El sexo forma parte de la vida del ser humano. En algunas culturas, influenciadas o no por creencias religiosas, es una actividad cuyo único objetivo es la procreación. Sin embargo, esta visión no representa la realidad de la mayoría de las sociedades, donde el sexo sigue teniendo como fin la procreación, pero significa principalmente placer. En Brasil, según el Ministerio de Salud, la edad promedio de una persona en su primera relación sexual es de 15 años. Es decir, el sexo forma parte de nuestra rutina cada vez más tempranamente. Y con la ruptura de los tabúes, el mayor acceso a la información, la invención de accesorios innovadores e incluso de medicamentos que ayudan en el rendimiento sexual, la experiencia está siendo cada vez mejor. Nadie quiere quedarse fuera y, tomando los debidos cuidados preventivos, es una actividad que puede y debe practicarse consensuadamente en todas las etapas de la vida. Cuando se trata de la salud de la mujer, una duda frecuente que surge es acerca del sexo durante el embarazo. ¿Hay restricciones? ¿Puede dañar al bebé? Al fin y al cabo, ¿qué necesitamos saber sobre esto? En este artículo vamos a explorar los siguientes temas:
Beneficios del sexo
La actividad sexual está comprobada como beneficiosa para el cuerpo. Además de aportar más energía, reducir el estrés y aumentar el ánimo y la autoestima, el sexo también trae otros beneficios:
- Libera endorfina y serotonina – Estas son las hormonas responsables del placer y el bienestar del cuerpo, y por eso la sensación que proporciona el sexo es tan buena. Estas sustancias también aumentan la libido y el deseo sexual, lo que hace que la experiencia sea aún más atractiva e interesante.
- Reduce la ansiedad y mejora el sueño – Además de liberar sustancias que provocan placer y ayudan a reducir la ansiedad, el sexo (especialmente el orgasmo) ayuda a relajar el cuerpo. ¡Dormir bien es más fácil después!
- Mejora la circulación sanguínea – En el acto sexual se libera una sustancia llamada óxido nítrico. Ella es la responsable de la vasodilatación y ayuda a mejorar la circulación sanguínea de todo el cuerpo, incluyendo las zonas genitales, que bien lubricadas hacen que el sexo sea algo aún más placentero.
Practicar sexo con frecuencia aporta varios beneficios para la salud - Mejora la salud cardiovascular – El sexo es considerado una actividad física y también quema calorías (unas 85 cada media hora), además de aumentar temporalmente el trabajo cardíaco y la presión arterial. Practicar sexo con frecuencia es también una protección para el corazón.
- Deja la piel y el cabello más bonitos – No es sólo una impresión. El acto sexual realmente aumenta el nivel de estrógeno, testosterona y otras hormonas responsables de dar brillo y textura a la piel y el cabello.
- Alivia dolores – Durante el acto sexual y especialmente en el orgasmo, el cuerpo libera endorfina, una sustancia con efecto anestésico y que también produce sensación de placer. Así, la musculatura del cuerpo se relaja, disminuyendo la sensibilidad al dolor. Incluso los efectos del síndrome premenstrual se alivian cuando se practica sexo regularmente.
Mitos sobre el sexo durante el embarazo
Si el sexo es tan bueno y trae tantos beneficios para el cuerpo y la salud, no debe dejarse de lado en ningún momento de la vida. Pero, ¿y durante el embarazo? ¿Qué debemos hacer? ¿Abandonar esta práctica durante 40 semanas? ¿Tener sexo sólo mientras la barriga sea pequeña? ¿Dejar que la pareja se las arregle sola? Nada de eso. El sexo no es una enfermedad y no hay motivos para dejar de lado una actividad tan placentera durante el embarazo.
- El sexo en el embarazo hace daño No hace daño. Al contrario, es muy beneficioso. Esto se debe a que, incluso estando embarazada, la mujer sigue liberando endorfinas durante el sexo, que proporcionan tanto a ella como al bebé una sensación de relajación y confort. Una buena noticia para quien tiene más dificultad en llegar al orgasmo es que durante el embarazo aumenta la lubricación vaginal, así como el volumen de sangre que riega esa zona, lo que hace que el cuerpo sea más sensible y, en consecuencia, más propenso al orgasmo. ¡Qué maravilla, no? En general, el sexo no hace ningún daño al bebé. Si ocurre alguna complicación para el feto y la madre después del acto sexual, es porque ya existía algún factor previo que fue ignorado.
- Durante el sexo el pene puede dañar al bebé Esto puede desmentirse con algunas explicaciones anatómicas y biológicas. Es común que las parejas piensen que, en el acto sexual, el pene puede rozar al bebé y hacerle daño. Pero, por grande que sea el órgano genital en cuestión, no existe esa posibilidad. El cuello del útero está formado por un tejido bastante grueso (de hasta 5 cm de espesor). Además, el feto está rodeado de líquido amniótico, lo que lo protege de cualquier contacto externo. Lo que sí se debe observar es el uso de objetos como vibradores, que si no se higienizan adecuadamente pueden llevar bacterias al canal vaginal.
- El sexo puede inducir el trabajo de parto Este mito persiste porque el semen contiene una sustancia que realmente causa la dilatación del cuello uterino; sin embargo, no hay ninguna indicación científica de que esto induzca el trabajo de parto. Lógicamente, si el cuerpo de la mujer ya está próximo a iniciar el parto, la oxitocina liberada a través del orgasmo puede acelerar este proceso.
Cuidados y contraindicaciones
Es cierto que la actividad sexual no necesita ser eliminada durante el embarazo. Sin embargo, se deben tomar algunos cuidados en esta etapa, ya que la mujer realmente se encuentra en un estado sensible y existen algunas contraindicaciones:
- No todas las posiciones sexuales son recomendables Para que la actividad sexual sea cómoda y segura, es importante pensar en posiciones donde la barriga esté bien apoyada y el abdomen no sufra presión. En ese sentido, es importante que la pareja llegue a un acuerdo y use la creatividad. Usar almohadas, por ejemplo, puede ayudar bastante. Aprovechar el momento para explorar nuevas posibilidades, o invertir en actividades sexuales sin penetración, como el sexo oral, también son buenas opciones.
- El uso de preservativos sigue siendo esencial Los preservativos no sólo sirven para evitar un embarazo. Quizás, al estar ya embarazada, la mujer pueda pensar en renunciar a esa seguridad. Sin embargo, sobre todo en el caso de mujeres que no tienen una sola pareja, el preservativo sigue siendo la mejor opción para prevenir infecciones de transmisión sexual (ITS), como el herpes y la sífilis. Es necesario redoblar la precaución, ya que estas infecciones pueden perjudicar al bebé, llegando incluso a causar un aborto. Aunque es bastante raro, también existe el riesgo de quedar embarazada aun estando ya embarazada. El fenómeno conocido como superfetación resulta en gemelos bivitelinos, pero con edades gestacionales diferentes. ¡Prevenir sigue siendo la mejor opción!
- El sexo después del parto no está recomendado El parto, ya sea vaginal o por cesárea, es un momento sumamente delicado para el cuerpo de la mujer. Tras el nacimiento del bebé, el útero y todos los órganos implicados en la gestación tardan en volver a su estado “normal”. Por ello, es necesario que descanse.
Lo recomendable es que la mujer permanezca entre 30 y 40 días sin practicar el acto sexual con penetración. Esto se debe a que, además de ser dolorosa en ese período, la penetración aumenta el riesgo de infección uterina.
En esos momentos conviene recordar que existen otras prácticas que pueden ser tan placenteras como la penetración y no conllevan riesgos. Tal vez sea el momento de explorar otras zonas erógenas mientras el resto del cuerpo se recupera. Es importante destacar que, en cualquier período de la vida, tanto en el embarazo como fuera de él, el sexo debe ser consensuado. Lamentablemente no son raros los relatos de mujeres que sufrieron algún tipo de violencia sexual porque sus parejas no supieron esperar o respetar el período de recuperación, o la voluntad de la mujer. Contraindicaciones Todo embarazo debe ser acompañado de cerca por profesionales médicos. Son ellos los responsables de analizar cada caso y alertar sobre las posibles contraindicaciones. Sin embargo, algunos casos ya indican que el sexo en el embarazo debe ser suspendido, ya que puede agravar la situación:
- Si ya existe amenaza de aborto o alguna infección grave
- Si hay sangrados o la gestante presenta un cuadro de preeclampsia
- Si la bolsa se ha roto o existe riesgo de parto prematuro
Sin duda, vale la pena esperar y contener un poco las ganas para garantizar la seguridad de la madre y del bebé. El embarazo es una de las mejores etapas en la vida de una mujer y de una pareja. La expectativa de la llegada de un hijo, la preparación de las cosas, el seguimiento del desarrollo de ese ser dentro del cuerpo. El sexo, por su parte, sigue siendo una de las actividades que más placer proporcionan al ser humano. No hay razones para que estas dos experiencias no se vivan juntas. En lugar de ser un problema, tener una “barriga” durante la relación puede abrir las puertas a nuevos descubrimientos, experiencias y sensaciones. Realizado con los cuidados necesarios y con autorización médica, el sexo en el embarazo no sólo está permitido, ¡sino que es recomendable!









