Si hay una fecha esperada con ansiedad por la pareja después de descubrir que están embarazados, es el primer ultrasonido en el embarazo. La preocupación por saber si todo va bien con su bebé, si su pequeño corazón ya late como se espera y si la evolución del embarazo ocurre como debería son algunas de las ansiedades de los futuros padres, que se conmueven y derraman lágrimas al ver la primera imagen de su hijo y escuchar por primera vez los latidos del corazón de su bien más preciado.
El ultrasonido en el embarazo o ecografía y ultrasonografía, como también son llamados por los especialistas, es un examen que a través de ondas sonoras permite visualizar al bebé, la placenta, el útero y toda su extensión1. A través de él es posible verificar el progreso del desarrollo fetal y de la salud gestacional, recordando que se trata de un examen totalmente tranquilo y no invasivo, e incluso puede tener acompañantes para presenciar ese momento tan especial. Por supuesto, para los padres y familiares el ultrasonido en el embarazo es la oportunidad de ver al nuevo miembro de la familia y, con mucha suerte, salir con una pequeña foto en las manos para mostrar a los amigos, pero en realidad el examen sirve para comprobar el desarrollo fetal, semana a semana.
Como la radiación de exámenes como la radiografía y la tomografía debe ser evitada para no generar riesgos para la salud del bebé, el ultrasonido es el examen más aconsejado para el seguimiento prenatal. Además de tener un coste accesible para la población, no presenta riesgos para el feto. Ya en la primera consulta de control prenatal, el obstetra solicitará la realización de exámenes como análisis de sangre, examen de orina y lo que considere necesario, y junto a ellos, se pedirá el primer ultrasonido en el embarazo. Sin embargo, el examen no se recomienda realizarlo en las primeras semanas de gestación, ya que el desarrollo fetal y sus latidos cardíacos pueden no ser bien visualizados si se hace de manera precoz, lo que puede generar mucha preocupación para los padres.
Lo indicado por los obstetras es que la gestante espere hasta completar la séptima semana para realizar el primer ultrasonido en el embarazo. A partir de esta semana ya es posible analizar el saco gestacional, las medidas del embrión y el saco vitelino, así como oír nítidamente sus latidos cardíacos. En este primer ultrasonido, a través de las medidas del embrión se puede determinar la edad gestacional y también la cantidad de embriones, en caso de embarazos gemelares o múltiples.
¿Cómo se Realiza el Primer Ultrasonido en el Embarazo?
Como ya se ha mencionado, el examen de ultrasonido es completamente indoloro y no invasivo, pero si se realiza en las primeras semanas de gestación, hasta la semana 11, se realiza de manera diferente al método convencional abdominal donde se utiliza un gel para facilitar y deslizar el aparato durante el procedimiento. Como el embrión sigue siendo muy pequeño, la forma correcta de realizarlo es mediante el ultrasonido transvaginal.
El ultrasonido transvaginal2 o ultrasonido endovaginal se realiza con la introducción de una sonda apropiada, cubierta con un preservativo y gel lubricante. El procedimiento es totalmente indoloro, pero puede resultar un poco incómodo para algunas mujeres. Para disminuir las molestias durante el primer ultrasonido en el embarazo se aconseja que la mujer vacíe completamente la vejiga para evitar estas molestias. El proceso es rápido, seguro y muy sencillo y puede proporcionar toda la información necesaria sobre el desarrollo fetal para iniciar el gran camino hasta el día del nacimiento. El primer ultrasonido en el embarazo en realidad es el punto de partida de un gran viaje, lleno de emociones y grandes transformaciones. Es el inicio de una nueva historia que empieza, ¡así que disfrútalo mucho!
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