Una vez me encontré leyendo sobre las locuras que hacen las mujeres que quieren quedarse embarazadas y ¡me sentí tan identificada que no se lo pueden imaginar! ¡Parecía que el texto me describía a mí! Decidí compartir una historia en “Cambiando Pañales” para mostrar cómo era yo en mis tiempos de buscadora de embarazo – es uno de los relatos más leídos en todo el sitio. Un fragmento dice:

“¡Era NEURÓTICA! ¡De verdad! Jajaja, hoy me río de las cosas que hice, a veces me da hasta vergüenza de mí misma por haber hecho ciertas peripecias que solo quien intenta tener un bebé sabe cómo es, gasté fortunas en tests de embarazo. (…)”

Esta es la más pura de las verdades. Pero, con todas esas locuras aprendí varias cosas útiles. ¿Sabías que puedes ayudar al esperma con la gravedad después de la relación sexual? Piensa conmigo: el esperma tiene que nadar bastante para llegar a las trompas. Entonces, ¿por qué no elevar el trasero con almohadas y poner las piernas hacia arriba haciendo que eso ayude a los “pececitos” a llegar más rápido a su destino?

Lo ideal es ducharse antes de la relación y esperar por lo menos una hora antes de levantarte e ir a ducharte después. Por más que te dé “asco” quedarte sin ducharte tras la relación, eso puede aumentar las probabilidades de fecundación.

Obviamente, todo esto solo es necesario en los días fértiles. Siempre hay alguna despistada que piensa que puede quedarse embarazada fuera del periodo fértil y eso no es cierto. Si quedas embarazada es porque ovulaste. Lo que sí puede ocurrir es que el periodo fértil esté en otro momento.

Un consejo valioso que jamás habría imaginado (si no fuera por mis gloriosos días de buscadora) es que la posición puede ser fundamental para ciertas mujeres.

Las mujeres con útero inclinado hacia atrás (útero retrovertido), es decir, con la abertura hacia atrás, deben preferir posturas sexuales diferentes como a cuatro patas o “perrito”, siempre con el hombre detrás porque ayuda mucho a la logística del asunto. Digamos que dejar el útero “frente a la portería” facilita la entrada del esperma al útero.

Posiciones para mujeres con útero inclinado hacia atrás
Posiciones para mujeres con útero inclinado hacia atrás

Para las mujeres con útero inclinado hacia adelante, las posiciones más tradicionales como misionero pueden ser ideales para conseguir el embarazo. Pero, claro, siempre conviene variar un poco. ¿Qué tal estar tú encima?

Esta posición puede facilitar aún más porque así muchas mujeres logran llegar al máximo placer, y ahí, la naturaleza se encarga del resto. El orgasmo femenino ayuda a atraer el chorro de esperma hacia el útero, que se contrae durante la liberación hormonal. No solo un orgasmo interno, incluso un orgasmo clitoriano puede ser el motivo por el que muchas mujeres se quedan embarazadas.

¿Quieres otra buena noticia? Las preliminares liberan una secreción que facilita, y mucho, la entrada del esperma al útero. Esta lubricación, junto con el moco fértil, tiene la temperatura y textura ideales para que los espermatozoides naden hasta las trompas. Y para las mujeres que no tienen mucho moco, los geles amigables con la fertilidad facilitan la llegada del esperma al útero, pues imitan de manera fiel al moco fértil y son adecuados para aumentar las posibilidades de concebir. Recuerda que no todos los geles son iguales ni beneficiosos, por eso, los geles desarrollados específicamente para la concepción son los más recomendados.

Esta combinación puede ofrecer algo más que un buen deslizamiento hacia el útero, ya que el moco fértil, además de todo, contiene proteínas que mantienen el esperma vivo dentro del cuerpo hasta 72 horas. Así que, ¡fuera la vergüenza y a hacer un baile especial para animar las preliminares, chicas!

Normalmente, los médicos recomiendan que una pareja que busca embarazo tenga relaciones día sí, día no durante el periodo fértil. ¿Extraño, verdad? Esto se explica porque la reserva de esperma producida en los testículos necesita al menos 24 horas para reponerse después de haberse gastado.

Por supuesto, tener relaciones demasiadas veces no perjudica, pero como se dice por ahí: una bien hecha es mucho mejor que diez mal hechas. Tener al compañero bien animado es una ventaja extra. Cuanto más excitado esté el hombre con su pareja en el momento de la relación, más intenso será el chorro de la eyaculación. Así que, un buen impulso puede marcar la diferencia.

¿Y los tés para ayudar al moco sirven la pena? ¡Sí, sirven! De hecho, el té de ñame es el preferido entre las que buscan embarazo porque contiene una alta concentración de estrógeno, que es la hormona responsable de inducir el periodo de ovulación, provocando un aumento de la capa endometrial (donde se fija el bebé tras la fecundación). También puede ayudar a que los óvulos crezcan más rápido.

Algunas mujeres pueden usar el té de uxi amarillo y el de uña de gato. Ambos pueden ayudar a mujeres con problemas como miomas, baja hormonal e incluso infecciones uterinas. Como son productos naturales, no hay contraindicaciones. Sin embargo, como todo en la vida, deben usarse con precaución para no perjudicar en vez de ayudar.

Agua Inglesa y Salud de la Mujer son muy aceptadas entre quienes buscan embarazo porque ambos están hechos a base de una planta llamada Agoniada, que ayuda a limpiar el útero y los ovarios. Normalmente, su consumo se recomienda a partir del día 15 del ciclo. Sin embargo, lo ideal es consumirlos entre el 3º y el 10º día del ciclo.

Otra creencia popular sugiere que la piña ayuda en la fertilidad. Cuenta que consumir la fruta durante los cinco días después de la ovulación puede ayudar a la fijación del embrión en el útero, ya que contiene bromelina. Si eso es verdad, sería ideal, pero nadie lo sabe. Por lo tanto, intentarlo no cuesta nada, al fin y al cabo la piña es deliciosa y accesible en cualquier parte del país.

Un consejo muy valioso, en general, es aumentar la ingesta de líquidos y frutas con vitamina C, como naranja, limón, maracuyá, fresas o acerola. Ayudan a aumentar el moco cervical. Además, cuanto más agua bebas en el periodo fértil, más moco puedes producir y facilitar así el embarazo.