Muchas mamás se dan cuenta de que su bebé tiene reflujo cuando regurgita con mayor frecuencia. Es muy normal el reflujo en recién nacidos1, ya que el aparato digestivo en esta etapa todavía es muy inmaduro, pero a veces una mamá primeriza puede no conseguir identificar inmediatamente los síntomas de reflujo en el recién nacido y entonces el problema puede agravarse si no se tienen los cuidados necesarios.

¿Qué es el Reflujo?

Para entender el reflujo en recién nacidos, necesitamos saber que el aparato digestivo tiene ácidos responsables por la digestión de los alimentos que llegan al estómago, en el caso de los recién nacidos, ese alimento es solo líquido y más fácil de regresar. La leche, ya sea materna (preferentemente) o de fórmula, puede volver provocando la famosa «bocanada» o regurgitación. El reflujo gástrico no es más que el contenido del estómago que regresa por el esófago y normalmente ese reflujo lleva ácido gástrico mezclado, lo cual hace que el reflujo lastime al pasar porque, además del estómago, los demás órganos no están preparados para la agresividad del jugo gástrico2. Precisamente por eso es tan importante verificar el grado de reflujo en el recién nacido, ya que la única forma del bebé de comunicarse es a través del llanto y si siente dolor, se vuelve aún más sensible. Normalmente los bebés tienen episodios de reflujo, y esto es normal hasta cierto punto. El bebé que tiene episodios diarios y en casi todas las tomas, por ejemplo, puede tener una forma más complicada de reflujo en recién nacidos.

¿Cómo es la Apariencia del Reflujo?

El líquido que vuelve está cortado y huele a «agrio», como si fuera un yogur más líquido con pequeños trozos y hay bebés que, con solo mamar, a los 10 o 15 minutos regurgitan esta «nata». El reflujo es normal y muy frecuente entre los recién nacidos, el problema solo pasa a tener cierta relevancia cuando empieza a influir en el aumento de peso del bebé. También en algunos casos puede dificultar la alimentación, después de todo, el ácido puede dañar el esófago y la garganta. Señales claras de reflujo en recién nacidos pueden ser:

Señales del Reflujo

  • Inquietud después de las tomas
  • Regurgitaciones frecuentes
  • Tos después y durante las regurgitaciones
  • Irritabilidad durante la toma
  • Menor aumento de peso, o ningún aumento de peso
  • Signos de problemas respiratorios en bebés mayores
  • inquietud durante el sueño

Cómo Diagnosticar

El diagnóstico normalmente lo realiza el pediatra incluso en la consulta de rutina en el consultorio, los síntomas pueden dejarlo claro pero algunos exámenes de imagen pueden ser solicitados. Estos exámenes raramente se piden, ya que requieren administrar contraste y no se sabe la reacción que puede tener el bebé con esa sustancia, podría ser alérgico.

Cómo Tratar el Reflujo

El tratamiento para el reflujo con medicamentos en recién nacidos es sencillo, medicación anti-reflujo Domperidona y Label cada 8 horas, pero es necesario que el pediatra prescriba la cantidad pertinente para el bebé3.

Cómo Evitar el Reflujo

Algunos trucos pueden ayudar a reducir el reflujo en los bebés y en ocasiones ni siquiera se necesita medicación para eliminar los síntomas. Por ejemplo, mantener al bebé más inclinado después de las tomas es de gran ayuda para evitar el reflujo. Hoy existen esas sillas de juego para bebés que pueden ser aliadas de las mamás para mantener al bebé más incorporado después de la toma, fíjate que el bebé queda medio sentado. Otra técnica utilizada es levantar un poco el colchón del bebé o usar almohadas anti-reflujo para bebés. Dar menor cantidad de leche en cada toma y alimentar más veces también puede ayudar, ya que un estómago muy lleno favorece el reflujo con mayor facilidad. Dormir de lado es una buena posición para el bebé, así se evita cualquier peligro de atragantamiento por el reflujo.

Experiencia de una Lectora

Viviane recibió recientemente la noticia en la consulta del pediatra después de un control de rutina, llevó a Rafick de 1 mes y describió los síntomas. Actualmente Rafick está en tratamiento contra el reflujo. Mira el testimonio de Viviane a continuación. Rafick tosía mucho y también lloraba. Además de regurgitar frecuentemente, lo llevé al pediatra que prescribió algunos medicamentos y procedimientos para mejorar el reflujo. Empecé a usar Peridal y Label. Suspendí el Peridal porque no vi ningún resultado y continué con el Label, que es una especie de antiinflamatorio, con el cual noté una leve mejoría en la irritación. Me di cuenta de que pequeños cambios físicos y posturales ayudarían a que mi bebé sufriera menos con el reflujo. Comencé a elevar la cabecera de la cuna en un ángulo de 30 grados, mantener al bebé erguido por 40 minutos después de la toma y disminuir el intervalo entre tomas, es decir, dándole pequeñas cantidades de leche con más frecuencia, así evitaba que el estómago se llenara demasiado y con eso disminuye el reflujo. Mamá, presta mucha atención a los síntomas y a la razón del llanto del bebé, si llora mucho sin motivo aparente y está perdiendo peso o no aumenta de peso como debería, es esencial llevarlo al pediatra de confianza para una evaluación. Recuerda que la regurgitación puede ser normal hasta 1 año de edad, pero si tu bebé “bocanea” o vomita demasiado siempre es bueno hacer una evaluación con el especialista, sin embargo, el reflujo no siempre se asocia a regurgitación, por eso la mamá debe estar atenta a las señales de la misma manera, incluso en ausencia del vómito. El reflujo es normal y pasa, haz el tratamiento y los procedimientos correctamente y todo sale bien al final. ¡Besos y hasta la próxima! Consulta también: Primera Alimentación: Papilla para Bebés Foto: Daniel Peinado