializado el semen ya tratado (los espermatozoides serán seleccionados, los más rápidos y de mejor calidad para la inseminación), que serán introducidos en el útero cerca de las trompas. Así, los espermatozoides realizarán el recorrido natural para encontrarse con el óvulo y finalmente la fecundación. Los siguientes pasos suceden de manera natural, debiendo esperar un mínimo de 16 días después de la inseminación para la confirmación del embarazo. En caso de no éxito, el tratamiento debe comenzar de nuevo en un nuevo ciclo.

¿Y Cuándo el Hombre no Puede ser el Donante del Semen?

Existen casos en que la pareja no puede ser el donante para la inseminación intrauterina, porque algunos factores acaban imposibilitando la fertilización, como:

  • Ausencia de espermatozoides
  • Abortos repetidos por factor genético
  • Cuando es portador de VIH seropositivo

En estos casos, se puede considerar la utilización del semen de un donante desconocido o incluso de un donante elegido por la pareja. Las probabilidades de éxito en la inseminación intrauterina son del 25% en cada ciclo, y lo fundamental es no desistir ni desanimarse tras el primer negativo.

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Foto: Franco Pugnaloni