Cuando pensamos en descubrir un embarazo, el primer síntoma que se nos viene a la cabeza es el retraso menstrual, ¿verdad? Pero ¿sabías que muchas mujeres continúan menstruando durante todo el período gestacional? Pero, ¿embarazo con menstruación es una combinación común? ¿No representa riesgos para el bebé? ¿Cuáles son las razones para que esto suceda?

El embarazo con menstruación no es una combinación común, ya que la sangre eliminada durante la menstruación es la sangre destinada al desarrollo fetal, por eso siempre se debe investigar la causa. Problemas como el desprendimiento de placenta o incluso un embarazo ectópico son motivos para que la mujer tenga sangrado durante el embarazo y requieren cuidados especiales, ya que presentan riesgo de aborto.

En los primeros días de gestación es común un sangrado tras la concepción, que hasta ser detectado puede señalarse como la menstruación que está viniendo normalmente1. Pero este sangrado dura en promedio 2 días y su color cambia, presentándose en un tono más rosado que puede estar acompañado de cólicos normales. Este síntoma confunde aún más a la mujer, llevando a pensar que está en su período menstrual ya que los síntomas son idénticos. Sin embargo, con la desaparición repentina del sangrado, surge la sospecha de embarazo y se debe realizar una prueba para confirmar.

Da preferencia a pruebas confiables y que ofrezcan una mayor sensibilidad a la HCG, proporcionando un resultado más seguro, como los test de embarazo de la marca Famivita que ofrecen una sensibilidad de 10 mUI, logrando detectar la HCG hasta 5 días antes del retraso menstrual2.

Cuando el sangrado intermenstrual de cualquier característica, incluso color café, ocurre después de haberse confirmado el embarazo, es necesaria la búsqueda médica para evaluar la situación. Mujeres que tienen sangrado durante la gestación necesitan reposo absoluto sin ningún tipo de esfuerzo para garantizar que no ocurra un aborto espontáneo. Algunas pruebas, como la ecografía, serán solicitadas para verificar la causa y garantizar y acompañar que el embarazo siga saludable y el bebé se desarrolle como se espera.

Principales causas de sangrado en el embarazo

Algunos sangrados leves se consideran normales en cualquier fase gestacional y no representan ningún riesgo para el desarrollo fetal. Sin embargo, es necesaria una evaluación médica para descartar riesgos y confirmar lo que está ocurriendo. En caso de sangrado constante, pérdida de sangre roja brillante con o sin coágulos, dolor abdominal, pérdida de líquido y fiebre, se debe buscar atención médica de inmediato. Las principales causas de sangrado en el embarazo son:

  • Nidación: Durante la implantación del embrión es común que ocurra una pequeña ruptura de vasos sanguíneos que resulta en un leve sangrado. Situación que no representa ningún riesgo para el embarazo.

  • Relaciones sexuales: El sexo no está prohibido durante el embarazo, pero durante el acto sexual pueden romperse algunos vasos sanguíneos, ya que el cuello del útero está más sensible en esta etapa, y puede ocurrir un pequeño sangrado. La relación sexual solo debe evitarse cuando hay riesgo de aborto y por recomendación médica.

  • Intercurrencia en el cuello uterino: Se pueden encontrar heridas en el cuello uterino que normalmente desaparecen de forma natural. Cuando esto no ocurre, es necesario realizar cauterización para detener el sangrado.

  • Desprendimiento de la placenta: Con el avance del embarazo, la placenta puede desprenderse y ocasionar sangrados. Cuando se detecta, es necesario guardar reposo inmediato y absoluto, pues existe riesgo de parto prematuro y aborto.

  • Embarazo ectópico: Su principal síntoma es el sangrado; el embarazo fuera del útero representa grandes riesgos para la madre, especialmente si se desarrolla en las trompas de Falopio. Tras realizarse una ecografía para confirmar, el tratamiento se lleva a cabo con intervención quirúrgica o medicación.

En el tercer trimestre, los sangrados que pueden ocurrir son los provocados por el encajamiento del bebé. En las últimas semanas, el bebé estará cada día girándose, encajándose y posicionándose para el nacimiento, y en estos movimientos es común que se produzcan pequeños sangrados, junto con la salida del tapón mucoso. Aunque algunos sangrados sean considerados normales, todos los casos deben ser evaluados y analizados por el obstetra, quien verificará los riesgos y qué cuidados tomar, garantizando la salud del bebé y de la madre.