Existen muchas enfermedades y complicaciones que pueden surgir en nuestros cuerpos a lo largo de la vida. Algunas son muy conocidas y fáciles de tratar, otras también famosas, pero difíciles de manejar, mientras existen problemas que muchos ni imaginan que existen. Es el caso de los pólipos, un tipo de fenómeno que puede ocurrir en nuestros cuerpos y cuya existencia muchas personas desconocen.
¿Qué son los Pólipos?
Los pólipos son fragmentos de tejido que crecen anormalmente en determinadas regiones del cuerpo como el útero, intestino o recto y suelen aparecer en personas mayores de 50 años. Casi siempre son benignos, aunque existen riesgos asociados a algunos tipos de pólipos. Estos crecimientos de tejido pueden tener una forma parecida a una verruga o a un hongo, siendo este segundo tipo motivo de mayor atención, ya que puede indicar el inicio de ciertas enfermedades. Los dos tipos más comunes de pólipos son los uterinos y los intestinales y por ello hablaremos más en profundidad sobre ambos.
Pólipos Uterinos
Son más frecuentes en mujeres mayores, especialmente las que están pasando por la menopausia, pero pueden surgir a cualquier edad. Se trata de pólipos que se localizan en la pared interna del útero causados por un exceso de tejido endometrial. Estos tumores, a pesar de que casi siempre son benignos, pueden causar ciertos problemas, como dificultades para que la mujer quede embarazada y provocar dolores más intensos durante la menstruación, dolor que muchas veces se confunde con cólicos menstruales.
Síntomas del Pólipo Uterino
Diversos síntomas pueden indicar la existencia de pólipos uterinos, entre ellos:
- Sangrado vaginal fuera del periodo menstrual y con flujo abundante;
- Sangrado vaginal durante o después de las relaciones sexuales;
- Menstruación irregular;
- Dificultad para quedar embarazada
Aunque algunos de estos síntomas puedan indicar otros problemas, es importante estar atenta y visitar a un ginecólogo en cuanto note cualquiera de ellos para asegurarse de qué se trata y comenzar un tratamiento.
Tratamiento del Pólipo Uterino
El tratamiento de los pólipos uterinos solo se realiza si la mujer tiene muchas dificultades para quedar embarazada o si su presencia indica alguna señal de tumor maligno. En esos casos, se pueden tomar algunas medidas, como la ingesta de medicamentos a base de progesterona, que reducen el tamaño de los pólipos hasta eliminarlos. En casos más extremos y cuando existe peligro para la mujer, puede ser necesaria una cirugía para retirar el útero, pero todo debe ser muy bien conversado con el ginecólogo antes de tomar cualquier medida radical. 
Pólipos Intestinales
Los pólipos intestinales pueden aparecer tanto en el colon como en el recto y existen varios tipos, tanto benignos como malignos. Estos pólipos pueden ser planos o esféricos con forma de verruga y pueden presentarse ambos tipos al mismo tiempo. Algunos factores contribuyen a la aparición de pólipos intestinales como la edad, por ejemplo. Se estima que personas mayores de 50 años tienen muchas más probabilidades de desarrollarlos que los más jóvenes. Además, los hábitos alimentarios de las personas también influyen directamente en la aparición de este tipo de pólipo. Los alimentos con conservantes y con mucha sal aumentan notablemente su aparición, pero también incrementan el riesgo de desarrollar cáncer.
Síntomas del Pólipo Intestinal
Los pólipos intestinales pueden identificarse mediante algunos síntomas como:
- Sangre en las heces;
- Dolor abdominal;
- Alteraciones en el funcionamiento intestinal
Sin embargo, una noticia negativa es que muchas veces no presentan ningún síntoma y solo se descubren tras realizarse exámenes como rayos X. Por esa razón es importante siempre mantener los exámenes al día, ya que la detección precoz de los pólipos intestinales puede facilitar el tratamiento.
Tratamiento del Pólipo Intestinal
Antes de nada, es necesario realizar una biopsia para verificar si hay o no células malignas entre los pólipos intestinales. La forma más común de eliminar los pólipos es mediante colonoscopia, aunque pueden ser necesarias cirugías más complejas dependiendo de la situación clínica del paciente.
¿Los Pólipos se Transforman en Cáncer?
La mayoría de los pólipos son benignos, es decir, no representan riesgo de volverse cáncer, aunque requieran tratamiento. Sin embargo, hay casos en los que sí pueden convertirse en cáncer, generalmente los que tienen forma de hongo o los que son muy grandes, ya que, cuanto mayor es el pólipo, mayor es la probabilidad de que desarrolle células cancerosas. El Pólipo Adenomatoso, que se desarrolla en el intestino, se considera peligroso y sus células se consideran “precancerosas”. Por ello, cuanto antes se realice el diagnóstico, mayores serán las posibilidades de que el problema se resuelva sin que el pólipo se convierta en una enfermedad más grave y genere complicaciones mucho más serias. Problemas como los pólipos pueden ser desconocidos para muchas personas, pero pueden suponer un peligro real, especialmente cuando existe el riesgo de volverse cáncer. Estar al día con todos los exámenes es importante para que cualquier problema que exista sea detectado precozmente, facilitando así cualquier tipo de tratamiento. Y es por esa razón que cualquier tipo de problema debe ser conocido, por más insignificante o lejano que parezca de tu realidad. Al fin y al cabo, nunca sabemos si tendremos que enfrentarlo o no y siempre es bueno estar preparados. Consulta también: Enfermedad de Crohn – Tipos, Causas y Diagnóstico Foto: Nephron







