Especialistas alertan sobre los cuidados que se deben tener en relación a la exposición al sol, especialmente en niños y bebés, no estando permitido el uso de protector solar para bebés menores de seis meses de vida.

Lo recomendado por los pediatras es protegerlo del sol y usar ropa ligera de algodón que no retenga tanto el calor externo. Siendo lo ideal evitar la exposición del niño al sol antes de que cumpla seis meses, ya que la piel del bebé aún es muy fina y sensible. El mejor horario para realizar el baño de sol en el bebé es antes de las diez de la mañana y después de las dieciséis horas, cuando los rayos ultravioleta son de baja intensidad.

¿Cómo Elegir el Protector Solar Ideal para el Bebé?

Cuando el bebé cumple seis meses, su piel ya presenta características muy similares a la piel de un adulto. No habiendo tanto riesgo de intoxicación en el uso del protector solar para bebés, pues su piel ya tiene la capacidad de eliminar sustancias químicas nocivas para ella.

La mejor opción de compra es elegir un protector solar para bebés adecuado, que no contenga componentes alérgicos. Sin embargo, siempre es bueno verificar en la etiqueta de cada producto si indica que es un filtro hipoalergénico, que es el indicativo de reducción de alergias.

El protector solar físico es el más recomendado para la franja de edad de los seis meses hasta los dos años. Son productos en forma de crema que proporcionan una protección contra la radiación y además son más seguros ya que no son absorbidos por la piel.

Solamente después de los dos años, el niño podrá usar protectores solares con filtros químicos, generalmente representados por las siglas FPS. Se recomienda la elección de protectores solares de factor 15 para exposición indirecta al sol y de factores 30 a 50 para exposiciones más intensas.

Tiempo Ideal de Exposición al Sol Para Evitar la Quemadura Solar

Todo cuidado es poco cuando se trata de la piel del bebé, debiendo ser restringido el tiempo de baño de sol a diez o veinte minutos al día, siendo suficiente. Lo ideal es exponer solo las piernas y brazos de tu hijo, protegiendo su carita.

Se recomienda no dejar al bebé solo con pañal y sin ropa, lo correcto es que esté protegido, su piel es muy fina y sensible y puede quemarse fácilmente. Lo adecuado es que no queden expuestos directamente al sol.

La aplicación del protector solar debe realizarse treinta minutos antes de exponer al niño al sol y debe hacerse cubriendo completamente toda la extensión del cuerpo, como el rostro, el tronco, miembros, orejas, cuello, dorso de las manos y de los pies.

Para los labios usa protector en barra. Es importante estar atento a la reaplicación del producto, que debe realizarse cada hora o cuando el niño permanezca mucho tiempo dentro del agua.

Quemadura Solar en Bebés – ¿Qué Hacer?

Cuando ocurre una quemadura solar, lo correcto es acudir a la ayuda del pediatra, dependiendo de la gravedad o no, solo él podrá indicar el mejor tratamiento. El aspecto de la piel que sufre una quemadura por exposición al sol se vuelve muy roja y caliente, y en los casos más graves pueden aparecer ampollas, hinchazón y fiebre. Dependiendo de la gravedad puede ser necesario hospitalización.

Ofrece muchos líquidos al bebé y si aún está en periodo de lactancia, aumenta la frecuencia del leche materna. Este proceso ayuda a evitar la deshidratación ocasionada por la larga exposición al sol. Para ayudar a refrescar la piel se aconseja aplicar un paño húmedo con agua fresca, quitando el exceso y aplicándolo suavemente en la región afectada.

El baño con agua tibia también ayuda a refrescar la piel, pero evita el agua fría o el hielo, ya que el frío puede quemar aún más la piel del bebé. Tampoco uses productos que contengan aceite en la piel del niño, estos pueden agravar aún más el problema e incluso impedir que el calor y el sudor sean liberados por el cuerpo.

La mejor crema para quemadura solar es a base de agua o Aloe vera, ideal para bebés, especialmente cuando la piel empieza a pelarse. Cuidado con cremas y lociones que tengan en su composición alcanfor o fragancias muy intensas.

La piel generalmente comienza a desprenderse entre tres y diez días después de la quemadura, no te asustes, forma parte del proceso de curación y cuidado. En ese momento es esencial no exponer al niño nuevamente al sol.

Existe una infinidad de cremas que ayudan en la regeneración de la piel como bepantol, crema de aloe vera u opciones naturales como el té natural de caléndula frío que puede aplicarse con compresas para aliviar y refrescar la piel. Pero no mediques a tu hijo por tu cuenta, consulta a su pediatra para que el tratamiento sea lo más adecuado posible, así evitarás perjudicar el tratamiento y la recuperación de la piel de tu hijo.

La piel del bebé es muy sensible y merece cuidados redoblados, pues puede quemarse hasta en un día nublado, debido al bochorno y la irradiación UV. En estos días también se debe usar protector solar, de la misma forma que se utiliza durante la exposición al sol. Y el niño debe estar protegido con ropa ligera y beber bastante líquido para evitar la deshidratación.

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Foto: parassseth