Cuando fui madre primeriza, tenía muchas dudas sobre cómo cuidar de un bebé. ¡Cuántas veces me sorprendí oliendo el pañal sucio de popó para saber si todo estaba bien!

El olor puede ayudar, pero aún mejor que esa “táctica” es el color del popó del bebé y la consistencia que presenta. Así que dejemos de lado el asco y sigamos adelante. El popó del bebé puede preocupar a una madre, tanto por el color como por la falta de color. ¿Pero cómo cuidar a un bebé que presenta alguna alteración relacionada con sus heces?

Primer Popó del Bebé

Bueno, antes que nada debemos saber que el primer popó del bebé se llama mecónio, y este mecónio puede tener un color muy oscuro, casi negro. El mecónio se forma por la acumulación del líquido que el bebé traga aún en el vientre, así que esa primera caca tiende a ser más oscura que las demás, que vendrán luego con la ingesta de leche materna o fórmulas para recién nacidos1.

El color y la textura del mecónio irán cambiando, dando paso a las heces del recién nacido, que pueden variar si el bebé es alimentado exclusivamente al pecho, con combinación de pecho y fórmula, o solo con fórmula.

¿Y Cuando el Popó ya no es Mecónio?

El popó de un bebé que toma exclusivamente leche materna puede ser de un color más amarillento. Esto significa que la grasa que recibe del pecho de la madre está siendo procesada correctamente por el organismo.

Pero el bebé que toma pecho también puede tener las heces de color verdoso. Esto se debe a que, al nacer, aún quedan restos de mecónio, lo que puede modificar el color de las heces. Los bebés que toman pecho también pueden tener un popó más líquido, pero eso no significa que algo esté mal. Al contrario, significa que el tránsito intestinal del bebé está como debería y, con el tiempo, va a normalizarse.

El color de las heces del recién nacido puede asustar a las madres primerizas

En cambio, las heces de un bebé que consume fórmulas artificiales pueden ser de color y aspecto más verdoso (no tan verde, más bien como aguacate), y también pueden presentar grumos blancos, además de un color más marrón2.

Además, los bebés que toman fórmulas tienden a tener heces más secas, por eso es importante hablar con el pediatra sobre fórmulas que faciliten el tránsito intestinal, como Nan Confort o Aptamil.

Normalmente, los bebés que se alimentan exclusivamente con fórmulas pueden tener más cólicos. También puede ocurrir que el popó se quede atascado y, en consecuencia, el bebé sufra de estreñimiento, ya que las fórmulas son más pesadas que la leche materna.

Ayuda para el Estreñimiento

Para los bebés con estreñimiento, también es recomendable consultar al pediatra sobre medidas o maniobras que ayuden a evacuar3. Una técnica que aprendí en la maternidad, indicada por una enfermera especialista, es la técnica del bastoncillo. Para ello necesitarás dos cosas:

  • Bastoncillo de algodón
  • Aceite para bebés

Mira, solo aplica esta técnica si tienes mucha confianza para no lastimar al bebé. Humedece el bastoncillo con aceite para bebés y pon también un poco de aceite en el ano del bebé. Después haz masajes circulares alrededor del ano del bebé y, con mucha delicadeza, introduce la punta del bastoncillo en el orificio, realizando movimientos circulares.

Esto estimulará el músculo anal para expulsar el popó del intestino. Siempre funciona y es mucho mejor que los supositorios que se venden en las farmacias.

Color de las Heces

Es muy importante saber que el color del popó del bebé no es una regla, ni siquiera el del mecónio. Sin embargo, sirve como base para saber si todo está bien. Otros aspectos, como el olor, también deben ser considerados. Normalmente, el olor de las heces de un bebé que toma exclusivamente pecho es más dulce y menos intenso que el de un bebé que toma complemento.

La única advertencia es la presencia de sangre en las heces. Esto puede indicar alguna herida en el ano o el intestino del bebé, pero también puede significar alguna infección por bacterias. Por eso es muy importante informarlo al pediatra.

Popós muy blandos o con mucha espuma también deben ser informados al pediatra, ya que pueden ser indicio de alguna alergia a la proteína de la leche o intolerancia a la lactosa, además de un posible exceso de proteína en la leche materna. Los bebés con más cólicos también pueden tener heces más verdosas, cuando lo natural sería un color más ocre.

Normalmente los recién nacidos suelen hacer popó en cada cambio de pañal, sea mecónio o no, ¡y esto siempre pasa – créeme! Cuanto mejor, porque los bebés que son perezosos para mamar pueden quedarse más tiempo despiertos durante el cambio. Pero cuidar de un bebé implica muchos cambios de pañales. Así que, ya que hablamos de popó, ¿vamos a comprobar?

Para el cambio de pañales, basta con tener a mano todo lo necesario: pañales, algodón o toallitas húmedas y también la pomada para rozaduras o maicena. En las niñas, lo importante es limpiar siempre de adelante hacia atrás y en los niños, no olvidar limpiar debajo del escroto.

También debes decidir si prefieres la toallita húmeda o el algodón con agua tibia. Lo ideal es tener ambas opciones a mano, ya que nunca se sabe cuál será mejor a la hora de limpiar el popó. Tener todo listo facilita mucho cuando se está aprendiendo cómo cuidar de un bebé y el primer cambio de pañal con popó puede ser toda una aventura. ¡Intenta registrar ese momento!

Con el tiempo, descubrir cómo cuidar de un bebé se facilita. El miedo se pierde con la experiencia. Si tienes alguna técnica casera para ayudar a los bebés estreñidos a hacer popó, compártelo en los comentarios, ¡puede ser de mucha ayuda para otras mamás!