Uno de los grandes villanos durante toda la vida maternal es la fiebre en los niños. Podemos tener uno, dos, tres hijos, pero siempre nos quitará el sueño, nunca estaremos 100% preparados para afrontarla. Aparece de forma inesperada, sin avisar, y de repente deja a nuestros pequeños sin fuerzas, acabando con cualquier ánimo y juego.

Pero la fiebre en los niños es un proceso natural e inevitable que se repetirá innumerables veces a lo largo de la vida. Es una señal de que algo está ocurriendo en el organismo del pequeño y lo más recomendable es que la madre mantenga la calma y observe cada señal.

Temperatura que Indica Fiebre

Se considera estado subfebril o febrícula cuando la temperatura es superior a 37 grados y ya se considera fiebre cuando supera los 37,8 grados. Cuando está por encima de esto, se debe estar alerta y tomar los cuidados necesarios para que la temperatura no suba aún más, provocando una convulsión febril.

La fiebre surge como una señal de que alguna bacteria, virus u hongo está invadiendo el organismo y el aumento de temperatura puede eliminar algunos de estos invasores. Por tanto, su presencia es parte de este combate y puede ayudar en la resolución del problema.

Cuándo Preocuparse por la Fiebre Infantil

Lo aconsejable es que los padres observen cada señal y el comportamiento del niño durante el periodo de fiebre. El niño puede tener 38,2 grados de fiebre y seguir jugando, comiendo y actuando con normalidad, y esto será una señal de que su propio organismo está combatiendo la infección, por lo que requiere menos preocupación.

Pero si el niño está con fiebre y visiblemente decaído, debilitado y llorando, la preocupación debe ser mayor, ya que algunos tipos de infección causan más molestias y, en algunos casos, dolor. Por lo tanto, si los síntomas no desaparecen con la medicación, se debe acudir al médico.

Cuándo Acudir a Urgencias

Otro motivo para acudir a urgencias es en caso de fiebre superior a 39,5 grados, recordando que todos los demás síntomas que se noten deben ser descritos al pediatra para un diagnóstico correcto. Existen síntomas que ocurren junto con la aparición de fiebre y que pueden indicar un problema más serio, como es el caso de las manchitas rojas que surgen debido a una infección bacteriana. Estas manchas pueden ser fácilmente visibles y no palidecen cuando se presiona sobre ellas, pueden aparecer también en forma de manchas más grandes y rojas.

Fiebre Debida a Neumonía

Otro cuadro muy común que presenta fiebre infantil es la neumonía. El niño se muestra cansado, con dificultad para respirar y muy jadeante acompañado de fiebre , que puede aparecer de forma más silenciosa o, en algunos casos, con fiebre muy alta.

Recordando que la atención de urgencias o los servicios de urgencias deben ser buscados solo en caso de emergencia y necesidad extrema. En estos ambientes acabamos exponiendo a los niños a diversos virus y bacterias que pueden causar aún más problemas de salud debido a la bajada de inmunidad en este momento.

Cómo Controlar la Fiebre

Para combatir la fiebre se recomienda el uso de antitérmicos como el paracetamol, ibuprofeno y metamizol (dipirona) y deben administrarse en la dosis indicada por el médico y solo si realmente es necesario. Los baños tibios, cómodos y relajantes pueden ayudar a controlar la temperatura.

Utiliza un termómetro para ayudar en la medición y control de la fiebre infantil, y así actuar adecuadamente en cada caso y verificar si la medicación está haciendo efecto o si la temperatura sigue subiendo.

Riesgos de la Fiebre Muy Alta

En caso de temperatura muy alta, el niño puede llegar a sufrir una convulsión febril, palidecer de repente, los músculos y órganos inferiores se ponen rígidos, pudiendo empezar a convulsionar o incluso perder el conocimiento.

Qué Hacer en Caso de Convulsión

Normalmente es una situación muy angustiante para los padres que presencian una escena así, pero lo indicado es sujetar al niño para que no se haga daño con los movimientos hasta que pase la crisis, de preferencia colocar al niño de lado para que no se atragante con la saliva.

Las convulsiones febriles suelen durar en promedio 20 segundos y solo deben ser motivo de preocupación si duran más de 4 minutos y la crisis no se detiene, en ese caso se debe buscar un hospital de inmediato. Si tu pequeño pasó por una situación así, no te preocupes, la convulsión febril no provoca secuelas.

Normalmente los niños que sufren convulsiones febriles son hijos de padres que ya pasaron por esa situación en la infancia también. La buena noticia es que suelen ocurrir solo una vez en la vida y en el rango de niños de 6 meses a 6 años de edad.

Mira también: ¿Cómo bajar la fiebre de los niños?

Foto: Caitlin Regan, Smile Shake

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  1. Uno de los grandes villanos durante toda la vida maternal es la fiebre en los niños. Podemos tener uno, dos, tres hijos, pero siempre nos quitará el sueño, nunca estaremos 100% preparados para afrontarla.
  2. Se considera estado subfebril o febrícula cuando la temperatura es superior a 37 grados y ya se considera fiebre cuando supera los 37,8 grados.
  3. Lo aconsejable es que los padres observen cada señal y el comportamiento del niño durante el periodo de fiebre.
  4. Otro motivo para acudir a urgencias es en caso de fiebre superior a 39,5 grados, recordando que todos los demás síntomas deben ser informados al pediatra.
  5. Para combatir la fiebre se recomienda el uso de antitérmicos como el paracetamol, ibuprofeno y metamizol (dipirona) y deben administrarse en la dosis indicada por el médico y solo si realmente es necesario.