Es bastante difícil encontrar algún niño que no use chupetes (o chupón, como se llama en algunos lugares). Los padres encuentran en este objeto una forma de calmar y consolar al niño que, a veces, necesita ese estímulo por diferentes motivos: como un objeto de consuelo, o porque está en la etapa de morder todo, etc. Pero entonces comienzan las dudas de si ese accesorio es realmente bueno para el niño y si tendrá algún impacto en su dentición. En realidad, este es un hábito súper común. El hábito de succión es una necesidad para muchos niños y, por eso, es tan habitual ver a niños usando chupete o chupándose el dedo. Los dentistas advierten que, hasta los 3 años, este es un hábito que no provocará tantas consecuencias. Pero después de esa edad y con la permanencia de este hábito durante mucho tiempo, las consecuencias bucales se vuelven más evidentes.
¿Cómo hacer que mi hijo deje de usar chupete?
El uso de chupetes no es totalmente malo. Este hábito incluso reduce las posibilidades de síndrome de muerte súbita infantil. De hecho, muchos especialistas señalan que el hábito de usar chupete es menos perjudicial que chuparse el dedo, ya que este es un hábito aún más difícil de quitar y que causa más daños al desarrollo de la boca. Sin embargo, sabemos que llega el momento en el que hay que retirar el chupete y muchos padres se preocupan cuando llega esa hora. Existen varias formas de pensar en cómo quitar el chupete al niño. Es posible realizar una transición lenta, permitiendo solo el uso para dormir o cuando está enfermo, por ejemplo, y también explicar al niño que ya es momento de dejar de usarlo porque ya es mayorcito. Hay varias formas de lograr que el niño abandone el chupete de manera saludable y tranquila, y si ya es un poco mayor, puedes usar tu creatividad o aprovechar momentos únicos para realizar la retirada.
¿Cuáles son las consecuencias en la dentición?
El uso prolongado del chupete afectará la forma de la boca, ya que como el alineamiento de los dientes aún está en desarrollo, los maxilares crecerán en torno a lo que se mantiene constantemente dentro de la boca. Entre las consecuencias que podemos mencionar, están:
- Los dientes se inclinan hacia adelante.
- Dientes torcidos.
- Mordida incorrecta o empezar a masticar solo de un lado.
- Cambios en la posición de los dientes.
- Alteraciones en el paladar.
- Inhibición del habla.
- Cambio en el patrón respiratorio (el niño comienza a respirar por la boca).
- Alteración en el patrón de deglución.
- Estrechamiento del arco dental.
- Desviación en los huesos nasales (desviación del tabique).
En muchos casos, para revertir los problemas causados por el uso del chupete, es necesario que el niño use aparato de ortodoncia para realizar la corrección. También puedes estar atento a algunas señales, como la pérdida precoz de los dientes de leche debido a caries, cuando el mentón está muy hacia adelante, si el niño respira más por la boca que por la nariz o si duerme con la boca abierta. En caso de dudas y para más información, es esencial buscar la ayuda de un dentista para que realice el seguimiento bucal del niño.







