Las vitaminas para embarazadas son suplementos vitamínicos que se indican para ayudar al mejor desarrollo del feto y para el cuidado de la salud de la gestante hasta el momento del parto. Durante el embarazo es común que la mujer no consiga alimentarse de forma adecuada, siendo necesaria la complementación de estas vitaminas.

¿Qué Son las Vitaminas Para Embarazadas?

Las vitaminas para embarazadas son suplementos de vitaminas y también minerales creados para ayudar durante este período en el que es necesaria una mejor alimentación y hábitos más saludables. Como la necesidad de nutrientes aumenta en el embarazo1, la mujer no consigue esa cantidad ideal solo con una alimentación equilibrada. De esta forma, los suplementos de vitaminas y minerales se indican para suplir las necesidades de estos nutrientes y así el feto puede desarrollarse de forma adecuada. Además de ayudar en el desarrollo del feto, las vitaminas son de extrema importancia en el desarrollo cerebral, de huesos y tejidos del bebé, además de colaborar en el control de un embarazo saludable hasta el momento del parto. Son recomendadas por el médico o nutricionista desde los intentos para quedar embarazada o justo en la primera consulta del control prenatal, y son de extrema importancia principalmente en el primer trimestre del embarazo, debiendo ser ingeridas hasta el final de la gestación.

¿Qué Vitaminas Tomar en el Embarazo?

Cada vitamina es responsable de una función y de beneficios diferentes, aunque algunas de ellas tienen una importancia fundamental en el desarrollo adecuado del feto evitando malformaciones, como es el caso del desarrollo del tubo neural, responsabilidad principalmente de la vitamina B9. Veamos cuáles son:

  • Ácido Fólico (Metilfolato) – Esta vitamina es fundamental para el desarrollo del cerebro, para la formación de la columna y médula espinal y para prevenir malformaciones en el tubo neural del bebé2. Se recomienda el consumo incluso antes de quedar embarazada, de ese modo se evita la deficiencia de este importante nutriente.

  • Calcio – El calcio es fundamental para la formación de los huesos del feto, además de ayudar a mantener la presión arterial y la coagulación de la sangre. También controla la contracción muscular y participa activamente en la producción de la leche materna.

  • Hierro – El hierro es muy importante incluso antes de quedar embarazada, ya que es responsable de la producción de hemoglobina que lleva el oxígeno a las células del cuerpo y mantiene el sistema inmunológico en perfecto funcionamiento. Durante el embarazo, debido al aumento en la cantidad de sangre, el hierro se encargará de aumentar la producción de hemoglobina, y ayudará en el desarrollo del feto además de prevenir el desarrollo de anemia en la mujer, la cual podría llevar a un parto prematuro y a un bebé de bajo peso.

  • Vitamina D – La vitamina D es una de las responsables de la preservación de los huesos y el funcionamiento del metabolismo, además de ayudar en el desarrollo muscular y nervioso. Actúa también en la prevención de la coagulación sanguínea y garantiza el buen crecimiento celular en el cuerpo.

  • Zinc – El zinc es responsable de la producción de tejidos en el cuerpo del feto y también de la formación de las células de ADN.

  • Vitamina B6 – La vitamina B6 es de extrema importancia en la formación del feto y previene malformaciones. Ayuda a controlar las náuseas durante el embarazo, ya que es responsable del control hormonal de la mujer.
  • Vitamina C – Vitamina responsable del mejor funcionamiento del organismo, actúa en la salud de la piel y las encías. Ayuda a una mejor absorción del hierro en el organismo, colaborando en el mejor crecimiento de los huesos.

  • Omega 3 – El omega 3 ayuda en la producción de prostaglandinas responsables del control de la presión sanguínea y la coagulación. Actúa en el desarrollo neurológico y visual del feto y en la prevención de la preeclampsia y el parto prematuro.

Deficiencia de Vitaminas

Así como cada vitamina es responsable de una función en el organismo humano, cada una de ellas proporciona beneficios diferentes. La ingestión de cada una de estas vitaminas es de suma importancia para el mejor desarrollo del feto y la garantía de una salud perfecta para el bebé y para la madre.

Su deficiencia en el organismo puede ocasionar graves riesgos, enfermedades y problemas futuros. Estos problemas pueden ser evitados con el consumo adecuado de estas vitaminas, ya sea a través de la alimentación o incluso con la ayuda de suplementos vitamínicos.

La falta de ácido fólico principalmente en el primer trimestre del embarazo puede causar graves daños con malformación en el tubo neural del feto, por lo que se recomienda la ingestión de esta vitamina tres meses antes de quedar embarazada.

Por su parte, la falta de calcio puede volver la estructura ósea de madre e hijo frágil y generar enfermedades futuras, además de encontrarse niveles más altos de plomo en la sangre de la madre, lo que podría hacer que el feto desarrolle enfermedades congénitas debido a este exceso3.

La deficiencia de hierro en el organismo de la embarazada puede provocar anemia, resultando en una baja producción de glóbulos rojos, lo que podría ocasionar la muerte fetal o un nacimiento prematuro y un bebé con bajo peso. El bebé que nace ya con insuficiencia de hierro en el organismo puede ver afectadas sus funciones cognitivas, además de presentar alteraciones conductuales.

La ausencia de vitamina D en el organismo de la mujer puede evolucionar a una preeclampsia y aumento de la presión arterial. Por su parte, la carencia de zinc, puede hacer que las infecciones aparezcan con más frecuencia, ya que es responsable de combatir los radicales libres causantes de muchas enfermedades, siendo fundamental para el sistema inmunológico.

La falta de vitamina B6 puede aumentar los niveles de ansiedad, favorecer cuadros de depresión, confusión mental y alteraciones de humor, además de provocar síntomas como hormigueo en los pies y las manos. Por otro lado, la ausencia de vitamina C y de omega 3, puede traer graves riesgos para el cerebro del feto generando problemas de memoria en el niño y en su desarrollo, pues también son responsables del desarrollo de las funciones cerebrales.