Motivo de preocupación y dudas para las mamás, la aparición constante de hipo en el bebé es algo totalmente natural. Nosotros, los padres, cuando los vemos en una crisis de hipo, imaginamos que están sintiendo dolor, pero créeme, no sienten nada más allá de la molestia, ¡créelo! Pero al fin y al cabo, ¿cómo curar el hipo del bebé? ¿Existe alguna forma de evitarlo?
Las crisis de hipo en los bebés son muy comunes a lo largo del primer año de vida y son aún más frecuentes hasta los 3 meses. ¿Sabías que los bebés tienen hipo incluso dentro de nuestra barriga? Esto ocurre porque están aprendiendo a respirar y su diafragma está en desarrollo. A veces son tan fuertes que al tocar la barriga se puede sentir claramente y eso es totalmente normal. Pero volviendo al tema de cómo curar el hipo del bebé, ¡vamos con algunos consejos que te van a ayudar mucho a resolver la cuestión!
El primer consejo muy valioso es poner al bebé a mamar, ya que con la succión el reflejo del hipo se interrumpe y en instantes notarás que el hipo se detuvo rápidamente. En el caso de bebés más grandes, también puedes ofrecer un poco de agua, lo que ayudará a resolver la situación y curar el hipo. Pero si el bebé ha mamado o comido hace poco tiempo y no acepta mamar de nuevo, colócalo en posición vertical en brazos y haz que eructe. Muchas veces el hipo aparece después de que el bebé ha mamado demasiado o incluso tragó aire durante la toma.
Soluciones y remedios populares de cómo curar el hipo del bebé se utilizan desde la época de las abuelas y, según quienes los aplican, funcionan de verdad, como en el caso del consejo de poner un pequeño hilito de lana roja en la frente del bebé. Pero obviamente, estos remedios no tienen ninguna comprobación de que funcionen, salvo para quien cree en ellos. La vieja táctica de asustar no está indicada para los niños, especialmente para los bebés, que al asustarse pueden empezar a llorar y empeorar aún más la situación.
¿Por Qué Ocurre el Hipo?
Todo ser humano tiene un músculo justo debajo del pulmón llamado diafragma. Este músculo se contrae para que el aire entre en los pulmones y podamos respirar. Cuando se contrae fuera del ritmo normal, el aire entra de forma inadecuada y ocasiona el hipo. Los bebés, como tienen su diafragma en proceso de maduración, tienden a respirar de manera inadecuada, especialmente cuando están mamando, por esto acaban sufriendo más con el hipo que los adultos.
Otro punto muy común como motivo del hipo en los bebés es el frío y los pañales mojados. Por eso, es muy común que durante los cambios de pañal o durante el baño del bebé recién nacido empiece a tener hipo, tras una corriente de aire. Conforme van creciendo, van adquiriendo mayor control del diafragma y de la respiración y las sesiones de hipo van desapareciendo. Existen formas de disminuir las crisis de hipo, como prestar atención en el momento de la lactancia, en la posición de la toma para que el bebé no trague aire. Si toma el biberón, opta por los modelos que no acumulen aire dentro del biberón y no aumentes el agujero de la tetina, ya que el exceso de líquido al tragar también puede ocasionar hipo. Las crisis de hipo no son preocupantes siempre que no sean constantes ni interfieran en la vida normal del bebé.
Si los hipos continúan apareciendo con mucha frecuencia después de que el bebé cumple un año o si se trata de un hipo incontrolable, es recomendable informarlo al pediatra. Ya que los bebés que sufren con cuadros de reflujo gastroesofágico tienden a tener más hipo de lo normal. También vale la pena estar atenta a señales como tos y reflujo, que también son señales del mismo problema.
Ver También: Manual Básico de Cómo Cuidar a un Bebé – Hipo y Posición para Dormir
Foto: Frank Avitia







