Uno de los problemas más comunes entre las mujeres son los miomas 1, y gran parte de ellas solo lo descubren ocasionalmente, cuando el médico solicita exámenes de rutina. En otros casos, solo descubren el mioma durante el embarazo, cuando inician los exámenes prenatales solicitados por el obstetra. En este artículo trataremos los siguientes temas:
- ¿Cuáles son las causas del mioma?
- ¿Qué síntomas puede causar el mioma?
- ¿Cómo descubrir un mioma en el embarazo?
- ¿Cómo es el tratamiento de un mioma?
Normalmente el mioma se detecta en las ecografías pélvicas y la mujer suele asustarse al recibir el diagnóstico por no entender de qué se trata o imaginar que es un tumor maligno. En realidad, los miomas son tumores benignos que pueden llegar hasta 20 centímetros de diámetro. Son muy raros los casos en que se convierten en tumores malignos.
¿Cuáles son las causas del mioma?
También conocidos como leiomiomas, los miomas uterinos son tumores no cancerosos que se desarrollan en el útero, más específicamente en el miometrio, una de las capas del útero, que desempeña una función importante principalmente durante el embarazo. Aunque la causa exacta de la aparición de los miomas es desconocida, algunos factores pueden contribuir a su desarrollo:
- Influencia hormonal: Los miomas son sensibles al estrógeno y la progesterona, que son hormonas femeninas. Pueden estimular la aparición y el crecimiento de los miomas y por eso tienden a presentarse principalmente durante los años fértiles de la mujer.
- Predisposición genética: Si ya existen casos de mujeres con miomas en la familia, hay una tendencia familiar y el riesgo de desarrollar un mioma aumenta.
- Franja de edad: Aunque pueden aparecer en cualquier momento de los años reproductivos de la mujer, son más comunes en mujeres de entre 30 y 40 años.
- Otros factores: Existen otros factores de riesgo que pueden contribuir a la aparición de nódulos, pólipos y miomas en la pared del útero. Factores como la obesidad, la menstruación a edad temprana, no haber tenido embarazos, el consumo excesivo de alcohol y una dieta rica en carne roja están asociados a un mayor riesgo de desarrollar miomas.

¿Qué síntomas puede causar el mioma?
Los síntomas de un mioma localizado en la pared uterina pueden variar según el tamaño, la ubicación y el perfil de cada mujer. Puede que algunas presenten síntomas claramente perceptibles, mientras que otras sean prácticamente asintomáticas.
Sin embargo, síntomas como sangrado anormal y dolor pélvico pueden estar presentes. Además, el mioma en el útero también puede causar presión en la vejiga o en el intestino, aumento de la frecuencia urinaria e incluso infertilidad.
Es importante señalar que los miomas son tumores benignos y no están relacionados con el cáncer de útero.
¿Cómo descubrir un mioma en el embarazo?
Pero el tema es el mioma en el embarazo, y esta situación puede traer complicaciones para la gestación si no se realiza un control adecuado. Síntomas que normalmente no aparecen pueden manifestarse durante el embarazo.
Molestias abdominales son quejas frecuentes de mujeres que tienen mioma en el embarazo, y dependiendo de la localización del mioma en el útero y de su tamaño, puede afectar el desarrollo del bebé, e incluso llevar a un aborto espontáneo.
Además del aborto espontáneo, otras complicaciones que pueden ocurrir debido al mioma durante el embarazo son el parto prematuro, sangrado constante durante todo el embarazo y el desprendimiento prematuro de la placenta, además de las diversas molestias que pueden presentarse durante todo el período, como dolor al orinar, estreñimiento y molestias en las relaciones sexuales.
Si nota alguno de estos síntomas durante el embarazo y tiene dudas, no dude en buscar atención médica.
¿Cómo es el tratamiento de un mioma?
En cuanto al tratamiento, se debe considerar la edad y la situación del mioma. Muchas veces, solo es necesario hacer un seguimiento de su evolución, pero también pueden estar indicados tratamientos que incluyan medicamentos antiinflamatorios u hormonales. Si el caso es quirúrgico, el mioma se extirpa junto con el útero.
Durante la gestación, el tratamiento del mioma se realiza básicamente con analgésicos y el máximo de reposo. Solo hay indicación de cirugía para extirpar el mioma uterino en casos considerados de riesgo de muerte para la madre y el bebé, ya que se trata de una cirugía delicada que puede traer riesgos para el embarazo.
La cirugía de mioma se llama miomectomía 2 y existen tres procedimientos diferentes para su realización:
- Miomectomía laparoscópica: El procedimiento se realiza a través de pequeñas incisiones en la zona abdominal, por donde pasa una micro cámara y los instrumentos quirúrgicos necesarios para extirpar el mioma. Este procedimiento solo está indicado para miomas de fácil acceso que se encuentran en las paredes externas del útero.
- Miomectomía abdominal: Este es un procedimiento quirúrgico más agresivo, donde se realiza un corte en la región pélvica para poder acceder al útero y permitir la extirpación del mioma.
- Miomectomía histeroscópica: En este procedimiento se inserta un instrumento quirúrgico llamado histeroscopio a través del canal vaginal, introduciéndolo hasta el útero para proceder a la extirpación del mioma. Este procedimiento se realiza sin cortes y solo para miomas ubicados en la parte interna del útero.
Todos los procedimientos mencionados arriba preservan el útero, salvo que se produzca una hemorragia durante o después de la cirugía que haga necesaria la extirpación completa del útero, lo cual obviamente no aplica en casos de mioma en el embarazo.
Respecto a la recuperación de los procedimientos de miomectomía, si se opta por los procedimientos con incisión, la recuperación llevará en promedio cuatro semanas, debiendo la mujer permanecer en reposo absoluto, no cargar peso bajo ninguna circunstancia y mantener una alimentación saludable y equilibrada.
En el caso de la miomectomía realizada por vía vaginal, la mujer podrá volver a su rutina normal a las pocas horas del procedimiento, ya que no requiere cuidados de cicatrización por ausencia de cortes.
Para el diagnóstico correcto de estas condiciones, es necesario consultar a un especialista. ¡Por eso es importante realizar consultas periódicas para comprobar que todo está bien! Además, en caso de presentar alguno de los síntomas mencionados, busque orientación médica para que todas las molestias sean tratadas de la mejor manera posible.








