¿Quién no se derrite al ver un bebé que acaba de nacer? Todo arrugadito, calvo o con pelito, con ese olor maravilloso a bebé. Las encías sin dientes son un encanto más para hacernos suspirar. Pero lo que realmente sorprende es cuando notamos un recién nacido con diente. ¿Diente? ¿Cómo es posible?

Es un hecho bastante raro de ocurrir, sin embargo, el nacimiento de un recién nacido con diente es algo que no sorprende a los médicos, ya que es posible que suceda. Este fenómeno se conoce como dientes natales1. Se espera que los primeros dientes salgan alrededor de los 6 meses de vida2, pero existen casos en que el nacimiento de uno o más dientes ocurre aún dentro del útero. Esto sucede en uno de cada 2 mil bebés, y es más frecuente en bebés de sexo femenino.

El fenómeno de los dientes natales es más común en bebés de sexo femenino.
Otro caso también poco común es el del nacimiento de uno o más dientes en el primer mes de vida. Son los dientes neonatales. Si notas la presencia de dientes después del nacimiento, o durante el primer mes, se debe consultar a un odontopediatra para evaluar el caso, ya que estos dientes pueden formar parte o no de la dentición de leche y quizás sea necesaria alguna intervención de corrección. Los dientes considerados extras en la dentición del bebé reciben el nombre de dientes supranumerarios.

La causa del fenómeno de los dientes en el recién nacido aún es desconocida, pero algunos estudios indican algunas posibilidades, como la herencia, el nacimiento acelerado de dientes debido a un pico de fiebre, efecto de sífilis congénita, resultado de estímulo hormonal o incluso la presencia de algunos síndromes, como el de Turner3, o de la displasia ectodérmica4.

¿Cómo se realiza el diagnóstico y cuál es el tratamiento?

Tras la consulta con el odontopediatra, el examen que se solicita y se utiliza para analizar la situación es la radiografía, un examen que puede preocupar a los padres por exponer al pequeño bebé a una radiación considerable. Sin embargo, en este caso, es indispensable. El diagnóstico exacto permitirá al odontopediatra verificar si es necesario extraerlo, en caso de que se trate de un diente adicional a la dentición considerada normal, y examinar los riesgos y daños y tomar las debidas precauciones. Al tratarse de dientes que nacieron antes de tiempo, presentan mayores riesgos de verse afectados por caries dentales y daños en el esmalte dental ya en la primera infancia.

La apariencia de estos dientes también puede ser diferente. Pueden tener forma cónica, ser amarillentos y con malformación en la raíz. En algunos casos, el diente puede presentar cierta movilidad debido a que la raíz no se ha formado correctamente, lo que impide que se afiance en el hueso. En este caso, al existir el riesgo de que el bebé pierda el diente y lo trague o aspire, lo que podría generar una situación más grave, se requiere la extracción inmediata. En el caso de un diente que esté más firme, una vez comprobado en la radiografía, puede ser necesario un tratamiento de conservación del diente. Un pequeño desgaste en la punta, dejándola redondeada, es lo ideal para evitar heridas en la lengua del bebé y no lastimar el pecho de la madre durante la lactancia. La higiene bucal de un recién nacido con diente es fundamental para evitar infecciones y el desarrollo de lesiones, así como la aparición de caries.