El embarazo ya es un período de cambios en el cuerpo y, principalmente, de grandes alteraciones hormonales1. Por eso, es natural que la mujer se sienta insegura y surjan sentimientos de miedo durante el embarazo, además de una gran variación de emociones a lo largo de los 9 meses.
Cualquier señal, por más pequeña que sea, es motivo de preocupación, especialmente si ya ha pasado por algún trauma como un aborto. La inseguridad y el miedo en el embarazo, a que algo suceda y termine interrumpiendo este gran momento, acaban afectando y hacen que la mujer no disfrute y aproveche como debería2. Son tantas las preocupaciones y temores, ya sea el dolor del parto, un posible aborto o incluso si es posible cambiar a su bebé en la maternidad, que cuando estamos fuera de la situación llega a parecer absurdo. Pero es absolutamente normal, y ninguna mujer pasa por el embarazo sin vivir esta experiencia; obviamente algunas terminan pasándose de los límites. Los miedos más comunes en el embarazo son:
- Aborto espontáneo
- Lastimar al bebé durante el sexo
- Miedo al parto
- Miedo a la anestesia
- Miedo a malformaciones en el feto
También son comunes los relatos de miedo durante el embarazo acerca del aumento de peso y su pérdida después del nacimiento del hijo, lo que puede llevar a que la mujer no se alimente como debería durante este período que requiere una alimentación más saludable que lo normal. Miedo a no saber cuándo ha llegado el momento y que el bebé nazca fuera de tiempo. Situaciones totalmente innecesarias que pueden ser aclaradas a través de una buena conversación con tu obstetra.
¿Cómo Lidiar con el Miedo en el Embarazo?
Lo ideal, principalmente para las madres primerizas, es aprovechar las consultas de control prenatal para aclarar todas las dudas y disipar todos los miedos sobre el embarazo. Ya sea relacionado al sexo con tu pareja3 en este período, como también tus temores más íntimos; si es el caso y el médico lo considera necesario, puede recetar algún calmante natural que ayude a relajarte. Evita ver documentales o leer cualquier cosa relacionada al embarazo que pueda aumentar aún más tus miedos, especialmente si se trata de relatos de problemas gestacionales y malformaciones del feto. Ocupa tus días, que parecen cada vez más largos conforme avanza la gestación, en la decoración de la habitación del bebé o en el ajuar. ¿Quién sabe si incluso planeando el baby shower?
Un buen seguimiento prenatal y la correcta realización de exámenes también ayudan a estar más tranquila. No dejes de aclarar todas tus dudas y jamás vuelvas a casa cuestionándote si hay algo mal con la evolución de tu embarazo o el desarrollo de tu bebé. La presencia de la familia, contención y buena voluntad para escuchar los miedos de la futura madre también son fundamentales para mantenerla más segura y cómoda. Además, las madres, abuelas y tías siempre tienen buenas experiencias para contar y compartir. Aléjate de personas pesimistas y aquellas que disfrutan compartiendo relatos aterradores; seguramente no son buena compañía para una embarazada en ninguna etapa.
Este momento debe ser de total alegría y de disfrutar cada segundo de este período y, si surge algún obstáculo en el camino, la medicina está ahí para intentar solucionarlo y hacer que todo salga lo mejor posible. Sufrir por anticipado, muchas veces sin motivo, sólo te perjudicará privándote del sueño y haciendo que este momento no sea tan especial como habías soñado.
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Foto: Sean Molin, Marcos de Madariaga







